
Hay quienes la elogian y quienes la critican. La IA (o más bien "las IAs") y el vasto campo de posibilidades que ofrece generan tanta atracción como inquietud. Esto es especialmente cierto en el ámbito del empleo, ya sacudido por la coyuntura mundial. La IA crea puestos de trabajo, pero también los destruye. ¿Cómo deben posicionarse los expatriados y quienes aspiran a serlo? ¿Cómo pueden plantearse su carrera en el extranjero en este nuevo contexto?
«La IA no está destruyendo el empleo, lo está mejorando»
¿Es 2026 un «año negro para el empleo» a causa de la inteligencia artificial? A primera vista, las cifras parecen contundentes. El FMI estima que el 40 % de los puestos de trabajo se verán amenazados por la IA, con un impacto más acusado en las economías desarrolladas. Goldman Sachs apunta a 300 millones de contratos indefinidos que podrían desaparecer por culpa de la IA, empleos situados principalmente en economías avanzadas. Por su parte, el Foro Económico Mundial prevé la destrucción de al menos 14 millones de puestos de trabajo en todo el mundo antes de 2027.
Una automatización acelerada que destruye empleos...
Estas cifras se hacen eco de lo que está ocurriendo en las grandes potencias industriales y tecnológicas, que no dejan de aumentar sus inversiones en IA mientras recortan plantillas consideradas «prescindibles» o «de bajo rendimiento». La automatización a marchas forzadas se traduce en miles de despidos: 34 000 en Intel, 19 000 en Microsoft, 14 000 en Amazon, 6 000 en HP, 5 000 en el banco francés Société Générale... Y la lista no acaba aquí. La velocidad a la que avanza la automatización es tal que Mustafa Suleyman, responsable de IA en Microsoft, estima que la mayor parte del trabajo de los empleados de oficina podrá ser gestionada por la IA en los próximos 18 meses. El 19 de noviembre de 2025, Elon Musk iba aún más lejos y auguraba que el trabajo se convertiría en algo «opcional» de aquí a 20 años.
...pero que también los transforma e incluso los mejora
Sin embargo, al mismo tiempo, otras señales apuntan a que la IA está transformando los empleos. Estas señales se interpretan en clave positiva, como parte de una nueva «revolución industrial», al igual que las revoluciones industriales del siglo XIX. En este contexto, quizás sería más apropiado hablar de «revolución digital» o «sacudida digital» (algunos analistas prefieren el término «fractura» para subrayar el creciente desequilibrio entre las economías donde la IA avanza y las que se quedan atrás).
Esta segunda corriente prefiere ver la IA como un motor de transformación del empleo. Un ejemplo claro son los trabajos físicos y las tareas repetitivas. Según un informe de la OCDE, la IA «puede aportar numerosas ventajas en el lugar de trabajo»: mejora de las condiciones laborales, reducción de los trastornos musculoesqueléticos y otras patologías relacionadas con la actividad profesional, mayor seguridad en el puesto de trabajo, y aumento de las competencias de los empleados. La IA asume las tareas más duras y penosas, lo que permite a los trabajadores dedicarse a funciones más estimulantes y mejor remuneradas.
Según los resultados del estudio, el 79,5 % de los trabajadores de la industria manufacturera y las finanzas que colaboran con IA perciben una mejora en su rendimiento. El 62,8 % se declara satisfecho con esta cooperación. El 56,2 % confirma que la IA ha mejorado su salud física, y el 54,2 % aprecia también una mejora en su salud mental. Son cifras alentadoras, aunque conviene manejarlas con cautela: el mismo estudio constata un aumento de la inquietud entre los trabajadores ante el avance de la IA.
IA y empleo: ¿de qué estamos hablando?
Para entender mejor el impacto de la IA en el mundo laboral, conviene recordar que existen tres grandes tipos de inteligencia artificial. La IA generativa es la que más atención acapara; accesible al gran público, crea nuevos contenidos a partir de fuentes existentes. También encontramos la IA predictiva, que analiza datos para «anticipar» resultados futuros, y la IA agéntica. Esta última, también conocida como «agente inteligente», se distingue de las demás por su capacidad para razonar y tomar decisiones de forma autónoma, adaptarse a su entorno y resolver problemas complejos.
Expatriación e integración de la IA en las empresas
Los expatriados se encontrarán con seguridad con uno u otro de estos tipos de IA en los programas informáticos que usan en su trabajo. De hecho, esta es una de las formas de integración más habituales en las empresas: en lugar de tratar la IA como herramientas independientes, se incorpora directamente a los sistemas ya existentes. Los resultados se notan rápidamente. Por ejemplo, los chatbots de atención al cliente que aparecen en los sitios web corporativos están cada vez más impulsados por IA. Esta también interviene para:
- predecir el comportamiento de los clientes, detectar nuevas tendencias, anticipar las ventas futuras y, por tanto, gestionar los stocks, y minimizar riesgos (IA predictiva)
- generar contenidos, notas, resúmenes, materiales visuales y documentos de uso interno para los equipos (IA generativa)
- gestionar las consultas de los clientes las 24 horas del día, optimizar una cadena de suministro de principio a fin, tramitar siniestros, ejecutar campañas de marketing optimizadas (IA agéntica).
Estos distintos tipos de IA están presentes en todos los sectores profesionales. En la industria, por ejemplo, se estima que la IA predictiva reduce considerablemente el riesgo de averías y sus consecuencias. La inteligencia artificial anticipa los fallos y las averías de las máquinas con suficiente antelación como para que las reparaciones puedan llevarse a cabo a tiempo. Además, orienta a los técnicos hacia las reparaciones y sustituciones más urgentes, garantizando así la continuidad de la producción. En un ámbito completamente distinto, la IA también está revolucionando la lucha contra el fraude, gracias a su capacidad para detectar y anticipar comportamientos fraudulentos.
¿Qué lugar ocupan los trabajadores extranjeros?
El desarrollo de la IA en las empresas no supone el fin de la mano de obra humana. El mercado laboral internacional sigue demandando trabajadores, especialmente en los sectores con escasez de perfiles. El impacto de la IA se percibe concretamente en las tareas asignadas a los trabajadores. En recursos humanos (RR. HH.), por ejemplo, la IA ayuda a gestionar mejor la plantilla, a anticipar necesidades y a seleccionar los mejores perfiles. Los expatriados que trabajan en RR. HH. tendrán una visión más clara de las necesidades de su empresa y ganarán en eficiencia.
La misma lógica se aplica en otros sectores, como la atención al cliente. Los chatbots no tienen vocación de sustituir a los empleados, sino de aliviarles la carga: se encargan de ofrecer un «servicio básico» las 24 horas del día y responden a las preguntas más habituales de los clientes. Así, los expatriados que trabajan en atención o relación con el cliente disponen de más tiempo para centrarse en los casos más complejos.
En definitiva, la mirada del trabajador, sus conocimientos y sus competencias siguen siendo imprescindibles. Además, delegar tareas en la IA no equivale a perder el control. Las empresas deben asegurarse de que utilizan las herramientas de inteligencia artificial adecuadas y de la forma correcta. Por eso, el feedback de los empleados que las utilizan a diario resulta fundamental. Para quienes defienden la IA en el entorno empresarial, no se trata de sustituir al ser humano por la tecnología, sino de construir una verdadera cooperación entre ambos.
IA y empleo: lo que los expatriados deben tener en cuenta
Para la OCDE, una de las mejores formas de preparar a los empleados para trabajar con la IA es implicarlos en su implantación desde el principio. Su estudio pone de manifiesto que la confianza de los trabajadores en su empresa mejora cuando esta los consulta e impulsa formaciones para que puedan familiarizarse con la IA.
Precisamente eso es lo que propone el gobierno británico. Para fomentar el desarrollo de competencias y acompañar a los trabajadores en este proceso, apuesta por una formación gratuita en IA. El objetivo es mejorar las competencias de 10 millones de trabajadores antes de 2030. La formación está disponible para cualquier persona que resida en territorio británico. Además, una partida de 27 millones de libras se destinará a mejorar la formación de jóvenes titulados en prácticas y a facilitar el acceso a los empleos del sector digital en las ciudades más pequeñas.
La importancia de formarse
Este es uno de los primeros aspectos que los expatriados deben tener en cuenta: la importancia de la formación continua. Ya sean favorables a la IA o más prudentes al respecto, todos los estudios coinciden en que la inteligencia artificial tiene un impacto directo sobre el empleo. Algunos puestos están amenazados de desaparecer por completo. Otros se ven «erosionados» de forma parcial o más profunda por la IA, que asume cada vez más funciones. La formación no solo permite ampliar competencias, sino también adaptarse con mayor facilidad a los cambios del mercado laboral internacional.
Por el momento, el Reino Unido es uno de los pocos países que ofrece formación gratuita en IA. Estados Unidos la puso en marcha en 2024, aunque únicamente para empleados del gobierno. Canadá ha desarrollado CodeCan, un programa de formación digital gratuita dirigido a jóvenes y educadores. En diciembre de 2025, el Ministerio de Trabajo australiano anunció que un millón de trabajadores australianos se beneficiarán de formación gratuita en IA.
La importancia de entender el nuevo rol dentro de la empresa
Según algunos análisis, la IA no empieza por sustituir a las personas, sino por replantear la organización del trabajo. La información ya no tiene que pasar por múltiples intermediarios: puede llegar de forma más directa gracias a la IA, que se ocupa de los aspectos puramente técnicos y fácilmente automatizables del trabajo (elaboración de gráficos, tablas, informes, etc.). Estas tareas, ahora delegadas en la IA, reforzarían los roles a todos los niveles de la empresa: equipos más autónomos y con mayor responsabilidad, directivos que actúan como «directores de orquesta» o «coordinadores» en lugar de simples «supervisores»...
En el fondo, la IA haría que las empresas fueran menos burocráticas. Menos verticalidad, más horizontalidad. Una transformación que podría tener efectos positivos tanto en la productividad de los trabajadores como en su salud mental. Esta evolución de los perfiles profesionales impulsa el desarrollo de competencias tanto en los trabajadores locales como en los extranjeros. Los candidatos a la expatriación y los expatriados con una buena formación podrían acceder a puestos de mayor responsabilidad.
Formarse a lo largo de toda la vida como expat
Tanto para quienes se plantean expatriarse como para quienes ya lo están, la formación continua sigue siendo una de las claves para desenvolverse en un mundo laboral transformado por la IA. Esto es válido si se trabaja en un sector que ya está experimentando los cambios de la transformación digital, pero también si se trabaja en un ámbito que todavía no ha sido tocado por la automatización. Los empleos menos expuestos a esta son, por lo general, los vinculados a las relaciones humanas (sanidad, trabajo social, acompañamiento...) o al trabajo manual (fontanería, artesanía, oficios gastronómicos..). Incluso en estos sectores, formarse a lo largo de toda la carrera profesional es imprescindible para entender las particularidades del país de acogida y seguir creciendo como profesional.
Fuentes:
- Fortune.com - Microsoft AI chief gives it 18 months—for all white-collar work to be automated by AI
- Gov.uk - Free AI training for all, as government and industry programme expands to provide 10 million workers with key AI skills by 2030
- L'Essentiel de l'Eco - L’IA provoque une vague mondiale de suppressions d’emplois
- Futurism - AI Will Destroy Millions of White Collars Jobs in the Coming Months, Andrew Yang Warns, Driving Surge of Personal Bankruptcies
- Infor - Qu’est-ce que l’IA d’entreprise ?
- Salesforce - Les différents types d’IA : guide 2026
- Sigma - Les différents types d’IA et leurs usages en entreprise
- OECD - AI and work


















