Irlanda acoge a 11.186 españoles censados en el registro consular. A esta cifra seguro que hay que añadir varios miles más que viven en el país y que no aparecen en las estadísticas oficiales del INE al no haberse inscrito en el consulado.
Según la evolución de los datos, Irlanda está atrayendo a más españoles año tras año. En 2020 se situó como el segundo destino del mundo con un mayor aumento relativo del número de españoles residentes inscritos, solo superado por el Reino Unido.
Son cada vez más numerosas las consultas que llegan a los Foros de expatriados en Irlanda. La mayoría relativas a la búsqueda de empleo y a las formalidades necesarias para fijar la residencia, pero ¿por qué esta tendencia?
Uno de los principales motivos por el que muchos españoles deciden expatriarse en Irlanda tienen que ver con el idioma. Tras la llegada del Bréxit, se ha hecho más complicado instalarse en el Reino Unido, convirtiendo a Irlanda en el destino faro para aquellos que quieren aprender o perfeccionar su inglés.
Los trámites para fijar la residencia son relativamente fáciles al ser país miembro de la Unión Europea. Basta con el DNI y/o pasaporte para poder realizar las primeras formalidades una vez en el territorio: inscripción como residente, registro consular, alquilar una vivienda o acceder a un trabajo. Uno de los documentos importantes a no olvidar y que nos permitirá acceso al sistema de salud pública irlandés es la Tarjeta Sanitaria Europea.
Muchos estudiantes y jóvenes profesionales están eligiendo ciudades como Dublín, Cork o Galway para completar sus estudios o lanzar su carrera profesional. Pero también hay un gran número de familias que han puesto el norte rumbo Irlanda para disfrutar de nuevas oportunidades y mejorar su calidad de vida.
España comparte vínculos históricos con Irlanda, principalmente debido a sus alianzas en contra del que durante muchos periodos fue un enemigo común: Inglaterra. También, aunque hoy con menos peso, existe la afinidad en cuestión religiosa, ya que ambos países son de tradición católica. Estos factores han hecho que los intercambios entre los dos países hayan sido constantes durante los últimos cinco siglos.




