Sobre Arabia Saudita


Es el segundo país con las reservas petroleras más grandes del mundo -después de Venezuela- y es el primer país exportador de petróleo al mercado internacional. Famoso por la opulencia de sus jeques y sus estrictas leyes en torno a las mujeres. Eso es Arabia Saudita, guardiana de los “lugares santos del Islam”.

Arabia Saudita, o Arabia Saudí, se ubica en la península arábiga del continente asiático. Limita al norte con Jordania e Irak, con Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Qatar y el Golfo Pérsico por el este, con el Mar Rojo por el oeste, y al sur con Yemen y Omán. Sus 2.149.690 km2 de extensión territorial están conformadas en un 95% por tierras desérticas, sólo el 1.45% de la tierra es cultivable. Pero por el lado positivo, tienen las segundas reservas petroleras más grandes del mundo.

En Arabia Saudita viven 32.275.687 personas y la gran mayoría vive en las ciudades costeras, el 90% de esa población es de etnia árabe, seguidores de Islam. Los pocos extranjeros que se aventuran a vivir en Arabia Saudita son provenientes de áfrica en su mayoría, éstos llegan con la intención de trabajar como mano de obra en las grandes zonas petroleras.

El idioma oficial es el árabe, siendo el único que se maneja en la vida cotidiana. Algunas personas hablan inglés, específicamente aquellos que deben tener algún tipo de contacto con extranjeros, en su mayoría por negocios. Es uno de esos países en lo que se hace la vida particularmente complicada si no se habla el idioma local.

Desde que se descubrieron los primeros yacimientos petroleros, Arabia Saudita ha dependido enormemente de sus ingresos petroleros para aumentar sus ingresos. Tanto así, que los ingresos por la industria petrolera ocupan el 45% del PIB anual. Son el primer país en producción y exportación petrolera, y además son líderes de la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo). Son la décimo novena economía más fuerte del mundo.

Año tras año, Arabia Saudita ha ido abriéndose un poco más al mundo cuando se dieron cuenta que los ingresos por turismo podrían ser un adición importante a su economía; muchas personas de distintas parte del mundo buscan conocer los distintos lugares declarados Patrimonio de la Humanidad en este país árabe. Hasta hace poco tiempo, Arabia Saudí sólo permitía la entrada a personas por viajes de negocios, de visita a familiares y a aquellos que van a peregrinar a la Meca y Medina.

Tanto la política como el ámbito social es Arabia Saudita está condicionado por los preceptos del Islam, específicamente su vertiente Suni. Políticamente es una monarquía absoluta, el Rey Salmán bin Abdulaziz concentra todos los poderes, el legislativo, el judicial y el ejecutivo, además de ser una figura clave en la religión ya que la ley va muy de la mano con los principios del Corán. Arabia Saudita es el único país del mundo que jamás ha celebrado unas elecciones.

El Islam es tan importante en este país que existe una policía dedicada exclusivamente a vigilar las faltas religiosas, su nombre: Mutawa. Este cuerpo policial ha sido duramente criticado internacionalmente por considerar que usan una fuerza excesiva para imponerse.

En Arabia Saudita no se le permite manejar a las mujeres, además de no poder tener contacto con otros hombres que no pertenezcan a su familia, incluso no pueden salir de casa sin la compañía de un hombre. Además, las mujeres sólo pueden salir a la calle tapando su cuerpo en su totalidad -el uso de la “burka” es opcional-. El desempleo femenino alcanza la abismal cifra de 54%.

Otras cuestiones prohibidas en Arabia Saudita son el alcohol, la ingesta de comida durante el Ramadán, los locales nocturnos y la homosexualidad, entre muchas otras cosas. Todas estan faltas son vigiladas y castigadas severamente por las autoridades, y un punto muy importante es que no distinguen entre locales y extranjeros; así no practiques el Islam, debes respetar sus costumbres para estar en el país. Es por esto que Arabia Saudita es un país difícil para extranjeros.