Trabajar
La era del "trabajar desde cualquier lugar" puede estar llegando a su fin, o al menos, entrando en un nuevo capítulo. Desde que la pandemia de COVID-19 convirtió el trabajo remoto de un beneficio excepcional en una norma global, millones de profesionales han rediseñado sus vidas en torno a la libertad de trabajar desde cualquier ubicación. Para muchos expatriados, esta flexibilidad fue un cambio radical, permitiéndoles vivir en el extranjero mientras mantenían un empleo en su país de origen. Pero en los últimos meses, un número creciente de empleadores y gobiernos han comenzado a apretar las riendas, revirtiendo las políticas de trabajo remoto y llamando a los empleados de regreso a la oficina. Desde Canadá hasta Australia, desde Wall Street hasta Silicon Valley, la tendencia es clara, y para la comunidad global de expatriados, las implicaciones podrían ser significativas.