El número de españoles que declararon ante consulados o embajadas su residencia en el extranjero alcanzó la cifra de 2.654.723 el 1 de enero de 2021. A este dato se ha de añadir un número indeterminado y difícil de calcular de españoles que aún residiendo y trabajando en el extranjero no se han inscrito en los consulados del país o de la zona geográfica en la que están instalados.
Con respecto al año anterior el incremento de personas que decidieron fijar su residencia fuera del país fue del 1,4 por ciento (36.131 personas). Un índice a la baja con respecto a los años anteriores y que sin duda se debe atribuir a los efectos disuasorios de la pandemia, las dificultades para desplazarse y el estancamiento de la movilidad laboral a nivel internacional. Destacar que los incrementos de expatriados españoles se situaban en torno al 10% al principio de la pasada década y sobre todo a partir del 2016, el número de salidas se fue reduciendo.
Los datos del PERE revelan que la mayoría vive en América (59,6%), seguida de Europa (36,7%) y tan solo un 3,7% lo hace en otras regiones del planeta. Sin embargo la tendencia de expatriación en 2020 se ha dirigido hacia el continente europeo, donde se instalaron 29.455 españoles, por tan solo 5.048 que lo hicieron en América.
Hay que considerar que las inscripciones consulares no significan necesariamente expatriación y es que dos de cada tres nuevas inscripciones, son de nacidos fuera de España. Este grupo es muy probable que esté formado entre otros por hijos de españoles en el extranjero que han guardado o adquirido su nacionalidad y que llegados a la mayoría de edad se inscriben en el registro consultar.
De las nuevas inscripciones censadas el año pasado, de aquellos nacidos en España y que por tanto se suponen con mayor probabilidad que se han desplazado al país de inscripción, son mayoría los que lo han hecho en Europa, un 66,1%. por un 22,9% en América.




