El bloqueo de los Estados Unidos y la situación política interna están en la raíz de una nueva crisis económica y social que no ha hecho más que acrecentarse debido a los efectos de la pandemia.
Ante la falta de expectativas de futuro son muchos los cubanos que intentan buscar nuevas oportunidades para mejorar su calidad de vida en el extranjero. Sin embargo las opciones son reducidas, ya que la lista de países en la que un cubano puede viajar con solo su pasaporte es muy reducida. Esto sin contar que no todos los cubanos disponen de uno, lo que conlleva que muchos se vean abocados a la migración sin papeles, ya sea entrado como turistas, en el caso de te disponga un pasaporte y puedan pagarse un billete de avión, o en el peor de los casos arriesgando su vida en el mar.
Algunos indicadores muestran una tendencia en aumento en la salida de cubanos de la isla. Según fuentes de la Guardia Costera de Estados Unidos, en los cuatro primeros meses del presente año aumentó en un 80% la actividad migratoria en relación al pasado año. Las mismas fuentes confirman la intercepción de 250 migrantes cubanos en los últimos 6 meses. Una cifra que si bien no es muy alta, sí es significativa si se compara con el mismo periodo del año anterior, en la que se interceptaron 49 migrantes.
El drama es también demográfico. En el año 2020 la población mayor de 60 años representaba el 21.3% de la población total. Para el 2025 se prevé que la cifra supere el 25%. Lo que situaría a la isla como uno de los países más envejecidos del mundo. El éxodo continuado de las cuatro últimas décadas está provocando un acelerado envejecimiento de la población. El país vive asfixiado por la falta de inversión extranjera fruto del bloqueo económico de los Estados Unidos, y para muchos jóvenes la única opción es emigrar. Se calcula que entre 40,000 y 44,000 cubanos abandonarán la isla el presente año.
La economía cubana, que se sustentaba en gran medida por el sector turístico y la entrada de divisas de sus expatriados, ha sufrido las consecuencias de la crisis sanitaria. Las consecuencias para la población: escasez, inflación, subida de los precios de productos básicos. A todo esto hay que sumar la nueva medida del gobierno que a partir de limitará la aceptación de dólares, la principal divisa que recibe la isla a través de remesas desde EE.UU., cuyas consecuencias son imprevisibles.




