¿Habrá que pagar pronto 100 000 dólares para trabajar en Estados Unidos tras terminar los estudios?
¿Por qué surge esta propuesta? El impuesto de 100.000 dólares afectaría principalmente al programa OPT (Optional Practical Training) y al OPT STEM, un programa de autorización de trabajo temporal destinado a los graduados extranjeros de universidades estadounidenses.
El OPT permite a los graduados extranjeros con visa de estudios F-1 realizar prácticas remuneradas en empresas de Estados Unidos. Su relevancia es tal que se le considera, en la práctica, el primer empleo. Al funcionar como puente entre la visa F-1 y la visa de trabajo H-1B, el OPT resulta fundamental para los estudiantes internacionales. A finales de 2025, cerca de 300 000 estudiantes extranjeros se beneficiaban de este programa, lo que representa una cuarta parte del total de estudiantes internacionales en el país.
Sin embargo, el programa está en el punto de mira. Según la administración Trump, el OPT sería una puerta abierta al fraude en visados y a las estancias irregulares de expatriados. Si se aplicara el impuesto de 100 000 dólares, miles de estudiantes se verían imposibilitados de prolongar su estancia, en particular para acceder al programa OPT.
Hacia una limitación de la duración de los estudios a 4 años
Otro golpe duro para los estudiantes extranjeros: a partir del 15 de septiembre, una nueva normativa limitará la duración de la visa de estudiante estándar a 4 años. La reforma también restringirá la posibilidad de que los estudiantes internacionales salgan de Estados Unidos, ya que cualquier viaje al extranjero podría requerir una nueva autorización de entrada al país. La medida afecta a los titulares de visas F (estudiantes) y J (investigadores y académicos). Los estudiantes extranjeros que abandonen el territorio estadounidense después del 15 de septiembre quedarán sujetos a los nuevos requisitos. Otro cambio destacado: quienes deseen cambiar de área de estudios o de universidad deberán solicitar una exención federal.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) promete, no obstante, una aplicación gradual de la normativa. Los estudiantes ya matriculados podrán permanecer en Estados Unidos hasta concluir su programa académico. Ahora bien, la situación de los estudiantes de posgrado sigue siendo una incógnita, ya que estos suelen contar con visas de larga duración (5 o 6 años). ¿Reducirá la reforma el período de validez de sus visados?
Además, la nueva normativa traslada la gestión del estatus de estudiante a los servicios de inmigración (USCIS). Hasta ahora, el estudiante que quería prolongar su estancia lo gestionaba a través de su universidad. A partir del 15 de septiembre, las prórrogas de estancia superiores a 4 años deberán solicitarse exclusivamente ante el USCIS.