« No te preocupes, todo el mundo habla inglés allí ». Una pequeña frase tranquilizadora que todos hemos escuchado al preparar una expatriación. Y que resultó ser mentira, apenas llegamos a destino. Porque sí, en muchos países, el inglés es el idioma oficial… sobre el papel. ¡Pero en los hechos, es otra historia! Entre dialectos, criollos, patois y lenguas regionales, uno puede acabar completamente perdido. Y ahí surge la pregunta: ¿es realmente necesario aprender el idioma local para integrarse? ¿O se puede sobrevivir (y prosperar) como turista de larga duración?