Menu
Expat.com
Buscar
Revista
Buscar

Maternidad en el extranjero: desafíos psicológicos y factores protectores para la salud mental en mujeres embarazadas y madres

madre estresada
ArseniiPalivoda / Envato Elements
Escrito porLaura Álamoel 03 Abril 2026

Hay un proverbio africano que dice “Para cuidar un niño hace falta una tribu”. Y qué pasa si no hay “tribu"? Traer un hijo al mundo o criarlo en esa lejanía, significa hacer frente a esos mandatos familiares y del grupo social de pertenencia y elegir un camino solitario y de soledad, donde nos enfrentaremos al exilio perpetúo de ser la extranjera mientras creamos un “territorio simbólico, corporal y mental de pertenencia a ese otro/a que ha llegado a la vida”.  Entre la soledad, la adaptación y las nuevas responsabilidades, muchas mujeres atraviesan momentos de vulnerabilidad emocional. En este artículo exploramos los principales desafíos psicológicos de la maternidad en el extranjero y las claves para proteger la salud mental en este proceso.

Ser madre en el extranjero es un acontecimiento que puede poner en jaque nuestra  salud física y mental. Muchos estudios avalan esto. Los datos revelan que el número de depresiones en mujeres que recientemente han sido madres en el extranjero es mayor que en madres que no se encuentren en esa situación de desplazadas o migradas. Teniendo en cuenta esto, es importante cuidarnos y promover factores protectores de nuestra salud y bienestar. El mes pasado hice una conferencia sobre esto en el Colegio Oficial de Psicología de Catalunya dirigido a profesionales Psicólogas que atienden a mujeres en situación de maternidad en el extranjero. Me sorprendió que la mayoría compartieron las dificultades que tenían estas mujeres en su día a día como madres extranjeras en Catalunya y sus propias dificultades para acompañarlas. No es fácil ni para unas ni para otras. Aquí dejo algunos tips importantes si es eres madre en el extranjero o bien estás planeando a hacerlo.  

Pide ayuda  

Pedir ayuda no es una muestra de debilidad. Más bien de fortaleza. Entender que necesitamos en cada momento y poder buscar esa ayuda demuestra una gran  competencia psicológica.  

No esperes hacerlo todo sola (y todo bien)  

Asumir que no lo podrás hacer todo sola y eso está bien. No lo debes poder hacer todo y hacerlo todo bien. Abandonemos la idea de perfección. La madre perfecta no existe. Existimos las imperfectas, y asumirnos como tal, nos hace intentar ser mejores, (no perfectas), ¡humanas! Los hijos necesitan una figura de apego segura, brindar seguridad afectiva, no perfección, es la clave.  

Si por alguna razón, no te sientes segura o bien para brindar esa seguridad, pide ayuda. No te quedes sola con eso. No te aísles, no te culpes. Quizás estás pasando un mal momento, en ese caso, pide ayuda psicológica. Eso puede ser de ayuda por un tiempo, hasta que te sientas más estable emocionalmente para seguir con todo el resto. 

Busca espacios de autocuidado  

Las madres somos madres 24/7. Pero no sólo somos esos muchas de nosotras. Además trabajamos, somos amigas, pareja, hijas, etc. Llevar adelante todo puede llegar a ser muy agotador (y en muchas ocasiones imposible)… ¿Qué tal si nos damos un espacio para nosotras? Retomar un hobby que te gustaba antes de ser madre o bien probar algo nuevo puede ayudar. Toma un espacio para ti. Respira y hazte la pregunta mágica  “¿cómo estoy y qué necesito?” y con la información que ahí aparezca...¡seguimos adelante¡ 

Lo estás haciendo bien (o lo mejor que sabes y puedes). Pide ayuda si crees necesitarla.  

“Esto también pasará” 

La falta de red de apoyo, o poca red de apoyo, sentirse sola e insegura en otro país que no es el nuestro, digamos, no es el contexto más fácil para ser madre en general… también puede ser distinto. He tenido pacientes que son y están felices siendo madre lejos de su contexto familiar, social… 

En cualquier caso, llegarán momentos difíciles. Noches sin dormir, bebés que lloran sin saber qué les pasa, las dudas que asaltan (“¿lo estaré haciendo bien?”…) y las culpas, y digo bien, “culpas” porque pueden ser muchas y muy diversas (“ser madre lejos de la familia, mis padres no podrán hacer de abuelos en la cercanía”, “mi hijo se criará lejos de mi propia cultura”…). Es importante que en esos días más complicados, puedas decirte a ti misma: “Esto también pasará”. Tú hijo llegará el día que duerma toda la noche, que coma mejor o que sea más autónomo… quizás también, que puedas tener el apoyo que ahora no tienes, o incluso, que puedes volver a desarrollarte en tú carrera profesional si es que la maternidad la ha puesto en pause…

Todo eso pasará… Poder recordarnos esto, ayuda a liberar una gran carga de tensión emocional y fluir con la situación actual, sin engancharnos en las emociones negativas que pudiéramos estar ahora sintiendo. ¡Te invito a probarlo¡ 

Salud
salud mental
Sobre

Psicóloga General Sanitaria. Experta en Psicología de las Migraciones por el Consejo General de Psicología de España. Miembro del Grupo de Trabajo sobre Migración, Refugio, Asilo y Relaciones Internacionales del Colegio Oficial de Psicología de Cataluña. Ofrece acompañamiento psicológico online a personas expatriadas y migrantes desde 2003.

Comentarios