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Argentina lanzará el primer programa de ciudadanía por inversión de Sudamérica

aerial view of Buenos Aires
diegograndi / Envato Elements
Escrito porDavid Lawrence Lincolnel 23 Abril 2026

Como expatriado que ha hecho del Cono Sur su hogar, el año pasado expliqué por qué América Latina es la nueva frontera y cómo obtener la residencia en la región. Este año, he pasado mucho tiempo en uno de los países que vuelve a presentarse como tierra de oportunidades: Argentina. Tras aplicar un duro ajuste para frenar la inflación, el presidente Milei impulsa ahora la ciudadanía por inversión como vía para atraer a inversores extranjeros al país.

El programa aún no está en marcha. Ni siquiera está completamente diseñado. Pero la arquitectura legal ya existe, la voluntad política es inequívoca y Argentina ha confirmado que el programa llegará. La pregunta ya no es si. Es cuándo, y de qué forma. 

Ciudadanía por inversión en Argentina: el billete dorado

Cuatro palabras que podrían cambiar tu vida en los próximos años: Ciudadanía. Por. Inversión. Argentina. 

A principios de este año, pregunté a mis seguidores de LinkedIn qué programa de ciudadanía por inversión les generaba más expectativa. Las opciones: Argentina, Botsuana, San Vicente y las Granadinas, e Islas Salomón. Argentina se llevó el 62% de los votos. 

El resultado no me sorprendió. 

Imagina un globo terráqueo. Señala cada uno de esos cuatro países. Tu dedo llega antes a Argentina. El octavo país más grande del mundo. Imagina Francia, Alemania y España juntas. O cuatro veces el estado de Texas. 

Argentina lleva tiempo ofreciendo una visa de rentista y una vía de naturalización acelerada, dos años de residencia permanente para obtener la ciudadanía, la más rápida de toda América del Sur. Pero con un programa estructurado y directo de ciudadanía por inversión, el país se adentra en territorio inexplorado. 

Lo que distingue a Argentina de cualquier otra jurisdicción con un programa de ciudadanía por inversión es la solidez del conjunto de la propuesta. 

Un pasaporte argentino ofrece acceso sin visado o con visado a la llegada a más de 175 países, incluido el espacio Schengen. Además, el regreso de Argentina al Programa de Exención de Visados de Estados Unidos está sobre la mesa.

La ciudadanía argentina también abre las puertas al Acuerdo de Residencia del Mercosur. No es la libertad de circulación al estilo europeo, pero sí una vía ágil para obtener residencia y autorización de trabajo en la mayor parte de América del Sur. 

No se trata únicamente de un pasaporte. Es acceso regional, blindaje geopolítico y movilidad global en un solo instrumento. 

La matriz de conocimiento de Rumsfeld aplicada al CBI argentino 

En 2002, durante una rueda de prensa sobre la guerra de Irak, el secretario de Defensa estadounidense Donald Rumsfeld expuso un marco conceptual sencillo pero poderoso: hay cosas que sabemos, cosas que sabemos que no sabemos, cosas que no nos damos cuenta de que sabemos, y cosas que no sabemos que no sabemos. 

Cuando se evalúa un programa que todavía está en construcción, esta distinción importa y mucho. 

Algunos elementos ya están claros: el marco legal, la intención política y la dirección general. Estos son los conocidos conocidos. 

Otros siguen pendientes: los umbrales de inversión, la fecha de lanzamiento, la estructura de agentes operativos. Estos son los conocidos desconocidos. Y tras los últimos acontecimientos, hay más de ellos que hace seis meses. 

Si se ejecuta bien, el CBI argentino tiene el potencial de convertirse en el lanzamiento de programa de ciudadanía por inversión más relevante de la década. No es simplemente un documento de viaje. Es el Plan B definitivo: movilidad, opcionalidad y posicionamiento estratégico en un mundo cada vez más imprevisible. 

Conocidos conocidos 

La arquitectura legal ya está en vigor 

Este es el punto más importante que hay que entender sobre el CBI argentino en este momento: los cimientos legales existen y están vigentes. Lo que falta es la capa operativa que debe construirse sobre ellos. 

Dos decretos sustentan el programa: 

  • El Decreto 366/25 modificó la Ley de Ciudadanía argentina para permitir la naturalización a través de inversiones «relevantes», con independencia del tiempo de residencia. Este es el mecanismo legal que hace posible el CBI directo. 
  • El Decreto 524/25 estableció la estructura administrativa del programa y el procedimiento de evaluación interinstitucional por el que deberán pasar las solicitudes.

Una enmienda adicional confirma que adquirir la ciudadanía argentina a través del CBI no genera automáticamente residencia fiscal. Se trata de un detalle fundamental para los inversores con alta movilidad internacional, y ya está codificado en la norma. 

En otras palabras: el camino existe. Lo que aún está en construcción es la vía para hacerlo operativo. 

Esta es una vía directa al pasaporte argentino 

Esto no es un programa de visado dorado. El CBI argentino es una vía directa al pasaporte argentino. 

Realiza una inversión que cumpla los requisitos, presenta un expediente completo y te conviertes en ciudadano argentino. No en residente con la esperanza de cumplir los requisitos años después. Ciudadano. 

Las normas de reunificación familiar te permitirán incluir a tu cónyuge y a tus hijos menores de 18 años como dependientes. 

Los sectores estratégicos de inversión 

Las inversiones canalizadas a través del programa se dirigirán a los seis sectores productivos y estratégicos en los que Argentina quiere que fluya el capital: 

  • Agroindustria y producción primaria 
  • Energía y recursos naturales 
  • Infraestructura y obra pública 
  • Inmobiliario productivo 
  • Tecnología e innovación 
  • Turismo y hotelería 

Estos sectores reflejan las prioridades económicas del gobierno, no una lista de deseos genérica.

La estructura interinstitucional de tramitación 

El organismo gestor coordinará con la Dirección Nacional de Migraciones, el Ministerio de Seguridad, la AFI (Agencia Federal de Inteligencia), el RENAPER (Registro Nacional de las Personas) y la UIF (Unidad de Información Financiera). 

El proceso, tal como está estructurado en los decretos, constará de cinco etapas: 

  1. Registro y preselección. Presentación de una Expresión de Interés ante la autoridad gestora, acompañada de documentación preliminar de identidad y origen de fondos. A continuación se realiza una revisión inicial de admisibilidad. 
  2. Presentación de la solicitud. Documentación requerida sobre la inversión propuesta, estados financieros, declaraciones juradas y material de respaldo según lo especificado por resolución ministerial.
  3. Evaluación interinstitucional. La autoridad gestora coordina con el Ministerio de Seguridad, la UIF, el RENAPER, la AFI y la Dirección de Migraciones. El acuse de recibo deberá emitirse en un plazo de 30 días hábiles. 
  4. Informe de recomendación. Se elabora un informe de recomendación completo que se eleva al Poder Ejecutivo Nacional. 
  5. Resolución y naturalización. El Poder Ejecutivo Nacional es la autoridad decisoria. En caso de aprobación, la naturalización se lleva a cabo conforme a la Ley N.º 346. 

Esta estructura está consolidada. Lo que no lo está es la maquinaria externa destinada a promocionar, diseñar y hacer operativo el programa a escala internacional. 

Conocidos desconocidos 

La licitación del Agente Maestro fue cancelada en abril de 2026 

Aquí es donde el terreno se movió. 

El 5 de diciembre de 2025, el Ministerio de Economía de Argentina publicó la Licitación 34-0001-CPU25, en la que se convocaba una consultoría integral para diseñar, implementar, lanzar y promocionar el programa CBI durante un contrato de cuatro años. Once empresas manifestaron su interés. Seis presentaron ofertas formales antes del 20 de enero de 2026. 

El 5 de marzo de 2026, la comisión evaluadora recomendó adjudicar el contrato a un consorcio de cuatro firmas que operaba bajo el nombre Asesorías Legal Advisor Limitada. Henley & Partners quedó en segundo lugar. Otros cuatro licitantes ya habían sido declarados inadmisibles en la fase de evaluación. 

Esa recomendación nunca derivó en una adjudicación formal. 

Dos licitantes que no resultaron ganadores, Henley & Partners y Latitude Consultancy, presentaron impugnaciones formales dentro del plazo de tres días previsto por la normativa de contratación pública argentina. 

El 14 de abril de 2026, el ministro de Economía Luis Caputo firmó la Resolución 522/2026, anulando la licitación en su totalidad. No se adjudicó ningún contrato. No se adeuda ninguna compensación. Las garantías de oferta están siendo devueltas. 

El razonamiento del Ministerio, en esencia, es que las ofertas presentadas divergían demasiado en sus enfoques y en su adecuación integral a los objetivos de política del programa como para justificar la continuación del proceso en las condiciones actuales. 

Qué significa esto en la práctica 

La cancelación no desmonta el marco legal. Los Decretos 366/25 y 524/25 siguen en vigor. La desvinculación de la residencia fiscal también se mantiene.

Lo que no existe, y lo que la licitación tenía por objeto construir, es el contenido operativo del programa: los umbrales mínimos de inversión, el mecanismo de evaluación de proyectos admisibles, los procedimientos de tramitación, el aparato de difusión internacional y el ecosistema de agentes. 

El Ministerio aún no ha indicado si emitirá una nueva licitación, reestructurará la contratación o desarrollará la capacidad operativa de forma interna. Cada una de esas vías implica un calendario diferente. 

Las cifras que se habían anticipado 

Antes de la cancelación, el esquema del programa apuntaba a: 

  • 4 años: el plazo previsto para la recepción de solicitudes 
  • 5 000: el límite de solicitantes principales (con los dependientes igualmente habilitados para obtener la ciudadanía) 
  • 30 días hábiles: el plazo comprometido para el acuse de recibo de las solicitudes 

Estas cifras reflejaban el marco original. Podrían mantenerse, revisarse o quedar silenciosamente descartadas en lo que venga después. 

Umbral mínimo de inversión 

Las expectativas del sector habían convergido en torno a una cifra aproximada de 500 000 USD. Nunca se ha emitido confirmación oficial alguna. Con el reinicio de la licitación, la cuestión del umbral vuelve a estar sobre la mesa junto con todo lo demás. 

Un punto de entrada de 500 000 dólares situaría a Argentina en una posición competitiva frente a los programas CBI del Caribe, al tiempo que reflejaría la envergadura y la profundidad estratégica de lo que Argentina realmente ofrece. También sería coherente con lo que el gobierno ha señalado de manera privada a los actores del sector. Si ese número sobrevivirá a la próxima ronda de trabajo de diseño es algo que está por ver. 

¿Habrá un período previo de residencia? 

Argentina ya ofrece una de las vías más rápidas del mundo hacia la ciudadanía mediante naturalización en dos años. No sería de extrañar que el programa CBI incorporara un requisito similar de residencia previa, sin ninguna obligación de residir efectivamente en el país. 

Esto sería inusual para un programa de ciudadanía por inversión. El ya extinto programa de Ciudadanía por Inversión Directa de Malta siguió un modelo comparable. Sigue siendo una posibilidad, pero dado el reinicio del proceso, es especulación sobre especulación. 

¿Cuándo lanzará Argentina su programa de Ciudadanía por Inversión?

La expectativa inicial era un lanzamiento entre el tercer y el cuarto trimestre de 2026. Eso ya no es realista.

Con la licitación del agente maestro cancelada y sin que se haya anunciado una vía sustituta clara, la ventana de lanzamiento más plausible es ahora 2027, o incluso más adelante, dependiendo de cómo proceda el Ministerio. 

En paralelo, Caputo ha confirmado por separado que se está desarrollando un visado dorado (residencia por inversión). Se trata de un instrumento distinto al CBI, y su trayectoria no depende directamente de la cuestión del agente maestro. 

La ventana estratégica y quiénes se beneficiarán 

El programa de ciudadanía por inversión más antiguo del mundo es el de Saint Kitts y Nevis, lanzado en 1984. Desde entonces, muchos programas han ido y venido. 

Los consultores especializados en migración por inversión con más trayectoria, entre ellos, mi equipo en Lincoln Global Partners, sabemos que los mejores programas tienen fecha de caducidad. Perder el plazo con el CBI argentino sería despedirse de una oportunidad generacional. 

La implicación contraintuitiva del retraso actual: los inversores que se posicionen con anticipación, que sigan de cerca los próximos movimientos del Ministerio y que construyan relaciones con la estructura adecuada sobre el terreno serán los mejor situados cuando el programa abra sus puertas. 

En resumen: 

  • La vía legal existe. La vía operativa, todavía no. 
  • Solicita cuanto antes una vez que se abra la ventana, para acceder a las condiciones más favorables.
  • No esperes demasiado. Estos programas no permanecen abiertos indefinidamente. 
  • Prevé una espera de un par de años desde la solicitud hasta tener el pasaporte en mano. 

Ventajas estratégicas de la ciudadanía argentina por inversión 

En un mundo cada vez más incierto, la ciudadanía ya no es solo una cuestión de viajes. Es una cuestión de opciones. 

Dónde puedes vivir, cómo estructuras tu vida, en qué medida estás expuesto a riesgos económicos, políticos y fiscales: todo ello depende de dónde tengas la ciudadanía. La mayoría de los programas CBI te anclan a regiones que se vuelven más concentradas, más caras y, en algunos casos, más volátiles. 

Argentina ofrece una propuesta radicalmente distinta. 

Ubicada en el Cono Sur, brinda distancia geográfica respecto a los focos de conflicto global tradicionales, combinada con el acceso a una de las regiones más ricas en recursos del mundo: alimentos, energía, agua, tierra. Al mismo tiempo, el marco legal ya confirma que la ciudadanía obtenida a través del CBI no genera automáticamente residencia fiscal. Conservas la flexibilidad a menos que establezcas vínculos de forma activa.

Si a eso le sumas un coste de vida significativamente más bajo que el de Londres o Nueva York, una sólida movilidad internacional y el acceso regional del Mercosur, Argentina deja de ser un plan de contingencia para convertirse en una estrategia de posicionamiento con visión de futuro. 

Reflexiones finales 

El CBI argentino, bien ejecutado, se convertiría en el primer programa auténtico de ciudadanía por inversión en América del Sur. Con un punto de entrada previsto en torno a los 500 000 dólares, competiría favorablemente con los programas del Caribe al tiempo que ofrecería una propuesta que ninguno de ellos puede igualar. 

La cancelación de la licitación en abril de 2026 es un contratiempo para el calendario. No es una cancelación del programa en sí. La arquitectura legal sigue en pie. La voluntad política sigue en pie. La dirección sigue en pie. 

Lo que viene ahora es la decisión del Ministerio sobre cómo reconstruir la capa operativa, y la ventana para que los inversores bien posicionados sigan ese proceso de cerca. 

Si se implementa correctamente, esto redefinirá lo que significa tener una segunda ciudadanía en el mundo actual. 

Espero darte pronto la bienvenida al Cono Sur: una región que, tras una década viajando por el mundo, se convirtió en el lugar que elegí llamar hogar.

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Sobre

David Lincoln es el fundador y director ejecutivo de Lincoln Global Partners, una consultora internacional especializada en ayudar a personas e inversores a alcanzar mayor libertad a través de soluciones estratégicas de residencia y ciudadanía. Con una trayectoria que abarca más de 60 países y años de vida en América Latina, Europa y Asia, David aporta una perspectiva verdaderamente global. No se trata solo de lugares que ha recorrido, sino de entornos donde ha vivido, establecido vínculos sólidos y adquirido un conocimiento profundo sobre lo que implica realmente mudarse, invertir e integrarse en un nuevo país. Creó Lincoln Global Partners con la misión de simplificar la complejidad de la movilidad internacional. Ya sea para obtener un segundo pasaporte, reubicar a una familia o emprender en el extranjero, David ofrece una visión estratégica, asesoramiento transparente y un acompañamiento cercano en cada paso del camino.

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