Se trata, más concretamente, de una modernización del Programa de Candidatos de Ontario a la Inmigración (POCI) que entró en vigor el 26 de junio de 2026. Esta reforma se articula en torno a dos ejes principales: simplificación y rigor. En cuanto a la simplificación, los 8 flujos tradicionales del POCI quedan condensados en 4. En cuanto al rigor, los criterios de elegibilidad se endurecen para responder mejor a las necesidades del mercado laboral. Este endurecimiento permitirá identificar a los trabajadores extranjeros cualificados capaces de cubrir las necesidades de las empresas en tiempo real.
Esta búsqueda de una "inmigración selectiva" es precisamente el argumento que esgrime el ministro de Trabajo, David Piccini, para justificar la reforma. La modernización del POCI apunta especialmente a los trabajadores extranjeros con experiencia, capaces de integrarse rápidamente en las empresas canadienses. Esta mayor agilidad y eficiencia contribuirá a dinamizar la economía de Ontario, al tiempo que protege el empleo local.




