
Hungría puede ser un país pequeño, pero su abundancia de cultura, historia y atractivos naturales no dejará de sorprenderte. El país alberga nada menos que 8 sitios Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, que van desde monumentos culturales e históricos hasta maravillas de la naturaleza. Además, Budapest, la capital de Hungría, es una metrópolis vibrante y fascinante donde siempre hay algo que hacer. Todo esto garantiza que aproveches al máximo tu tiempo de ocio en Hungría.
Descubre la naturaleza de Hungría
Si te gusta el senderismo y paisajes de ensueño, Hungría tiene mucho que ofrecerte. El país cuenta con diez parques nacionales y numerosas áreas de protección paisajística que, en conjunto, abarcan aproximadamente una décima parte de su territorio. Entre ellos se encuentran Hortobágy (el primer parque nacional del país, creado en 1973), Bükk, Aggtelek, Fertő-Hanság, Kiskunság, Körös-Maros, Duna-Ipoly, Balaton Uplands, Duna-Dráva y Őrség. Desde llanuras hasta bosques y cuevas, hay rincones para todos los amantes de la naturaleza, y eso sin contar con el primer sendero de larga distancia de Europa: el Sendero Azul Nacional, en el norte del país, con unas vistas que quitan el aliento.
En el oeste encontrarás el Lago Fertő, uno de los sitios Patrimonio de la UNESCO en Hungría. Allí podrás practicar numerosos deportes acuáticos y recorrer un precioso carril bici que bordea el lago. Muy cerca se extiende el Parque Nacional Fertő-Hanság. Otro destino acuático imprescindible es el Lago Balatón, el mayor lago de agua dulce de Europa Central. En los inviernos más fríos, ¡su superficie se congela lo suficiente como para patinar sobre ella! En el este, la región de Hortobágy alberga la mayor llanura natural de Europa, donde podrás ver animales pastando, montar a caballo y pasar la noche en posadas tradicionales.
Bueno saberlo:
No hace falta recorrerlo todo a pie, especialmente si viajas con niños pequeños. Existen trenes de vía estrecha que atraviesan rutas forestales de una belleza impresionante, perfectos para seguir disfrutando de la naturaleza sin esfuerzo.
Descubre la cultura de Hungría
Hungría ha desempeñado un papel fascinante en la historia europea desde la época romana, algo que queda patente en los museos y monumentos repartidos por todo el país, sobre todo en su capital, Budapest. Te esperan infinidad de museos, ruinas de la Antigua Roma, espacios de exposición y salas de música clásica, además de numerosos festivales culturales a lo largo del año. Aunque buena parte de la oferta cultural se desarrolla en húngaro, cada vez es mayor la presencia de cines con subtítulos en inglés y eventos en este idioma, y la música ocupa un lugar central en la vida cultural del país. Varios museos rinden homenaje al compositor Franz Liszt, así como la prestigiosa Academia de Música Franz Liszt, que el propio compositor contribuyó a fundar. Los amantes de la música tampoco pueden perderse la Ópera de Budapest, que el célebre tenor español Plácido Domingo llegó a calificar como «el edificio más bello del mundo». Con figuras tan destacadas como Bartók y Kodály en su historia, no es de extrañar que la música siga siendo un pilar fundamental de la cultura húngara. Y si eres aficionado al arte, la Galería Nacional Húngara, ubicada en el Castillo de Buda, alberga la mayor colección artística del país.
Descubre el día a día en Hungría
Es probable que hayas oído hablar de la arraigada tradición de baños y spas de Hungría, fruto de la influencia romana y otomana, y del privilegio único de contar con el mayor sistema de cuevas de aguas termales del mundo, además del segundo lago termal más grande del planeta: el Lago Hévíz. De hecho, bajo el suelo del 80% del territorio nacional se esconde algún tipo de agua termal con propiedades y composiciones únicas y beneficiosas para la salud. Por eso, Hungría es un destino de referencia para el turismo de salud, y como expatriado, tendrás la oportunidad de disfrutar de al menos algunos de sus 34 balnearios homologados.
Gastronomía en Hungría
La gastronomía húngara vive un momento de auge. Budapest cuenta con diez restaurantes con estrella Michelin, entre ellos dos con dos estrellas. La ciudad también ha acogido en el pasado el prestigioso concurso Bocuse d'Or, y el país suma además 13 restaurantes Bib Gourmand y seis establecimientos Green Star. Más allá de la alta cocina, los contundentes y sabrosos platos tradicionales también merecen una visita a la mesa. No te vayas sin probar el 'töltött káposzta' (col rellena con nata agria) ni el irresistible pastel de chimenea ('kürtőskalács'), ese dulce que ya empieza a hacerse famoso más allá de las fronteras húngaras. Y por supuesto, hay que mencionar los excelentes vinos locales, con el Tokaji Aszú como gran embajador.
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