
El ejecutivo británico pretende dar prioridad a sus nacionales para trabajar en el NHS (National Health Service). Según el ministro de Sanidad Wes Streeting, se trata de enderezar el rumbo tras la gestión considerada «catastrófica» del gobierno anterior.
El 22 de enero de 2026, el ministro de Sanidad presenta un nuevo proyecto de ley para «salvar» el NHS. Denominada «Medical Training (Prioritisation)», esta propuesta de ley gubernamental tiene como objetivo favorecer los títulos de medicina obtenidos en el Reino Unido. La ley se dirige a los puestos de «formación especializada», formación que permite a los médicos especializarse en un sector del NHS.
Según el ejecutivo, la competencia entre médicos locales y extranjeros se ha incrementado desde 2020. Streeting añade que la ley vendría a corregir un sistema «desequilibrado»: los titulados locales no deberían competir con los titulados extranjeros, cuando han realizado sus estudios en suelo británico. Más aún: no se debería recurrir tanto a los talentos extranjeros, cuando el país dispone de una «cantera» de talentos locales. La medida es acogida con preocupación por los expatriados, especialmente indios, que representan el mayor número de médicos del NHS formados en el extranjero (12 820 en junio de 2025). Pero si bien da prioridad a los nacionales, Wes Streeting tiene la intención de seguir tendiendo la mano a los talentos extranjeros, siempre que hayan trabajado en el NHS durante un «periodo significativo». Queda por saber cómo se definirá este periodo.
La Asociación Británica de Médicos de Origen Indio (BAPIO) y la Asociación Médica Británica no ocultan su preocupación: ¿qué trato recibirán los médicos extranjeros titulados en el extranjero, pero con experiencia «significativa» en el NHS? Hacen un llamamiento al gobierno para que aclare su proyecto de ley.
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