Ya está decidido: vas a conducir en el extranjero. Pero antes de ponerte al volante, ¿estás seguro de conocer bien las normas de circulación de tu país de destino? Viajes con niños, Código de la Circulación, alcohol, documentos obligatorios… los puntos clave que debes tener en cuenta.
Legislación, accidentes en el extranjero… lo que debes saber
Es fundamental conocer las principales leyes y reformas del Código de Circulación del país al que te vas a vivir. En Chipre, por ejemplo, una ley publicada en el Boletín Oficial el 21 de abril de 2026 obliga a los conductores a mover su vehículo en caso de colisión leve. El motivo de la reforma es reducir los atascos. Si no se cumple esta norma, los conductores implicados en el accidente menor se exponen a penas de prisión y multas de hasta 3 000 euros.
En Estados Unidos, Virginia aprobó una ley (el 1 de julio) que permite a los jueces obligar a los conductores peligrosos a utilizar un limitador de velocidad electrónico. Virginia aplica así el dispositivo «Intelligent Speed Assistance», como alternativa a la retirada del carnet de conducir. Virginia es el primer estado estadounidense en adoptar esta medida.
Si eres ciudadano europeo y el accidente ocurre en un país de la UE, puedes cumplimentar un parte europeo de accidente. Francia también permite utilizar el e-constat auto, aunque este sistema solo es válido si el otro vehículo implicado está matriculado y asegurado en Francia. En cualquier caso, tanto si el accidente ocurre dentro como fuera de la UE, tendrás que ponerte en contacto con tu aseguradora. Si el accidente tiene lugar en un país adherido al sistema de la «carta internacional de seguro», estarás cubierto por tu seguro sin necesidad de contratar un seguro de automóvil local.
Para no quedarte sin los datos que necesitas en el momento menos oportuno, ten siempre a mano una lista con los números de contacto esenciales: seguro, servicios de emergencia, policía…
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Conducir sin el permiso en vigor
Tanto en el extranjero como en tu país de origen, conducir sin un permiso válido es algo que sencillamente no está permitido. Sin embargo, a veces se cae en el error de creer que el carnet que uno tiene sirve en cualquier parte del mundo. Al mudarte al extranjero, tu permiso de conducir habitual no es suficiente: también necesitarás un permiso de conducir internacional. Esta exigencia es obligatoria, salvo para los ciudadanos europeos que se trasladan a otro Estado miembro de la UE.
Conducir sin la documentación obligatoria en el país de destino
El permiso de circulación no siempre es suficiente. Algunos países exigen una carta verde de seguro internacional y/o un certificado de seguro. Y, por supuesto, no olvides tu documentación personal: tarjeta de residencia en vigor, pasaporte… Un simple control rutinario puede salirte muy caro si no llevas los papeles en regla (la inmovilización del vehículo, por ejemplo).
No respetar el Código de Circulación del país de destino
Está claro que tendrás que respetar las normas de tráfico del país de acogida. Apréndetelas bien. Aunque muchas reglas son comunes a varios países, cada uno tiene su propio Código de Circulación: conducción por la derecha o por la izquierda, prioridad a la derecha, uso obligatorio del cinturón, normas sobre el teléfono móvil al volante, límite de alcoholemia o uso de las luces de cruce. Por ejemplo, en Finlandia, Suecia, Noruega y Dinamarca, la ley obliga a circular con las luces de cruce encendidas durante el día. Polonia, Croacia y Eslovenia aplican la misma norma.
La conducción por la derecha o por la izquierda es el ejemplo más claro. La legislación de la mayoría de países impone circular por la derecha, pero hay un buen número de países, entre ellos algunos de los destinos de expatriación más habituales, donde se conduce por la izquierda: Reino Unido, Sudáfrica, Japón, Tailandia, Australia, Chipre, Malta, Nueva Zelanda o Mauricio, entre otros. Ignorar este «detalle» (que no lo es en absoluto) pone en peligro tu vida y la de los demás. Además, te expones a sanciones muy graves en caso de infracción (pérdida de puntos en el carnet, prohibición de conducir, multa…). Estos son algunos de los errores más frecuentes:
Incorporarte al carril equivocado al salir de un aparcamiento o una zona de estacionamiento.
Tomar las rotondas en sentido contrario.
No mirar hacia el lado correcto antes de cruzar una intersección.
Para evitar cualquier contratiempo, familiarízate con el vehículo antes de arrancar. Si es posible, toma algunas clases en una autoescuela. No conduzcas de noche hasta que no domines la conducción por la izquierda, y evita también circular durante mucho tiempo por vías de gran tráfico.
Sillas infantiles: desconocer las normas del país de acogida
En España, la ley es clara: los menores de 12 años que midan menos de 135 centímetros deben ir en una silla homologada. En México, la talla mínima sube ligeramente: menos de 145 centímetros (siempre para menores de 12 años). En Alemania, la edad no cambia, pero la talla aumenta de nuevo: menos de 150 centímetros. En Sudáfrica, la edad sube (14 años) y la talla baja (menos de 135 centímetros). Francia y Nueva Zelanda solo hacen referencia a la edad: silla obligatoria para niños de hasta 10 años en Francia, y silla adaptada a la talla y al peso para niños de hasta 7 años en Nueva Zelanda. Atención: es posible que el país de acogida no permita el uso de sillas infantiles compradas en el extranjero. La ley quebequense, por ejemplo, prohíbe las sillas adquiridas fuera de Canadá, ya que no cumplen con la normativa canadiense.
Colocar a los niños en el lugar equivocado del coche
¿Deben ir los niños siempre en el asiento trasero? ¿A partir de qué edad pueden ir delante? Aquí también las normas varían de un país a otro. Algunos permiten instalar la silla infantil en el asiento del copiloto (con el airbag desactivado si la silla va en sentido contrario a la marcha). En otros países, la ley obliga a los niños a ir en la parte trasera, como ocurre en España (hasta 135 cm o menos de 12 años). En el Reino Unido, en cambio, los niños de 10 años o más pueden ir delante, en una silla adaptada.
Llevar a un niño en el regazo
Imagina que, durante tu expatriación, haces un trayecto corto en coche con varias personas. Entre los pasajeros hay un niño, pero no tienes silla infantil. No pasa nada, piensas, es solo un momento. Sin embargo, esta práctica es peligrosa, especialmente para el niño. Las legislaciones de todos los países coinciden en este punto. Las multas, por su parte, pueden ascender a varios cientos de dólares.
Conducir habiendo bebido
¿Tolerancia cero o tolerancia limitada? Una vez más, las normas no son las mismas en todos los países. Rumanía, Eslovaquia, Hungría y República Checa aplican tolerancia cero para todos: conductores noveles y experimentados por igual. El que conduce, no bebe. En Alemania, Croacia, Bulgaria, Lituania y Eslovenia, la tolerancia cero se aplica únicamente a los conductores jóvenes y a los profesionales. Otros países tienen legislaciones algo más permisivas: por lo general, entre 0,3 y 0,8 gramos por litro en sangre para el resto de conductores. El caso de Estados Unidos es particular: tolerancia cero para los menores de 21 años y normas variables según el estado para los conductores profesionales. En Canadá, la legislación aplicable a los conductores jóvenes y profesionales varía de una provincia a otra.
Conducir en el extranjero: las buenas prácticas que debes recordar
Infórmate sobre los hábitos culturales y la forma de conducir en el país de acogida. No se trata, claro está, de imitar las malas prácticas, sino de entender cómo funciona la convivencia al volante en tu nuevo país. Del mismo modo, familiarízate con las normas de cortesía en la carretera: ¿cómo se indica a otro conductor que le cedes el paso? ¿Cómo se avisa de una retención en la autopista? ¿Los destellos de luces son una señal universal? Aprende también esas pequeñas reglas prácticas que te ayudarán a entender mejor el «lenguaje de la carretera» en el país de destino. Por ejemplo, en Japón, el semáforo verde se llama «semáforo azul». El color es realmente verde (no hay confusión posible), pero se denomina «azul» (ao). El motivo es histórico: el término «ao» (azul) englobaba tradicionalmente varios matices, entre ellos el verde.
Asaël Häzaq, editor web especializado en noticias políticas y socioeconómicas, observa y descifra las tendencias de la economía internacional. Con su experiencia como expatriada en Japón, ofrece consejos y análisis sobre la vida del expatriado: elección de visa, estudios, búsqueda de empleo, vida laboral, aprendizaje del idioma, descubrimiento del país. Titular de un Máster II en Derecho - Ciencia Política, también ha experimentado la vida como nómada digital.