
Los cambios recientes del mercado internacional del trabajo llevan a los expats y futuros expats a reevaluar sus opciones de carrera. ¿Hay que continuar en la primera vía elegida o, por el contrario, reconvertirse? ¿Cómo enfocar carrera internacional en 2026? Antes de dar el paso, haz balance contigo mismo. Aquí tienes algunos consejos prácticos.
Piensa en positivo sobre el futuro
La actualidad internacional no invita precisamente a «pensar en positivo». Entre los conflictos geopolíticos, el auge de las inteligencias artificiales (IA) y las transformaciones del mercado económico, quizás te resulte difícil imaginarte construir una carrera internacional.
Atención: pensar en positivo sobre el futuro no consiste en borrar todas las dificultades (contexto geopolítico, trabajo, visado, ritmo de vida en el extranjero...) para ver únicamente tu «sueño de expatriado». Se trata, por el contrario, de ser pragmático y realista, para evaluar mejor tus posibilidades de éxito. En el fondo, pensar en positivo sobre el futuro es una de las primeras etapas de la preparación mental. Porque si no crees en tus posibilidades de triunfar, ¿cómo conseguirás movilizar tus fuerzas para construir tu carrera internacional?
Cree en tus posibilidades de éxito
De nuevo, no se trata de taparse los ojos ni de embellecer tu CV. Se trata más bien de evaluar tus fortalezas y tus aptitudes. Esta «evaluación» no está fijada para la eternidad, sino que evolucionará al mismo tiempo que tú. Cuando hablamos de «evaluación», pensamos de inmediato en el CV y las competencias técnicas. Sin embargo, el estado mental es igual de importante; incluso va antes que la experiencia técnica.
En esta etapa, no estás obligado a tener una visión clara de toda tu carrera hasta tu jubilación. Muchos expatriados empezaron con una primera experiencia profesional en el extranjero, antes de descubrir que deseaban triunfar en ese camino. Ese deseo se convirtió en una posibilidad de éxito: creyeron que podían lograrlo y desplegaron las fuerzas necesarias para construir su carrera internacional. Esta mentalidad no evita ni los fracasos ni los errores (que son otras tantas formas de aprender), pero prepara la mente, no solo para abrazar la vida en el extranjero, sino también para adaptarse a las posibles transformaciones. En resumen: aprendes a mantenerte firme tanto en los buenos como en los malos momentos.
Cultiva tu curiosidad
Cultivar la curiosidad es una de las claves esenciales de la preparación mental. Según numerosos expertos, una gran parte de los empleos de 2030 aún no existe. Hay, ciertamente, muchas destrucciones de empleo, en parte debido a las IA. También hay muchos empleos nuevos, especialmente en el ámbito de las IA. Pero las inteligencias artificiales no son, por supuesto, las únicas que «crean empleo». No hay que olvidar que la creatividad y la curiosidad son propias del ser humano. Si se crean nuevas profesiones, es porque algunas personas se han atrevido a inventarlas. Quizás tú seas la próxima persona en la lista.
Cultivar la curiosidad es aprender de forma continua. La rápida evolución de las economías y del mercado laboral internacional ya obliga a reposicionarse. Esto no solo es cierto en caso de reconversión profesional, sino que también se aplica cuando permaneces en la misma empresa. Por el contrario, no actualizar tus conocimientos suele ser un freno tanto en el plano profesional como personal. Porque no todo está en los títulos; los títulos tienen una «fecha de caducidad». Quizás lo sientas cuando ves llegar nuevas contrataciones a tu empresa, o cuando escuchas el recorrido de jóvenes expatriados, cuyas elecciones te parecen más acertadas que las tuyas.
Para cultivar tu curiosidad, empieza por colocarte mentalmente en posición de aprendizaje: es una posición de resiliencia y humildad. Si estás mentalmente preparado para aprender (y por tanto, para invertir tiempo en tu aprendizaje, para cuestionarte...), aprovecharás cada oportunidad de aprender, en lugar de descansar en lo que ya sabes. No necesitas cambiar de empresa cada vez para desarrollar tu curiosidad y tus aprendizajes. Incluso permaneciendo en la misma empresa extranjera, puedes observar a tus colegas expatriados y locales y aprender de ellos.
Aprende a parar
En «construir tu carrera internacional», el verbo «construir» cobra toda su importancia. Es un proceso que se pone en marcha. Proceso que implica retrocesos, proyecciones, evaluaciones y pausas indispensables. No esperes haber sobrepasado tus límites para hacer una pausa. Por el contrario, tómate pausas para:
- Reflexionar cuando sientas que no has tomado el giro correcto.
- Mirar atrás para apreciar el recorrido hecho y remotivarte.
- Hacer balance, sin juzgar ni condenar.
- Pensar en positivo sobre el futuro.
- Comprender mejor lo que ocurre en tu ciudad de acogida, en tu trabajo y en tu vida.
- Darte cuenta de que te encuentras en un «punto de inflexión» de tu vida, de tu carrera.
- Aprender a no confundir tu trayectoria profesional con tu vida: la carrera forma parte de la vida, pero no representa la vida entera. La vida no se limita al trabajo.
- Encontrar sentido a tu trabajo; encontrar sentido a tu vida.
- Pensar con serenidad tu carrera internacional, sin dejarte influir por los demás, por el miedo o por otras circunstancias.
Acepta los tiempos de transición
La construcción de una carrera internacional va acompañada de momentos de incomodidad que se aprende a gestionar. Hace falta un tiempo para integrarse en una nueva empresa extranjera, un tiempo para encontrar tu camino, un tiempo para atreverte a centrarte en ti, un tiempo para atravesar las tormentas...
Una carrera internacional rara vez es lineal. Quizás conozcas expatriados para quienes el camino fue recto, sin contratiempos. Por supuesto, nadie busca las dificultades. No se trata de envidiar o querer copiar a aquellos a quienes todo les sale bien, sino más bien de fortalecer tu mentalidad para aprender incluso de los fracasos y los errores de trayectoria. Ya sea la línea recta, curva o con quiebres, la construcción de la carrera continúa.
Es precisamente en los tiempos de transición cuando te cuestionas (¿dónde estás en tu plan de carrera?) y cuando tienes capacidad de recibir: nuevos aprendizajes, la ayuda de otro expatriado o de los locales.
Los tiempos de transición también son propicios para la reinversión. Los conocimientos adquiridos que no se utilizan durante un período determinado no se desechan. Siempre pueden reinvertirse en otro lugar. Este principio se enseña especialmente en el ámbito escolar. Las materias no están separadas unas de otras, sino que pueden conectarse. Por ejemplo, las clases de deporte (carrera, juego en grupo, uno contra uno...) transmiten valores y aptitudes físicas reutilizables en lengua, en matemáticas o en clases de artes plásticas. Porque en el deporte, aprendes a fortalecer tu mentalidad, a ser resistente, a ver lejos para adaptar tu estrategia y ganar la partida. Es de esa preparación mental de la que necesitas para construir tu carrera internacional.
Construye tu carrera internacional
No construyas una carrera internacional de ensueño, sino construye tu carrera internacional. Ahora bien, a menudo, los arrepentimientos minan la moral. El arrepentimiento suele venir de lo que no pudimos hacer. ¿Quién no ha escuchado o sentido estas palabras?:
- «No tuve la carrera internacional que quería»
- «Me hubiera gustado viajar más»
- «Si lo hubiera sabido, habría empezado con unas prácticas en el extranjero»
- «Mi miedo me bloqueó» «No asumí riesgos»
- «Escuché demasiado a los demás y seguí sus decisiones en lugar de las mías»
- «Nada salió como yo quería»
Para evitar los arrepentimientos, podemos empezar por tranquilizarnos: nada saldrá exactamente como queremos. Eso no significa que solo habrá peripecias desagradables, sino más bien éxitos y dificultades. La carrera internacional perfecta no existe, igual que los seres humanos perfectos no existen. Y eso es más bien una buena señal, porque permite mantenerse en el aprendizaje (ganando en humildad al mismo tiempo). Son precisamente dos claves importantes para una buena preparación mental. Así como construyes tu carrera internacional, tú también estás en construcción.
Aprende a usar bien tu zona de confort
Otra clave importante: la zona de confort. Si bien se invita a salir de la zona de confort para descubrir otros horizontes, no se dice que haya que estar siempre en tierra desconocida. La zona de confort tiene sus virtudes, sobre todo al inicio de la carrera internacional, en período de transición y cada vez que sientas la necesidad de recargar energías. La zona de confort bien entendida y bien utilizada no impide construir la carrera, sino que proporciona los recursos necesarios para ganar confianza y... salir de la zona de confort. Piensa por tanto en tu zona de confort como en una zona de bienestar a la que podrás volver en cualquier momento.
Conoces tus fortalezas. Aprende a gestionar tus puntos débiles. Comprendes cuáles son los ámbitos en los que debes formarte, no solo en el plano técnico (adquirir nuevos conocimientos), sino también, y sobre todo, en el plano de las emociones y del carácter. Es aprendiendo a gestionar tus emociones como podrás hacer frente a los giros inesperados de tu vida de expatriado y construir tu carrera internacional.
Fuentes:
- The Conversation - Vous choisissez une carrière ? Dans un marché du travail en constante évolution, écoutez votre voix intérieure
- Forbes - 3 façons de se préparer mentalement à un changement de carrière
- Welcome to the Jungle - 6 conseils pour construire une carrière sans regret
- University Affairs - Quelle mentalité adopter face à votre plan de carrière?


















