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Un coche para tu nueva vida en el extranjero: ¿por dónde empezar?

Recomendaciones 6 min de lectura
Comprar un coche en el extranjero© sofiiashunkina / Envato Elements

Comprar un coche en el extranjero puede implicar trámites diferentes a los de tu país de origen. Desde el seguro hasta la matriculación y la documentación necesaria, repasamos los aspectos clave para que puedas realizar la compra con confianza y evitar imprevistos.

Comprar un coche: ¿puedes conducir legalmente en el extranjero?

Antes de nada, comprueba que tienes derecho legal a conducir en tu país de destino. Tener el carnet no es suficiente: debe estar reconocido en el marco de tu situación como expatriado. Dependiendo del país, puede que necesites obtener un permiso de conducir internacional además de tu carnet habitual. Infórmate directamente con las autoridades de tu país de origen (por ejemplo: Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Australia, Francia).

Para los europeos expatriados dentro de la Unión Europea (UE)

Tu carnet actual, siempre que lo haya expedido un país de la UE, es suficiente para conducir en el Espacio Económico Europeo (EEE). Eso sí, asegúrate de que tu seguro te cubra en el extranjero. Ten en cuenta también que, si el carnet caduca durante tu estancia, dejará de ser válido en los demás países de la UE.

Para parejas de expatriados

Tanto si el coche es nuevo como de segunda mano, podéis comprarlo entre dos. En ese caso, aseguraos de que ambos nombres figuren en el contrato de compraventa y presentad juntos la documentación requerida: permiso de residencia, certificado de matrimonio si procede, etc.

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Matricular el coche en el extranjero

El vendedor está obligado a entregarte los documentos que acrediten la venta y el estado del vehículo, ya que son imprescindibles para tramitar la matrícula. El procedimiento varía de un país a otro e incluso de un estado a otro dentro del mismo país, así que conviene informarse con antelación sobre los pasos a seguir, ya sea con un profesional o consultando las autoridades locales.

El caso de Estados Unidos

En Estados Unidos, la matrícula se solicita ante el Departamento de Vehículos de Motor (Department of Motor Vehicles, DMV) correspondiente a tu zona de residencia, aunque las normas varían ligeramente según el estado. En California, por ejemplo, el vendedor tiene la obligación de declarar la venta en un plazo de 5 días, mientras que el comprador dispone de 10 días para matricular el vehículo a su nombre. Ambos plazos se cuentan desde la fecha de la venta. En Florida, en cambio, el vendedor cuenta con 30 días para realizar esa declaración.

El caso de Nueva Zelanda

El gobierno neozelandés recuerda que registrar el vehículo ante las autoridades es obligatorio y debe hacerse antes de que circule por la vía pública. Este registro consiste en abonar una tasa única en el Registro de Vehículos de Motor, tras la cual el vehículo recibe su placa de matrícula. Conviene aclarar, no obstante, que las autoridades neozelandesas distinguen entre el registro del vehículo (que da lugar a la placa) y la licencia de circulación (vehicle licensing), que son dos trámites distintos.

Comprar un coche nuevo en el extranjero

Algunos países, como el Reino Unido, expiden una ficha técnica específica para la compra de vehículos nuevos. En cualquier caso, la documentación exigida es similar en la mayoría de países. Por lo general, tendrás que presentar:

  • Un título de residencia válido: permiso de residencia, visado de trabajo, visado de larga duración, etc.
  • Tu carnet de conducir y, si corresponde, el permiso de conducir internacional. Este documento es necesario para obtener el certificado definitivo de matrícula.
  • Un comprobante de domicilio reciente: debes tener una dirección fija en la ciudad donde resides como expatriado.

Qué comprobar antes de comprar

En principio, al adquirir un vehículo nuevo te amparan varias garantías, como la garantía por vicios ocultos o la garantía de conformidad, que podrás hacer valer si detectas algún defecto. Eso sí, ten en cuenta que un vehículo nuevo es, en sentido estricto, aquel que nunca ha sido matriculado ni ha circulado. Sin embargo, los vehículos que hayan tenido que matricularse para ser importados al país donde se venden pueden seguir considerándose "nuevos".

Estado del vehículo: para evitar sorpresas desagradables, revisa con detenimiento el estado general del coche: carrocería, interior, acabados... Comprueba también que el vendedor te entregue toda la documentación necesaria.

Ficha técnica: verifica que los datos del vehículo coincidan exactamente con los de su ficha técnica. Todo debe cuadrar: marca, tipo, modelo, consumo de combustible, emisiones de CO₂, etc.

Precio: el precio debe estar claramente indicado e incluir los gastos de preparación del vehículo antes de la venta. Infórmate sobre las prácticas habituales en el país de destino: ¿el precio incluye impuestos o se indica sin ellos? En caso de que no los incluya, ¿cuánto suman? ¿Tendrás que abonar tasas adicionales? El contrato también debe recoger las condiciones de tu derecho de desistimiento, los plazos para cancelar el pedido y toda la información relativa a la entrega.

Seguro de coche

Circular sin seguro no es una opción. Según tu situación, tendrás que elegir entre un seguro local y uno internacional. Si eres un expatriado en comisión de servicio, por ejemplo, es posible que tu aseguradora en el país de origen te ofrezca una cobertura internacional temporal. Aun así, lo más habitual es contratar un seguro local. Infórmate bien sobre la normativa vigente en tu país de destino. El gobierno canadiense recuerda que el coste del seguro de coche depende de varios factores, como la edad del conductor o la frecuencia de uso del vehículo. Además, las normas pueden variar de un estado a otro, como ocurre en Estados Unidos, donde las reglas sobre responsabilidad civil difieren según la jurisdicción. En estos casos, se recomienda acudir a un agente de seguros autorizado, que te ayudará a elegir la póliza más adecuada para conductores internacionales (el estado de Nueva York ofrece una lista de contactos de aseguradoras).

Comprar un coche de segunda mano: lo que debes revisar

La crisis mundial ha impulsado el mercado de los coches de segunda mano, pero eso no significa que debas bajar la guardia. Lo primero es decidir si vas a comprar a través de un profesional o directamente a un particular, ya que en el segundo caso conviene conocer bien las normas que regulan este tipo de transacciones en el país de destino.

Las autoridades advierten con frecuencia sobre el estado de los vehículos de segunda mano: un número considerable presenta defectos o no cumple con las normas de seguridad. Por eso, antes de cerrar cualquier trato, verifica el origen del vehículo: ¿ha sido importado? ¿De qué país? ¿Dispone de ficha técnica y está en regla? Los datos del certificado de matrícula deben coincidir con los del vehículo.

Cómo consultar el historial del vehículo

Consumo, kilometraje, revisiones técnicas realizadas, facturas y libro de mantenimiento... Revisar el historial del vehículo es fundamental para no llevarse sorpresas. La plataforma Carfax, disponible en varios idiomas, reúne una amplia base de datos mundial sobre el historial de vehículos. Varios países también han puesto en marcha sus propias plataformas de consulta, como Canadá, el Reino Unido o Francia.

La inspección física del vehículo debe ser igual de minuciosa: estado de las llantas (cuya reparación puede resultar muy costosa si están dañadas), desgaste de los neumáticos, estado de los parachoques, señales de reparaciones anteriores, motor y kilometraje. Presta especial atención a este último punto: la legislación varía según el país y el fraude en el cuentakilómetros existe, con sanciones que también difieren según la normativa local.

Precaución con los vehículos importados

Al igual que los trámites de compra varían de un país a otro, las normas aplicables a los vehículos importados de segunda mano también difieren, por lo que conviene extremar la precaución. Un aspecto a tener en cuenta es el equipamiento: un vehículo fabricado para el mercado de un determinado país incluirá los elementos habituales en ese mercado, que no tienen por qué coincidir con los de otro país. Por otro lado, la compra de un vehículo importado puede generar problemas en la inspección técnica, ya que todo depende del país de origen. Si los requisitos de esa inspección son menos exigentes que los del país donde resides, la importación podría quedar bloqueada.

Formalidades
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Asaël Häzaq
Sobre el autor

Asaël Häzaq, editor web especializado en noticias políticas y socioeconómicas, observa y descifra las tendencias de la economía internacional. Con su experiencia como expatriada en Japón, ofrece consejos y análisis sobre la vida del expatriado: elección de visa, estudios, búsqueda de empleo, vida laboral, aprendizaje del idioma, descubrimiento del país. Titular de un Máster II en Derecho - Ciencia Política, también ha experimentado la vida como nómada digital.

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