Entrevista de trabajo presencial o a distancia: ¿hay diferencias en cuanto a la vestimenta?
Empecemos respondiendo a la pregunta: no existe ninguna diferencia entre la ropa que se lleva a una entrevista presencial y la que se lleva a una entrevista a distancia. Aquí no cambia nada salvo el escenario: no estás cara a cara con el reclutador, sino que cada uno se encuentra en un lugar distinto.
Quizá pensabas que una entrevista a distancia permite relajarse un poco más, sobre todo de cintura para abajo. Si solo se ve la cabeza, ¿para qué molestarse en vestirse de cuerpo entero? Pues bien, nadie está a salvo de que la cámara se caiga o de un encuadre desafortunado. Durante la Covid, algunos incidentes ocurridos en videollamadas demostraron que también conviene prestar atención a la ropa que no aparece en pantalla.
Es más: vestirte como si estuvieras en una entrevista presencial demuestra tu profesionalidad y te ayuda a meterte en situación. Entiendes lo que está en juego y adoptas una actitud profesional, tanto por consideración hacia el reclutador extranjero como por respeto hacia ti mismo.
Los mejores códigos de vestimenta son los de tu futura empresa
Antes de invertir en un nuevo atuendo para la entrevista, investiga un poco. Ya has revisado en detalle la web de tu futura empresa y conoces al dedillo sus últimas cifras, sus objetivos, sus valores y sus inversiones. Sigue indagando y estudia también sus códigos de vestimenta. ¿Cómo se viste la gente en esa empresa extranjera? ¿Hay diferencias notables según el puesto? Es cierto que la ropa del día a día puede ser más informal que la que se reserva específicamente para una entrevista de trabajo (aunque… todo depende del sector).
¿Existen normas de vestimenta en tu país de acogida?
La ropa es, ante todo, una cuestión cultural. En Alemania, el traje con corbata sigue siendo un imprescindible en el sector bancario. En Austria, uno puede permitirse prescindir de la corbata. Las mujeres optarán por un traje sastre sobrio y bien cortado. Lo mismo aplica a los hombres, que evitarán las americanas demasiado holgadas o mal entalladas. En Bulgaria, atención a la pulcritud. Desde el pelo hasta los zapatos, pasando por las uñas, todo debe estar impecable. Los hombres irán bien afeitados o llevarán una barba muy cuidada. En Japón directamente no llevarán barba. En Noruega, la camisa blanca y la corbata se reservan más bien para los altos cargos. En Portugal, la elegancia es de rigor, incluso para puestos que, en otras circunstancias, no requerirían tanta atención a la vestimenta, porque se trata de demostrar, a través de la indumentaria, el interés que tienes por el puesto y el respeto que profesas al reclutador.
Colores, joyas y otros accesorios: ¿qué normas conviene respetar?
En algunos países, las mujeres pueden llevar joyas discretas… pero el criterio es menos paritario con los hombres, a quienes se les invita a dejar las joyas guardadas. En Polonia, Malta y los Países Bajos se acepta la alianza de matrimonio y se tolera una o dos joyas muy discretas. Pero nada de piercings en las orejas, y muchísimo menos en la cara. Por supuesto, estas indicaciones son orientativas. Es perfectamente posible toparte con el testimonio de algún expatriado que haya superado su entrevista con los brazos cargados de joyas.
Colores
Cuidado con la elección de los colores, porque los colores también son una cuestión cultural. En la gran mayoría de los países, el azul marino y el negro serán tus mejores aliados. El marrón, el gris y el beige también juegan a tu favor. En cambio, prudencia con el morado, el rojo, el naranja, el verde y los colores muy vivos o muy claros cuando son la base de tu conjunto. Eso sí, puedes incorporarlos como toques (en una corbata o un pañuelo, por ejemplo) para dar dinamismo al conjunto. Una vez más, todo depende de las normas de vestimenta del país de acogida. Aunque el traje y el traje sastre se han generalizado a nivel internacional, no olvides que no son la única norma común a todos los países. De ahí la importancia de conocer la cultura del país extranjero.
Si te presentas a un puesto en Japón, evita la combinación de traje y corbata negros: ese tándem se reserva para los funerales. El traje será negro (o azul marino), pero no la corbata. Apuesta por un toque original (una corbata blanca con finas rayas, por ejemplo), sin caer en los excesos: evita los estampados llamativos o los colores demasiado estridentes.
Accesorios
Sea cual sea el país en el que te presentes, acude siempre con un bolso o maletín. No con una mini-bandolera donde apenas cabe un bolígrafo y un paquete de pañuelos, sino con algo lo bastante grande como para guardar tu CV sin tener que doblarlo. Eso le demuestra al empleador que te has preparado para la entrevista. Estás listo para recibir y conservar con cuidado cualquier documentación que te entregue. Si la entrevista es a distancia, ten a mano con qué escribir. Debes poder tomar notas sin salir corriendo por la habitación a buscar un folio y un bolígrafo. Evita tomar notas en el ordenador (el movimiento de los ojos se nota). Mejor un folio o un cuaderno y un bolígrafo. Así actúas como si estuvieras en presencial y demuestras que te tomas la entrevista en serio. A distancia se toleran las zapatillas de andar por casa… pero ¡cuidado con que se caiga la cámara!
¿Con o sin tacones?
Durante mucho tiempo se ha considerado (y aún se hace) que los tacones altos son EL calzado femenino en el entorno laboral. Los zapatos de tacón serían sinónimo de confianza y poder. La propia organización del trabajo en el país de acogida puede alimentar esta visión reduccionista, exigiendo el uso de tacones en determinados sectores. En algunos países, negarse a llevar tacones cuando el empleador lo exige puede constituir incluso un motivo válido de despido.
¿Significa eso que las expatriadas están obligadas a llevar tacones? Desde el impacto mundial del movimiento #MeToo, el discurso ha cambiado. Los colectivos en defensa de los derechos de las mujeres reivindican la libertad de elegir si llevar tacones o no. Así, los tacones (sobre todo los altos) ya no parecen una norma absoluta, ni siquiera en las entrevistas de trabajo. De hecho, las mujeres que optan por presentarse con zapatos planos son percibidas a veces como más «poderosas», precisamente porque rompen con las reglas tácitas.
¿Con o sin barba?
¿Deben afeitarse los expatriados antes de una entrevista de trabajo? La barba puede ser un tema culturalmente sensible. Símbolo de poder, signo de virilidad, marca religiosa, accesorio de moda… En los países asiáticos está mal vista. En los países africanos puede ser un signo de poder. En Estados Unidos, en Europa y en otros países occidentales, ha pasado de ser «símbolo de dignidad masculina» a «marca de descuido», para luego volver a ganarse el favor de la sociedad e incluso convertirse en un «accesorio» de moda. Sin embargo, parece que en las altas esferas del poder la barba sigue siendo la excepción. Para saber qué hacer con tu barba, empieza por observar las costumbres de tu país de acogida.
¿Quién no ha vivido esta situación? Estresado por la entrevista de trabajo en el extranjero, decides apostar por tu mejor conjunto para causar la mejor impresión. Pero, al llegar, te das cuenta de que vas mejor vestido que el propio reclutador. Ya sea en presencial o a distancia, ahí aparece la «violencia simbólica». ¿Se sentirá inferior el reclutador (y te lo hará pagar)? ¿Pensará que eres arrogante, engreído o incluso prepotente?
Si realmente hay que decantarse por algo, más vale pecar de «demasiado serio» y arriesgarse a parecer un poco rígido. El reclutador entenderá enseguida que has querido dar lo mejor de ti optando por una vestimenta muy formal. Estás demostrando consideración por la empresa y por él. En cambio, el exceso de informalidad puede hacerte perder puntos muy valiosos. Con razón o sin ella, se sigue asociando con la dejadez. Y si eres una persona naturalmente desenfadada, no llegues al extremo del mal gusto presentándote con el pelo sucio, la ropa arrugada o los zapatos mal cuidados…
Entrevista de trabajo a distancia: ¿a qué hay que prestar atención?
Como ya hemos comentado: no hay ninguna diferencia de código de vestimenta entre una entrevista presencial y una a distancia. Si te vistes igual que para una entrevista presencial, dejarás más claro tu interés por el puesto y por la empresa.
Eso sí, la entrevista a distancia te obliga a comprobar ciertos aspectos muy concretos:
Conexión a internet
Asegúrate de tener una buena conexión a internet en tu ciudad de residencia. No dudes en hacer un test de velocidad. Si hace falta, invierte en un repetidor wifi o alquila un despacho en un espacio de coworking.
Lugar de la entrevista
Si estás en casa, asegúrate de hacerlo en las mejores condiciones: en un sitio tranquilo, sin ruidos de fondo. Por ejemplo, ¿hay obras cerca de tu domicilio? En una entrevista presencial, es el empleador quien se encarga de recibirte correctamente. A distancia, la responsabilidad se reparte al 50%.
Decoración, encuadre, colores, luminosidad
Vamos ahora con los detalles técnicos, los que marcan la diferencia. Prueba el encuadre del lugar elegido para la entrevista (tu salón, tu despacho…). Cuida tanto el entorno como tu propio encuadre. Luz, colores, decoración… No dejes nada al azar. Ajusta la iluminación para que te favorezca. Si lo necesitas, activa el desenfoque de la cámara para difuminar ligeramente el fondo: pero sin abusar, porque el resultado no resulta atractivo (y el empleador podría pensar que estás escondiendo algo). Apuesta por un fondo neutro. ¿No tienes tiempo o forma de organizarlo todo? Una vez más, opta por un despacho en un espacio de coworking.