
Al ser Hungría miembro de la UE, se adhiere al principio europeo de que todos los ciudadanos tienen derecho a las mismas prestaciones e ayudas por hijo, independientemente de su nacionalidad. Por eso, si tienes toda tu documentación en regla (permiso de residencia para nacionales de terceros países, certificado de registro para ciudadanos de la UE/AELC, y tu tarjeta de domicilio denominada “lakcímkártya” junto con un número de identificación fiscal local) y has trabajado en Hungría, tienes derecho a todas las prestaciones familiares e infantiles que el Estado ofrece a los nuevos padres.
Opciones de guardería y educación infantil en Hungría
Aunque el sistema estatal de atención a la infancia es bastante amplio (y en parte obligatorio), los expatriados pueden encontrar complicado orientarse entre las opciones disponibles para los menores de tres años. En primer lugar, existe el servicio estatal gratuito y obligatorio de la "védőnő", o enfermera de salud infantil de distrito, una profesional de enfermería pediátrica que realiza el seguimiento del desarrollo del niño y gestiona su cartilla de vacunación. No son canguros, pero su figura es habitual, y puedes encontrarlas a través de grupos de Facebook o comunidades como Little Minds, con tarifas de entre 3 000 y 4 500 HUF por hora, es decir, unos 8-10 EUR.
Guarderías y centros de día
Para los padres que han decidido reincorporarse al trabajo, existen, como es lógico, guarderías y centros de día, tanto públicos como privados. Sin embargo, las guarderías públicas (para niños de 0 a 3 años) cuentan con plazas limitadas, listas de espera largas y clases íntegramente en húngaro. Como alternativa, puedes valorar las guarderías familiares o las guarderías privadas, en función de tu presupuesto: las primeras tienen un coste medio de unos 100 000 HUF al mes, mientras que las segundas pueden doblar o triplicar esa cifra. Los problemas de calidad que arrastran las guarderías públicas llevan a muchos padres a optar por cuidar a sus hijos en casa.
Educación infantil (preescolar)
A partir de los tres años, la educación infantil es obligatoria para todos los niños residentes en Hungría, incluidos los hijos de expatriados de cualquier nacionalidad. Los centros de educación infantil ofrecen atención a jornada completa y la mayoría están financiados por el Estado, por lo que las familias solo tienen que asumir el coste del comedor. Algunos funcionan como centros de educación preescolar más estructurada, aunque en general los niños pasan la mayor parte del tiempo jugando. Son una excelente vía para la inmersión lingüística, pero también existe la opción de los colegios estatales con programas de "base" donde hay profesores de inglés disponibles mediante el pago de una cuota adicional.
Permisos parentales y normas sociales en Hungría
Hungría es una sociedad conservadora, fuertemente apegada a los valores tradicionales, especialmente en lo que respecta a la familia y la crianza. La propia constitución húngara recoge expresamente que es preferible que hombre y mujer contraigan matrimonio antes que convivir sin casarse. Dicho esto, las parejas que conviven sin estar casadas también tienen derecho a las prestaciones por cuidado de hijos.
Conviene saber:
El matrimonio entre personas del mismo sexo no está permitido en Hungría, aunque las "uniones registradas" entre personas del mismo sexo sí están reconocidas legalmente y gozan de derechos y beneficios muy similares a los del matrimonio en materia de herencia y propiedad. Sin embargo, las parejas del mismo sexo no pueden adoptar conjuntamente, y las adopciones en solitario resultan extremadamente difíciles o directamente imposibles.
Como consecuencia de este sistema de valores conservador, en Hungría existe una expectativa social bastante extendida de que las madres permanezcan en casa durante varios años tras el nacimiento de su hijo. Aunque técnicamente la mayoría de las guarderías admiten a bebés a partir de las 20 semanas de vida, la gran mayoría de las mujeres crían a sus hijos en casa hasta que cumplen entre 2 y 3 años. Para facilitarlo, el Estado ofrece ayudas y prestaciones familiares. Esta norma social también se refleja en la regulación del permiso parental: las madres tienen derecho a 24 semanas de baja por maternidad, ampliable hasta tres años con una prestación económica. Los padres, en cambio, solo disponen de diez días de permiso de paternidad remunerado (ampliados desde los cinco anteriores para adaptarse a las directivas de la UE), que deben disfrutarse durante los dos primeros meses tras el nacimiento. Los cinco primeros días se abonan íntegramente, mientras que del sexto al décimo solo se percibe el 40% del salario.
Prestaciones por cuidado de hijos en Hungría
Dado que los roles tradicionales imperantes en Hungría llevan a la mayoría de las mujeres a quedarse en casa como cuidadoras principales durante los primeros años de vida de sus hijos, el Estado ofrece varios tipos de prestaciones para aliviar la carga económica. Algunas de estas ayudas están vinculadas a la residencia, mientras que las de mayor cuantía, el "CSED" y el "GYED" (véase más abajo), son de carácter contributivo, lo que significa que es necesario haber cotizado a la seguridad social en Hungría o en la Unión Europea durante al menos 365 días en los dos años anteriores al nacimiento del niño.
En primer lugar, existe una prestación única por maternidad, la "anyasági támogatás", de aproximadamente 64 000 HUF (unos 166 euros), que se concede con el nacimiento de cada hijo, siempre que la madre haya hecho uso de los servicios gratuitos de consultoría prenatal. A continuación, está la prestación por nacimiento o cuidado del lactante (el "CSED", o Cuota de Atención al Bebé), que se abona mensualmente durante todo el período de las 24 semanas de baja por maternidad. El CSED equivale al 100% del ingreso bruto diario de la madre, con una retención únicamente del 15% en concepto de impuesto sobre la renta.
Una vez finalizado ese período, entra en juego la prestación por cuidado de hijos (el "GYED"), equivalente al 70% del salario medio y con un tope del 70% del doble del salario mínimo vigente. Esta prestación se mantiene hasta que el niño cumple dos años. A continuación, existe una ayuda complementaria de cuantía fija, la "GYES" o subsidio universal por cuidado de hijos, de 28 500 HUF (unos 75 euros), que puede percibirse hasta que el niño cumple tres años.
Conviene saber:
Si tienes tres hijos o más, también tienes derecho al subsidio por crianza de hijos (el "GYET"). Por otro lado, la "családi adókedvezmény", o deducción fiscal familiar, permite reducir la base imponible de los padres trabajadores. Las madres con cuatro hijos o más quedan totalmente exentas del impuesto sobre la renta de forma vitalicia.
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