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Crear una empresa en Estados Unidos

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Actualizado porSylvan Thomsonel 11 Marzo 2026

Muchas personas sueñan con ser su propio jefe y montar su propio negocio. Estados Unidos es famoso por el "Sueño Americano": la idea de que, si tienes una buena idea y trabajas duro, puedes triunfar. Por eso, muchos emprendedores ven Estados Unidos como el lugar ideal para lanzar sus proyectos. Dato curioso: casi la mitad de las empresas de la lista Fortune 500 fueron fundadas por inmigrantes o sus hijos. 

¿La buena noticia? No hace falta ser ciudadano estadounidense para montar un negocio allí, pero sí conviene conocer bien el terreno. Tanto si estás pensando en mudarte a EE. UU. como si ya vives allí y quieres emprender, la planificación es clave. Tendrás que familiarizarte con todos los trámites que implica abrir una empresa: desde los requisitos de visado hasta el registro y mantenimiento del negocio, pasando por las obligaciones fiscales, las responsabilidades legales y mucho más.

Políticas del Gobierno de Estados Unidos que afectan a las empresas y emprendedores extranjeros

America First Investment

En 2025, EE. UU. puso en marcha la política «America First Investment», que repercute directamente en la inversión extranjera, especialmente la procedente de China y otros países que la administración actual considera «adversarios extranjeros». Esta política amplía las competencias del Comité de Inversión Extranjera en los Estados Unidos (CFIUS, por sus siglas en inglés), agiliza el proceso de aprobación para inversores de países aliados e impone restricciones en sectores como la tecnología, las infraestructuras, la sanidad, la agricultura, la energía y otros.

Regla del Emprendedor Internacional (International Entrepreneur Rule, o IER)

La IER cuenta ahora con umbrales financieros revisados, requisitos de documentación ampliados y opciones de solicitud más flexibles, lo que facilita a algunos fundadores de startups extranjeras lanzar y hacer crecer sus negocios en EE. UU. Este punto se desarrolla con más detalle en el apartado dedicado a los visados.

Tipos de empresa más habituales en Estados Unidos

Lo primero que tendrás que hacer es decidir qué tipo de empresa quieres constituir. Se trata de una decisión de gran importancia, ya que determinará tu operativa diaria, tu régimen fiscal, el nivel de riesgo de tus inversiones y mucho más. Las principales opciones disponibles son:

  • LLC o sociedad de responsabilidad limitada;
  • C-Corporation;
  • S-Corporation;
  • Empresa unipersonal.

En general, los emprendedores extranjeros optan por las LLC o las C-Corporation, ya que ninguna de las dos exige la ciudadanía ni la residencia estadounidense.

Las empresas unipersonales y las sociedades colectivas son menos frecuentes debido a las complicaciones en materia de responsabilidad e impuestos, mientras que las holdings se utilizan en ocasiones para gestionar varias filiales o estructurar inversiones.

Sociedad de Responsabilidad Limitada (Limited Liability Company, LLC)

Una LLC es una opción muy inteligente para abrir un negocio en EE. UU., especialmente si no eres ciudadano. Su principal ventaja es que protege tu patrimonio personal —como tus ahorros, tu vivienda o tu vehículo— frente a las deudas empresariales y posibles litigios. En otras palabras, si las cosas no salen como esperabas, tus bienes personales quedan a salvo. A ello se suma una gestión fiscal sencilla y económica: con una LLC, los beneficios del negocio tributan directamente a través de tu declaración de la renta personal, sin necesidad de formularios adicionales ni papeleo extra, lo que te permite ahorrar en contabilidad. En definitiva, es una fórmula que combina protección patrimonial y simplicidad fiscal.

C-Corporation

¿Buscas una estructura empresarial adecuada para no residentes? La C-Corporation puede ser la mejor alternativa para tu caso. Es especialmente útil cuando compartes la gestión del negocio con otros inversores, ya que estos pueden adquirir participaciones sin necesidad de involucrarse en el día a día de la empresa. Sin embargo, esta estructura tiene un inconveniente importante: la doble tributación. Los beneficios de la sociedad tributan a nivel corporativo y, además, cuando los accionistas reciben dividendos, vuelven a tributar a título personal. A pesar de ello, la C-Corporation resulta una opción interesante para no residentes que deseen tener participaciones fácilmente transferibles. Si eres residente en EE. UU., quizás te convenga más explorar la S-Corporation, que suele adaptarse mejor a este perfil.

S-Corporation

Si eres residente en EE. UU., la S-Corporation puede ser tu mejor opción. A diferencia de la C-Corporation, esta estructura evita la doble imposición y tributa únicamente como S-Corporation, lo que la convierte en una alternativa fiscalmente más ventajosa para los residentes que quieren emprender. ¿En qué se diferencia de una LLC? La clave está en la estructura fiscal. Si has optado por una LLC pero sin el estatus fiscal de S-Corporation, tributarás como empresa unipersonal o, si hay varios socios, como sociedad colectiva, y todos los beneficios o pérdidas del negocio fluirán a través de tu declaración de la renta personal. Con una S-Corporation, en cambio, tienes la posibilidad de pagarte un salario, dejando así parte del dinero dentro de la empresa y evitando que pase íntegramente por tu declaración personal. Dependiendo del volumen de beneficios de tu negocio, esta opción puede suponer un ahorro fiscal considerable. Eso sí, recuerda que solo los residentes en EE. UU. pueden ser accionistas de una S-Corporation.

Empresa Unipersonal

La empresa unipersonal es probablemente la forma más sencilla de poner en marcha un negocio en EE. UU.. Si ejerces una actividad económica sin haber registrado ninguna entidad jurídica, te conviertes automáticamente en empresario individual, pero esto tiene un inconveniente importante: la responsabilidad personal ilimitada. En este modelo, tu patrimonio personal y las deudas del negocio están directamente vinculados. Así, si tu empresa atraviesa dificultades financieras, podrías tener que responder con tus propios bienes. Es una fórmula rápida y sin complicaciones para arrancar, pero conlleva un riesgo personal mucho más directo.

Sectores abiertos o restringidos a emprendedores extranjeros

La mayoría de los sectores en EE. UU., como el comercio minorista, los servicios, el comercio electrónico, la industria manufacturera y la tecnología, están abiertos a la inversión extranjera. No obstante, existen restricciones aplicables a inversiones procedentes de determinados países —entre ellos China, Rusia, Irán, Corea del Norte, Cuba y Venezuela— en sectores como la tecnología crítica, las infraestructuras, la sanidad, la agricultura, la energía, las materias primas y otros ámbitos considerados sensibles para la seguridad nacional. En estos sectores, la revisión por parte del CFIUS es obligatoria y algunas inversiones pueden estar directamente prohibidas. Si eres nacional de un país considerado adversario, es probable que tu caso sea sometido a un escrutinio muy riguroso.

Registro de tu empresa en Estados Unidos

Una vez que hayas decidido qué tipo de empresa quieres constituir —y hayas verificado que puedes operar en ese sector—, tendrás que llevar a cabo el proceso de registro mercantil. Es imprescindible completar todos los trámites necesarios antes de poder comenzar a operar en EE. UU.

Si no resides en EE. UU. en el momento de constituir tu empresa, puede que te interese contar con un agente registrado —también conocido como agente residente—, es decir, una persona física o jurídica reconocida oficialmente por el estado donde se constituye la empresa. Este agente debe tener su domicilio en el estado donde registras el negocio y es designado por tu empresa para recibir notificaciones y documentos legales en su nombre.

Si todavía no puedes estar físicamente en EE. UU., contar con un agente registrado puede resultarte de gran ayuda. Se encargará de gestionar documentación legal importante y de asegurarse de que obtienes y renuevas las licencias comerciales necesarias, manteniéndote al día con los plazos establecidos.

Cada estado tiene sus propios requisitos para los agentes registrados, aunque en general deben contar con una dirección física dentro del estado, estar disponibles en horario laboral habitual y ser mayores de 18 años. También puedes recurrir a los servicios de una empresa especializada, como CorpNet, que ofrece este tipo de servicios de representación.

Los trámites exactos para registrar tu empresa variarán en función del tipo de sociedad que vayas a constituir, tu situación legal en EE. UU. y si vas a contar o no con un agente registrado.

Trámites principales y documentación necesaria

Elige la estructura empresarial: LLC, C-Corporation o sociedad colectiva. Cada modalidad tiene implicaciones distintas en cuanto a fiscalidad, responsabilidad y control operativo.

Selecciona el estado: Cada estado de EE. UU. cuenta con su propia normativa, tasas y legislación fiscal. Algunos ofrecen incentivos fiscales o procesos de registro simplificados para emprendedores extranjeros. A la hora de elegir ubicación, ten en cuenta también las infraestructuras disponibles, el acceso a mano de obra cualificada y las cadenas de suministro.

Registra el nombre de tu empresa: Debe ser único en el estado y cumplir con las normas de denominación establecidas. Registrar la marca es opcional, pero se recomienda para proteger tu identidad corporativa.

Presenta los documentos de constitución: Deposita los Estatutos de Organización (en el caso de una LLC) o los Estatutos de Incorporación (en el caso de una C-Corporation) ante el organismo estatal correspondiente.

Obtén un EIN (Employer Identification Number): Es imprescindible para pagar impuestos, abrir una cuenta bancaria y contratar empleados. Los ciudadanos extranjeros pueden solicitar el EIN presentando el Formulario SS-4 del IRS.

Consigue una dirección postal en EE. UU.: Si aún no dispones de una ubicación física, puedes recurrir a un servicio de oficina virtual o a un agente registrado que ofrezca reenvío de correspondencia.

Abre una cuenta bancaria en EE. UU.: Para abrir una cuenta empresarial, normalmente necesitarás el EIN, los documentos de constitución, el pasaporte y una dirección postal en EE. UU. (algunos bancos aceptan direcciones virtuales). Si te encuentras en el extranjero, considera la posibilidad de utilizar servicios de banca a distancia o bancos asociados en tu país de origen.

Contrata un seguro empresarial: Una buena cobertura puede proteger tu negocio frente a demandas, desastres naturales u otras pérdidas imprevistas.

Solicita un ITIN (Número de Identificación Fiscal Individual): Si no puedes obtener un número de la Seguridad Social, necesitarás un ITIN a efectos fiscales. La solicitud se tramita a través del IRS.

Conoce tus obligaciones fiscales: Regístrate ante las autoridades tributarias federales y estatales. Se recomienda encarecidamente asesorarte con un contable especializado en EE. UU., especialmente si eres no residente.

Obtén las licencias comerciales necesarias y protege tu propiedad intelectual: Los requisitos de licencia varían según el sector y la ubicación. En cuanto a la propiedad intelectual, conviene registrar marcas o solicitar patentes cuanto antes.

Presenta los informes anuales y abona los impuestos de franquicia: La mayoría de los estados exigen presentaciones anuales y el pago de tasas para mantener tu empresa en regla.

Mantén el cumplimiento normativo: No estar al día con el papeleo y las renovaciones puede acarrear sanciones o incluso la disolución de tu empresa.

Busca asesoramiento profesional: Contar con expertos en derecho, fiscalidad e inmigración te ayudará a evitar errores costosos y a cumplir con la legislación estadounidense.

Importante:

Crear una pequeña empresa en EE. UU. no difiere demasiado de hacerlo en cualquier otro país. Es fundamental realizar un estudio de mercado riguroso, contar con un plan de negocio bien elaborado y asegurarte la financiación necesaria para llevarlo a cabo. La Administración de Pequeñas Empresas de EE. UU. (SBA) es un organismo gubernamental oficial que ofrece orientación y apoyo a los pequeños empresarios.

Visados para emprendedores e inversores en Estados Unidos

Quienes cuenten con una tarjeta de residencia permanente (Green Card) y sean residentes legales en Estados Unidos pueden saltarse este apartado. El resto de ciudadanos extranjeros, en cambio, deberán estudiar detenidamente sus opciones de visado. EE. UU. ofrece diversas vías para que emprendedores, inversores y fundadores de empresas puedan lanzar o expandir sus negocios en el país de forma legal.

Las opciones de visado e inmigración relacionadas con actividades empresariales más habituales en la actualidad son los visados E-2, EB-5, L-1, O-1A y E-1, junto con la recientemente actualizada Regla del Emprendedor Internacional (IER).

Regla del Emprendedor Internacional (International Entrepreneur Rule, IER)

Esta normativa permite que hasta tres fundadores por empresa soliciten la residencia temporal siempre que cada uno de ellos posea al menos el 10 % del capital y desempeñe un papel central en las operaciones.

  • Umbrales de inversión: A partir de octubre de 2024, los solicitantes deben acreditar una inversión de 311 071 $ procedente de inversores estadounidenses cualificados o 124 429 $ en subvenciones del Gobierno de EE. UU. Las prórrogas exigen una inversión de seguimiento de 622 142 $.
  • Requisitos de documentación: Los solicitantes deben aportar pruebas de titularidad, potencial de creación de empleo, información financiera y estrategia de mercado. La IER contempla ahora startups en fase inicial que aún no son rentables, pero que pueden demostrar un alto potencial de crecimiento.
  • Duración: La estancia inicial es de 30 meses (2,5 años), prorrogable si se cumplen los objetivos de crecimiento y creación de empleo.
  • Prioridad y acceso: Las startups con una financiación sólida o un impacto económico significativo pueden solicitar una tramitación acelerada discrecional. El USCIS admite ahora solicitudes digitales para candidatos que se encuentren fuera de EE. UU.

Visado E-2 de Inversor por Tratado

Este visado permite a los nacionales de países con tratado crear o adquirir una empresa en EE. UU.

  • Requisitos de inversión: No existe un mínimo fijo, aunque la mayoría de los solicitantes invierten entre 50 000 $ y 200 000 $. Los fondos deben estar irrevocablemente comprometidos y «en riesgo».
  • Titularidad y control: El inversor debe ser propietario de al menos el 50 % de la empresa o tener el control operativo de la misma.
  • Proceso de solicitud: Incluye el Formulario DS-160, prueba de la inversión, un plan de negocio detallado y una entrevista en la embajada o el consulado de EE. UU.
  • Duración y renovación: Se concede por un período de hasta dos años, renovable indefinidamente mientras el negocio siga siendo viable.
  • Autorización de trabajo para cónyuges: Los cónyuges de los titulares del visado E-2 pueden solicitar autorización de trabajo.

Visado EB-5 de Inversor Inmigrante

Conocido popularmente como la «Green Card del millón de dólares», el EB-5 es una vía directa hacia la residencia permanente.

  • Umbrales de inversión (2025): 1 050 000 $ en una zona común o 800 000 $ en una Zona de Empleo Específico (Targeted Employment Area, TEA).
  • Creación de empleo: Los solicitantes deben generar al menos diez puestos de trabajo a tiempo completo para trabajadores estadounidenses.
  • Residencia: Los solicitantes aprobados obtienen la Green Card para ellos y sus familiares directos.

Asimismo, deberás acreditar que los fondos de tu inversión proceden de una fuente lícita y que desempeñarás un papel activo en la gestión del negocio.

Visado L-1 de Transferencia Intraempresarial

Pensado para emprendedores que desean expandir su empresa extranjera a EE. UU., este visado permite el traslado de directivos, gerentes o empleados clave.

  • Requisitos de elegibilidad: El solicitante debe haber trabajado para la entidad extranjera durante al menos un año en los últimos tres años.
  • Presencia en EE. UU.: La entidad estadounidense debe ser una empresa matriz, filial, afiliada o sucursal y estar en pleno funcionamiento. Las nuevas empresas deberán disponer de un local y presentar un plan de negocio viable.
  • Duración: El L-1A (directivos y gerentes) tiene una validez de hasta 7 años; el L-1B (empleados con conocimientos especializados), de hasta 5.
  • Vía hacia la Green Card: Los titulares del L-1A pueden acceder a la residencia permanente a través de la categoría EB-1C.

Visado O-1A (Personas con Habilidades Extraordinarias)

Este visado está destinado a fundadores que puedan acreditar un reconocimiento nacional o internacional destacado en su campo.

  • Requisitos: La documentación puede incluir premios de relevancia, cobertura mediática, publicaciones o un impacto demostrable en el sector.
  • Duración: Se concede por un período inicial de hasta 3 años, con posibilidad de prórroga.
  • Vía hacia la Green Card: Permite solicitar la residencia permanente a través de la categoría EB-1A.

Visado E-1 de Comerciante por Tratado

Este visado es ideal para quienes llevan a cabo una actividad comercial de cierta envergadura entre su país de origen y EE. UU.

  • Actividades contempladas: Incluye el comercio de bienes y servicios, la banca, los seguros, el turismo y la consultoría.
  • Requisitos de elegibilidad: Está reservado a nacionales de países que mantienen tratados comerciales vigentes con EE. UU.

Otras posibles opciones

  • Visado H-1B: Para emprendedores con titulación superior que trabajen en una «ocupación especializada». Está sujeto a un cupo anual y a un proceso de lotería.
  • EB-2 National Interest Waiver (NIW): Los emprendedores que puedan demostrar que su actividad empresarial beneficia al interés nacional de EE. UU. podrían acceder a una Green Card sin necesidad de contar con el patrocinio de un empleador.

Importante:

Los requisitos para obtener un visado pueden variar considerablemente en función de tu perfil, tu financiación, tu nacionalidad y tu plan de negocio. Algunos visados, como el E-2, exigen ser nacional de un país con tratado vigente; otros, como el EB-5, implican umbrales de inversión elevados, aunque a cambio ofrecen la residencia permanente.

Siempre es recomendable hacer una primera investigación por tu cuenta, pero una vez que hayas decidido establecer un negocio en EE. UU., lo más sensato es consultar con un abogado de inmigración cualificado que pueda analizar tus opciones y asegurarse de que cumples con los requisitos vigentes.

Enlaces de interés:

Administración de Pequeñas Empresas de EE. UU. (SBA)

Lista de verificación para nuevas empresas del IRS

Número ITIN del IRS

Visados para EE. UU.

Forbes: los mejores estados de EE. UU. para emprender

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