Máster, MBA, doctorado… Estos recorridos académicos suelen presentarse como auténticos pasaportes hacia una carrera en el extranjero. Sin embargo, en una época en la que las trayectorias profesionales son cada vez más variadas, el valor real de los diplomas es objeto de debate. ¿Hay que priorizar un cursus académico avanzado, apostar por la experiencia sobre el terreno o desarrollar ante todo competencias, especialmente interculturales, para insertarse a nivel internacional? Todas estas preguntas redefinen hoy en día los caminos hacia un empleo «sin fronteras».
Títulos avanzados: una ventaja para encontrar empleo en el extranjero
En un informe reciente, la OCDE afirma que un mayor nivel de estudios mejora significativamente las posibilidades de encontrar y mantener un empleo. Los datos muestran una correlación clara entre un nivel elevado de titulación y la integración en el mercado laboral:
«Las tasas de empleo de los 25-64 años aumentan de forma constante a medida que se incrementan los niveles de formación terciaria, lo que refleja el alto rendimiento de las cualificaciones avanzadas en el mercado laboral. Los graduados de educación terciaria de ciclo corto presentan una tasa de empleo del 83 %, frente al 86 % de los titulados de grado, el 90 % de los titulados de máster y el 93 % de los titulares de doctorado o título equivalente».
El estudio precisa que esta ventaja es especialmente marcada entre los adultos jóvenes y en las economías donde la demanda de competencias cualificadas es elevada, lo que suele ser el caso en el mercado laboral internacional.
Las conclusiones de la OCDE están además respaldadas por otro estudio de la APEC (Asociación para el empleo de cuadros) difundido en un artículo de prensa. El deterioro del mercado laboral de los ejecutivos afecta menos a los titulares de doctorado.
«Entre el primer semestre de 2021 y el primer semestre de 2025, el total de ofertas publicadas en el sitio apec.fr disminuyó un 12 % para los doctores, mientras que globalmente descendió un 17 %».
No nos sorprenderá: esta tendencia es en gran medida extrapolable al mercado laboral internacional. Instituciones como el Foro Económico Mundial observan que los trabajadores dotados de competencias elevadas y niveles de estudios superiores suelen estar mejor posicionados para resistir los choques económicos y adaptarse a las transformaciones del mercado laboral internacional.
El papel clave del título en la obtención de visados
Más allá del atractivo profesional de los títulos, estos desempeñan a menudo un papel determinante en la obtención de los visados de trabajo necesarios en el ámbito internacional.
En numerosos países, los criterios de inmigración exigen un determinado nivel de estudios para poder ser admisible a una solicitud de visado, independientemente de la experiencia o la motivación personal del candidato.
El sistema de «Entrada Exprés» de Canadá, por ejemplo, uno de los programas utilizados para seleccionar a los candidatos a la inmigración, otorga puntos según varios criterios, entre ellos el nivel de estudios. Dos años de estudios postsecundarios aportan 98 puntos, mientras que un doctorado proporciona al candidato hasta 150 puntos. Otros criterios como una experiencia efectiva en Canadá son evidentemente valorados, pero aquí se ve claramente que se favorece un nivel de estudios académicos avanzado.
Otro caso concreto: para obtener un visado de trabajo en China, salvo casos particulares, ¡será necesario tener como mínimo el nivel de licenciatura! Este título deberá además estar autenticado y legalizado por su consulado.
¿Qué valoración de las competencias en la contratación internacional?
Si el nivel de titulación es una ventaja innegable, la mayoría de los reclutadores en el ámbito internacional buscan también un conjunto de competencias directamente aplicables.
Según un informe del Foro Económico Mundial, los criterios de contratación más valorados por las empresas se refieren sobre todo a las «soft skills». Según los resultados del estudio, el pensamiento analítico sigue siendo la competencia fundamental más buscada por los empleadores: «siete de cada diez empresas la consideran esencial en 2025».
A continuación, señala el Foro Económico Mundial, están el pensamiento creativo, la resiliencia, la flexibilidad y la adaptabilidad, el liderazgo y la influencia social, la curiosidad y el aprendizaje a lo largo de la vida.
Y en cuanto a competencias técnicas, se busca ante todo un dominio de la IA y del big data. «Encabezan las competencias de crecimiento más rápido, seguidas de cerca por las redes y la ciberseguridad, así como por la alfabetización digital».
Como vemos, cuando se trata de contratación, las soft skills y las competencias técnicas están en el centro de la reflexión y no el nivel de títulos.
El informe subraya además hasta qué punto la escasez de competencias es considerada unánimemente por los encuestados como el principal obstáculo para la transformación de las empresas. Esto evidencia la importancia que se les concede. «El 85 % de los empleadores encuestados prevén dar prioridad a la mejora de competencias de sus plantillas: el 70 % tiene previsto contratar personal con nuevas competencias, el 40 % prevé reducir sus plantillas a medida que sus competencias se vuelvan menos relevantes y el 50 % prevé acompañar a sus empleados desde puestos en declive hacia puestos en crecimiento».
Y por si aún no estábamos convencidos, una encuesta de Stepstone revela que el 77 % de las empresas proyectan evaluar a los candidatos más en función de sus competencias reales que de sus títulos.
¿Estudiar más tiempo… o de forma más específica?
¡Por tanto, no es la duración de los estudios lo que marca la diferencia para encontrar empleo en el extranjero, sino su adecuación a las necesidades del mercado local o internacional!
Unos estudios específicos, pensados en función de un sector concreto o de un mercado laboral internacional, pueden abrir muchas más puertas que un plan de estudios teórico extendido a lo largo de numerosos años.
Pensemos en los sectores con escasez de mano de obra en numerosos países. Itinerarios formativos específicos en los ámbitos de las TI, la construcción, la transición energética, la hostelería y restauración o la sanidad permiten acceder más rápidamente al mercado laboral en el extranjero.
Otro ejemplo: un estudio realizado por la Universidad de Cornell sobre las ofertas de empleo en ámbitos como la inteligencia artificial o los empleos «verdes» muestra que se multiplican los anuncios que requieren competencias específicas o certificados técnicos, mientras que las menciones estrictas de títulos universitarios disminuyen.
Hoy en día, encontrar empleo en el ámbito internacional significa, por tanto, menos «acumular títulos» o alcanzar un nivel académico avanzado que construir competencias sólidas, adaptadas a las realidades del mercado local.
Fuentes:
- Regards sur l’éducation 2025, OCDE
- La dégradation du marché du travail des cadres impacte moins les titulaires de Doctorat - Les Echos
- The Future of Jobs Report, World Economic Forum
- Rethinking recruitment: Three out of four employers value skills more than degrees - The Stepstone Group
- The top skills employers seek have nothing to do with technology, Harvard
- Rethinking recruitment - The Stepstone Group



















