Visados: nueva subida de tasas desde el 1 de octubre
El gobierno de Takaichi mantiene su política de restricción migratoria. Desde el 1 de octubre está en vigor un nuevo incremento de tasas que afecta a las solicitudes de prórroga de visado y a los cambios de estatus de residencia. Antes de la reforma, el coste era de 6 000 yenes (33 euros), o de 5 500 yenes si el trámite se realizaba en línea, independientemente de la duración de la estancia. A partir de ahora, las tasas varían según el tiempo de permanencia y pueden llegar hasta los 75 000 yenes (420 euros):
- Estancia de hasta 3 meses: 10 000 yenes en ventanilla o en línea.
- Estancia de entre 3 y 6 meses: 18 000 yenes en ventanilla, 15 000 en línea.
- Más de 6 meses y menos de un año: 25 000 yenes en ventanilla, 21 000 en línea.
- Un año: 33 000 yenes en ventanilla, 27 000 en línea.
- Más de un año y menos de 3 años: 48 000 yenes en ventanilla, 42 000 en línea.
- Entre 3 y menos de 5 años: 64 000 yenes en ventanilla, 56 000 en línea.
- 5 años o más: 75 000 yenes en ventanilla, 65 000 en línea.
El encarecimiento es aún más pronunciado en el caso de la residencia permanente: la tasa pasa de 10 000 a 200 000 yenes (de 55 a 1 100 euros).
El pasado mes de junio, el gobierno ya había subido las tasas de visado, con efecto desde el 1 de julio, recordando que los precios no se habían revisado desde 1978. El visado de entrada única pasó de 3 000 a 15 000 yenes (de 17 a 84 euros), y el de entradas múltiples, de 6 000 a 30 000 yenes (de 34 a 170 euros).
Jubilación: mejor cobertura para los trabajadores
El Ministerio de Sanidad, Trabajo y Bienestar Social refuerza su apoyo a los trabajadores autónomos con hijos. Ambos progenitores quedan ahora exentos del pago de cotizaciones al régimen general de pensiones (kokumin nenkin) hasta el primer cumpleaños del bebé. La exención del padre abarca 12 meses a partir del nacimiento, mientras que la de la madre se extiende a 13 meses e incluye el mes previo al parto.
El ejecutivo también quiere ampliar la cobertura de la seguridad social. Para ello, prevé eliminar el umbral de 1,06 millones de yenes (5 900 euros) que determina la obligación de cotizar al seguro de pensiones para asalariados y al seguro médico. Asimismo, desaparecerá el criterio que limita la afiliación a empresas de 51 trabajadores o más, aunque esta supresión será gradual a partir de octubre de 2027. El objetivo es que todas las personas que trabajen al menos 20 horas semanales queden cubiertas por el seguro médico.
Ante la escasez crónica de mano de obra en sectores económicos clave, Japón sigue apostando por la contratación de extranjeros cualificados a través del Specified Skilled Worker Visa, introducido en 2019. Según la Agencia de Servicios de Inmigración de Japón, su número alcanzó los 444 256 en junio pasado, lo que supone un incremento del 13,8 % respecto a finales de 2025.
Este visado de trabajador con competencias específicas se divide en dos categorías. La categoría 1 está reservada a trabajadores cualificados y tiene un límite máximo de 5 años de estancia en Japón. La categoría 2, más ventajosa, está destinada a trabajadores altamente cualificados y permite residir en el país sin límite de tiempo y reagrupar a la familia. Ambas categorías han registrado un crecimiento: un 11,4 % en la categoría 1 (425 961 personas) y un 2,3 % en la categoría 2 (18 295 personas). Además, la Agencia de Servicios de Inmigración señala que cada vez son más los trabajadores que pasan de la categoría 1 a la 2.
El principal sector de empleo de estos expatriados es la industria agroalimentaria, con más de 100 000 trabajadores. Le siguen la sanidad (cerca de 80 000), la fabricación de productos industriales (más de 60 000) y la construcción (más de 50 000). La hostelería y la agricultura emplean respectivamente a unos 49 000 y 44 000 expatriados.