
El auge del nomadismo digital impulsa cada vez a más jóvenes activos a probar la experiencia de la expatriación. La crisis económica también actúa como motor: ¿por qué no intentar buscar en otro lugar lo que cuesta encontrar en casa? Pero ¿qué buscan los jóvenes expatriados? ¿Sus ambiciones profesionales son las mismas que las de sus mayores?
Un primer empleo en el extranjero que combina retos y seguridad
Si la primera experiencia profesional en el extranjero supone un desafío para cualquiera, lo es aún más para los jóvenes. Acaban de terminar sus estudios o han probado algún que otro trabajo en su país. Pero la expatriación les abre una puerta nueva, donde lo primero que aprenderán será a lidiar con sus propios miedos. Aunque sean objetivamente competentes para el puesto (de lo contrario no los habrían contratado), los jóvenes expats esperan incorporarse a una empresa que entienda su necesidad de retos, pero dentro de un marco que les aporte seguridad. Los jóvenes extranjeros aún no están tan curtidos como sus compañeros con más experiencia. Necesitan que se les acompañe, tanto en lo técnico (la definición de un mismo puesto puede variar de un país a otro) como en lo humano (con la figura de un tutor, por ejemplo).
Una verdadera acogida por parte de la empresa extranjera
No, los jóvenes expatriados no piden una ovación ni un pasillo de honor en su primer día en la empresa extranjera. Pero sí querrían una acogida en condiciones. En el fondo, su petición es la misma que la de los empleados locales: ¿a quién le gustaría que lo ignoraran o lo lanzaran al fragor del día a día en su primera jornada en la empresa? Y sin embargo, esto es justo lo que les ocurre a muchos expats y trabajadores locales. Algunos se han encontrado solos, plantados en el andén de la estación, sin nadie que los acompañara hasta la empresa (al contrario de lo que se les había prometido). Pasemos por alto este contratiempo; este tipo de recibimiento es más bien una excepción. Pero hay otras malas experiencias dignas de mención: el joven extranjero no encuentra a nadie que lo oriente en su primer día; no tiene escritorio ni equipo de trabajo; su superior o referente no está…
Se dice que la primera impresión suele ser la que cuenta. Esta acumulación de torpezas puede acarrear varias consecuencias desagradables: el joven expat pierde la confianza en su empresa; no consigue entenderse con la dirección ni con los compañeros; duda de sí mismo y de su capacidad para vivir en el extranjero. Por suerte, incluso un recibimiento desastroso puede «remontarse». Le corresponde a la empresa redoblar esfuerzos y mostrar especial cercanía para acompañar al trabajador extranjero.
Un intercambio real entre locales y expatriados
Las rivalidades entre locales y extranjeros existen, y son bien reales; a nivel estatal, se reflejan en leyes que restringen la inmigración, imponen cuotas de trabajadores extranjeros o apuestan por una «nacionalización del empleo». ¿Acaso estas reformas transforman el ambiente dentro de las empresas? Es el temor de los jóvenes expats, que en realidad lo que quieren es relacionarse de forma auténtica con los trabajadores locales. Porque si decidieron expatriarse no fue solo para trabajar en el extranjero, sino para descubrir otra forma de entender el trabajo y la vida en la empresa. A los jóvenes extranjeros les resulta impensable plantearse una primera experiencia profesional encerrados en una burbuja de expatriados, cuando podrían colaborar con compañeros locales. Por eso muchos jóvenes dejan de lado los grandes grupos internacionales y prueban suerte en empresas locales.
Una oportunidad para seguir aprendiendo y para aportar a la empresa
Si el primer empleo en el extranjero es una ocasión para ponerse a prueba, también lo es para seguir aprendiendo. Pocos jóvenes expats se plantean evolucionar dentro de la misma empresa durante diez años. Igual que ocurre con su viaje al extranjero, su primer empleo es una oportunidad para aprender, primero sobre sí mismos y después sobre su trabajo como expatriados: ¿se adaptan a la cultura empresarial del país de acogida? ¿Asimilan bien el choque cultural? ¿Logran adaptarse a la organización del trabajo dentro de la empresa extranjera? ¿Los valores del empleador extranjero coinciden realmente con lo que esperaban los jóvenes expats? Podemos hablar aquí de «desarrollo». Por un lado, los trabajadores se forjan dentro de la empresa. Consolidan lo aprendido y adquieren nuevas competencias. Por otro, contribuyen al desarrollo de la empresa extranjera. Este es el equilibrio que los jóvenes extranjeros aspiran a alcanzar.
El primer empleo de los jóvenes expats: cuando el sueño choca con la realidad
Pero entre los sueños y la realidad hay un abismo. Los jóvenes trabajadores son muy conscientes de ello y no idealizan su primera experiencia profesional en el extranjero. Y es que, en primer lugar, no siempre están en una posición de fuerza. Un trabajador joven con poca o ninguna experiencia, en un puesto precario, no está en condiciones de exigir un recibimiento cálido o un acompañamiento personalizado. Aun así, no hay que pensar que estos factores dependan del nivel de cualificación del empleado, ni que una buena acogida sea privilegio exclusivo de los talentos extranjeros.
Sean expatriados o no, los jóvenes constatan una diferencia objetiva entre las oportunidades de los titulados y las de quienes no lo son. Los «medios de presión» también son distintos, aunque los jóvenes sin titulación o con poca formación pueden tener cierto margen de maniobra si postulan a un sector con escasez de mano de obra. Pueden, por ejemplo, aspirar a un salario más alto de lo habitual.
El salario sigue siendo, por cierto, un fuerte motor de motivación para los jóvenes, sean expats o no. Mucho se ha hablado de esos nuevos perfiles de expatriados que prefieren apostar por la calidad de vida y el equilibrio entre vida profesional y personal. Esta tendencia sigue vigente y se combina con unas expectativas salariales concretas. En un mundo sumido en una crisis económica crónica, los jóvenes que eligen vivir en el extranjero también quieren asegurarse el día a día y construir un colchón para el futuro. Algunos incluso se lo han marcado como objetivo: disfrutar de la vida, sí, pero también ahorrar en el extranjero para poder ofrecerse un futuro mejor.
La difícil inserción de los jóvenes en el mercado laboral internacional
¿Pueden los jóvenes seguir encontrando su primer empleo en el extranjero? Porque el problema de inserción de los jóvenes se repite en varios de los grandes destinos de estudios y de expatriación: Alemania, Francia, Reino Unido, Australia, Estados Unidos, Canadá… Los titulados tampoco se libran.
¿Por qué le cuesta tanto a la Generación Z encontrar su primer empleo? Los analistas apuntan a varios factores. La crisis económica mundial está, por supuesto, en el origen, pero no explica por sí sola las dificultades de los jóvenes. También entra en juego la transformación cada vez más acelerada de las profesiones, con el avance de la IA, que está revolucionando el mercado laboral. Los puestos antes reservados a perfiles junior los ocupan ahora las IA, capaces de realizar cada vez más tareas.
A la competencia de las IA se suma, evidentemente, la de los propios trabajadores en activo. Una competencia que se juega a nivel internacional, sobre todo para los jóvenes que aspiran a una carrera en el extranjero. Pero los expertos detectan aquí un efecto perverso: jóvenes sobrecualificados terminan ocupando puestos por debajo de sus competencias al no encontrar un empleo acorde con su perfil. Y esos puestos podrían haber ido a parar a jóvenes con poca o ninguna cualificación, que se ven así en una situación todavía más precaria.
Aun así, todas estas dificultades no frenan a la Generación Z. Al contrario de lo que suele creerse, ni están enfadados con el mundo laboral ni son perezosos. Su empeño por abrirse paso en el mercado laboral internacional así lo demuestra. Porque acceder a un puesto acorde con sus cualificaciones y sus valores sigue siendo posible. El trabajo de sus sueños no tiene por qué ser el primero, pero puede irse construyendo a lo largo de las distintas experiencias profesionales.
Fuentes:
- Le Point - Ce que les jeunes attendent vraiment de leur premier emploi
- LinkedIn - Your First Job Abroad: What No One Tells You
- L'Express - "Ils ont le goût du travail, mais..." : ce que les jeunes diplômés attendent de leur premier emploi
- Reddit - Frightened about my first day at a job!
- CBC - The tough job market isn't getting any better for young Canadians
- CNBC - Why it’s so hard for Gen Z to find a job right now: ‘None of us are really thriving’



















