Emprender en el extranjero, "llevarse" su empresa al ritmo de sus expatriaciones... Estas son las nuevas formas de expatriación que se observan en el mundo. El expatriado emprendedor de hoy en día se beneficia de una ventaja clave: las flexibilizaciones y los programas de inmigración implementados por los Estados para atraer a más emprendedores. ¿Está la expatriación creando una nueva generación de emprendedores?
Expatriados emprendedores: una forma de expatriación en pleno auge
«El mercado de hoy es el mundo». Así podría resumirse la visión de los expatriados emprendedores actuales. Las nuevas formas de expatriación, y en particular el nomadismo digital, hacen que la expatriación de los microemprendedores sea mucho más flexible. Irse a vivir al extranjero durante uno o dos años, o incluso más, sin tener que renunciar a la actividad profesional, ya sea por cuenta ajena o por cuenta propia. ¿O dejarlo todo para construir una nueva vida y cumplir el sueño emprendedor al otro lado del mundo? ¿Qué mejor plan? Pero los emprendedores no son los únicos que se benefician de las nuevas modalidades migratorias puestas en marcha por los Estados.
Decididos a atraer a más emprendedores extranjeros, los principales destinos migratorios ofrecen programas específicos para emprendedores, en particular para los creadores de startups. Los Emiratos Árabes Unidos (EAU) lanzaron su Golden Visa de 10 años para emprendedores. Irlanda, Finlandia y Australia también han puesto en marcha programas dirigidos a los creadores de empresas. Sus promesas: trámites simplificados gracias a las solicitudes online, plazos de tramitación más cortos, acompañamiento a los emprendedores, ventajas fiscales y posibles ayudas para la instalación. La Unión Europea (UE) ha entendido perfectamente el interés de atraer a emprendedores extranjeros, auténticos activos en la carrera mundial por la competitividad. De hecho, en enero de 2026 la Comisión Europea adoptó su «primera estrategia» en materia de visados, centrada especialmente en los emprendedores extranjeros innovadores.
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Ser emprendedor en el extranjero: la nueva visión de los expatriados
Si cada vez hay más expatriados emprendedores, también se debe a un cambio de mentalidad. Aprovechar oportunidades profesionales en el extranjero forma ahora parte del recorrido profesional habitual. De hecho, la expatriación se percibe como una forma de progresar tanto a nivel profesional como social. Crear una empresa presenta aquí una doble ventaja: para los Estados supone una inversión en la que todos ganan, ya que los expatriados emprendedores generan riqueza y, potencialmente, empleo.
Para los extranjeros, montar su propia empresa es una manera de vivir su expatriación con total libertad. Todo depende, por supuesto, de la forma jurídica elegida y del tipo de actividad. Los autónomos son, en este sentido, el perfil que mejor encaja con esa imagen del expatriado emprendedor libre para recorrer el mundo.
Nómadas digitales y startuppers: ¿una nueva generación de expatriados emprendedores?
Argentina, Costa Rica, Brasil, Italia, Portugal, Estonia, Mauricio, Kenia, Seychelles, EAU, Malasia, Japón, Tailandia... La lista de países que conceden el visado de nómada digital no deja de crecer. Por su actividad, centrada en lo digital, los nómadas digitales encarnan a la perfección la imagen del nuevo expatriado emprendedor. Pueden ser, por supuesto, asalariados, pero la mayoría trabajan por cuenta propia. Llevan su empresa allá donde los lleva su expatriación y ofrecen sus servicios a clientes de todo el mundo. Esta visión del expatriado totalmente libre y autónomo seduce especialmente a los jóvenes profesionales. De ahí el interés creciente de los Estados por este tipo de visado, generador de riqueza: los extranjeros pagan su propio seguro, generan su propio trabajo desde fuera y, al mismo tiempo, dinamizan la economía local.
Para estos autónomos, las ventajas son numerosas: en muchos casos, la posibilidad de disfrutar de una mejor calidad de vida, con menos estrés y más flexibilidad laboral, sin olvidar un coste de vida más asequible que en su país de origen, además de un nuevo entorno lleno de oportunidades para aventurarse y probar cosas nuevas en el día a día.
Otra categoría muy valorada por los Estados: los startuppers. Muchos países buscan atraerlos activamente. Un buen ejemplo es Estonia. Además de su popular e-residency, el Gobierno ha puesto en marcha el programa Startup Estonia. El objetivo del Estado es crear un ecosistema innovador y competitivo capaz de atraer a las empresas del futuro. El país destaca las ventajas de su programa, entre ellas el acompañamiento a los extranjeros en los trámites administrativos, servicios disponibles al 100 % en inglés y beneficios fiscales. Otros Estados ofrecen visados diseñados a medida para startups: Dinamarca, Singapur (EntrePass), Países Bajos, Japón, Reino Unido, etc.
Los mejores países para montar una empresa en el extranjero
Los EAU, Mauricio, Tailandia, Singapur, Estonia e Irlanda se encuentran entre los mejores países para montar una empresa en el extranjero. Sus puntos fuertes: una fiscalidad ventajosa, una posición geográfica estratégica en el cruce de varios grandes mercados económicos y un ecosistema pensado para los expatriados emprendedores.
Así, los EAU son ahora muy conocidos a nivel internacional por sus zonas francas (free zones), donde las grandes empresas desarrollan su actividad. Y también los microemprendedores y las pequeñas empresas. De hecho, ya son incontables los influencers y autónomos que alaban las virtudes de los EAU. Como era de esperar, Dubái destaca gracias a su programa multilingüe dirigido a los autónomos extranjeros. Mauricio y Tailandia atraen igualmente a muchos emprendedores, con programas dirigidos a perfiles innovadores (Permiso de residencia por innovación, en Mauricio) y a expertos en tecnologías punteras (Smart visa, en Tailandia).
Expatriado emprendedor: los errores que debes evitar
Sin embargo, conviene anticipar los posibles obstáculos. Canadá, considerado siempre uno de los países favoritos de los expatriados, suspendió recientemente su programa de visado para creación de empresas (startup visa). El principal motivo alegado fueron unos plazos de tramitación excesivamente largos: había que esperar hasta 10 años para obtener el visado. El ministerio canadiense de Inmigración menciona además otra razón: un «mal uso» del programa por parte de algunos expatriados. Se trata de un giro inesperado por parte del Gobierno canadiense, que había lanzado precisamente una Estrategia de atracción de talento extranjero. El Reino Unido también ha puesto fin a su visado de startup y ofrece ahora el Innovator Founder visa.
Estos casos dejan al descubierto algunas ideas preconcebidas sobre la expatriación emprendedora. Porque, aunque los Estados inviertan y faciliten los trámites a los candidatos extranjeros, este tipo de expatriación sigue estando sujeto a normas que conviene respetar para evitar errores.
Emprender en el extranjero solo por las ventajas fiscales: una idea no tan buena como parece
Las ventajas fiscales se promocionan tanto (tanto por parte de los Estados como de los propios expatriados) que se tiende a pensar que la fiscalidad sería el único criterio a tener en cuenta a la hora de elegir el país de destino. Si bien las ventajas fiscales tienen su importancia, no deben eclipsar el objetivo principal de la expatriación: desarrollar la actividad en el extranjero. Por eso hay que elegir un país donde realmente se pueda crecer.
Emprender en el extranjero es fácil
La simplificación de los trámites no debe hacer olvidar que toda expatriación requiere preparación. Aunque sea posible crear una empresa (tanto en el propio país como en el extranjero) en tres clics, hay que prestar mucha atención a la forma jurídica elegida. Lo mejor es hacerse acompañar por un experto, con quien se pueda elegir la forma jurídica más adecuada para la actividad.
Solo pueden expatriarse los emprendedores con una actividad 100 % digital
Los nómadas digitales y otros emprendedores con una actividad 100 % digital tienen, en principio, más facilidad para instalarse en el extranjero. Pero, en realidad, cualquier actividad puede desarrollarse fuera del país de origen, según las necesidades del mercado y el país de destino elegido. Es perfectamente posible abrir un comercio, una consultoría o establecerse como artesano en el extranjero, siempre que se disponga de las autorizaciones necesarias. También aquí resulta esencial estudiar con detenimiento el futuro país de destino.
Asaël Häzaq, editor web especializado en noticias políticas y socioeconómicas, observa y descifra las tendencias de la economía internacional. Con su experiencia como expatriada en Japón, ofrece consejos y análisis sobre la vida del expatriado: elección de visa, estudios, búsqueda de empleo, vida laboral, aprendizaje del idioma, descubrimiento del país. Titular de un Máster II en Derecho - Ciencia Política, también ha experimentado la vida como nómada digital.