
Paisajes de postal, casas enormes, coches deportivos, un tren de vida propio de la «jet set»… Idealizada por los filtros de las redes sociales, la vida de los influencers y demás creadores de contenido hace soñar a más de uno. Sin embargo, muchos de ellos optan por una vida más discreta, mientras buscan optimizar sus ingresos en el extranjero. Pero ¿cómo optimizar legalmente la situación fiscal sin arriesgarse a una inspección de Hacienda? ¿Cómo expatriarse manteniéndose en regla con los impuestos?
Desde 2024 y 2025, varios países han reforzado sus controles. Alemania, Bélgica, Canadá, Francia, Reino Unido o Chipre: las administraciones tributarias vigilan cada vez más de cerca los ingresos procedentes de YouTube, Instagram, TikTok, OnlyFans, Twitch, los enlaces de afiliación, los regalos o las estancias patrocinadas. El mensaje es claro: expatriarse no permite escapar automáticamente al pago de impuestos.
Los creadores de contenido, en el punto de mira de Hacienda
Es una profesión que hace apenas unos años no existía. Sin existencia jurídica clara ni un marco legal específico, los primeros influencers que surgieron en YouTube y otras plataformas se movieron durante mucho tiempo en una zona gris, sobre todo en materia fiscal. Pero los Estados no tardaron en interesarse por los ingresos generados por estas nuevas actividades digitales. Las redes sociales facilitan, además, su labor: permiten a las administraciones tributarias rastrear los acuerdos de colaboración, los emplazamientos de productos, los viajes, los regalos, los enlaces de afiliación y el tren de vida que se exhibe en internet. Así, las autoridades pueden contrastar todos estos elementos con los ingresos declarados.
En Europa, la Comisión Europea ha creado incluso un Influencer Legal Hub para recordar a influencers, agencias y anunciantes sus obligaciones en materia de derecho del consumidor, publicidad y transparencia comercial.
¿Pagan impuestos los influencers?
La pregunta puede arrancar una sonrisa, pero merece una respuesta clara. Hay quienes todavía piensan que los influencers, sobre todo cuando viven en el extranjero, se libran de pagar impuestos. La realidad es que cualquier ingreso profesional puede estar sujeto a tributación, tanto si se vive en el país de origen como en el extranjero. Este principio se aplica a todas las profesiones, incluidas las relacionadas con la creación de contenido.
El reconocimiento progresivo del oficio de influencer recuerda precisamente este principio. Conviene aclarar también que «freelance» no es ni una profesión ni un estatuto jurídico. El término designa, por lo general, a una persona que trabaja por cuenta propia. En la mayoría de los casos, el freelance ejerce bajo un régimen de trabajador autónomo o empresario individual.
Expats influencers y creadores de contenido: cuidado con la evasión fiscal
Varios países están reforzando sus controles fiscales en el sector de la influencia y la creación de contenido. En Alemania, las autoridades tributarias de Renania del Norte-Westfalia han creado una unidad especializada encargada de fiscalizar los ingresos de influencers y creadores de contenido. Las autoridades sospechan que algunos de ellos declaran ingresos por debajo de lo real, sobre todo cuando viven en varios países o se instalan en destinos populares como Dubái.
Otros Länder también han reforzado la vigilancia sobre los creadores de contenido. En Canadá, equipos especializados llevan varios años controlando los ingresos generados en YouTube, TikTok, Instagram u OnlyFans. Varios creadores de contenido ya han sido objeto de inspecciones fiscales en Quebec.
Aumento de los controles
Alemania no es el único país que ha intensificado su vigilancia. Francia, Bélgica, Canadá, Reino Unido y Chipre siguen muy de cerca los ingresos de los influencers expatriados.
En Bélgica, las autoridades fiscales estiman que una gran parte de los influencers declara sus ingresos de forma incorrecta. En Francia, la legislación que regula la influencia comercial recuerda las obligaciones fiscales y publicitarias aplicables a los creadores de contenido, residan en Francia o en el extranjero.
En el Reino Unido, los influencers y creadores de contenido que generan ingresos de forma habitual deben registrarse ante el HMRC (Her Majesty's Revenue and Customs) y presentar una declaración fiscal en función de su situación.
Chipre también ha reforzado su marco fiscal para los creadores de contenido y figuras públicas. Los influencers están obligados a declarar todos los ingresos procedentes de las redes sociales o de cualquier actividad de creación de contenido, incluidos los acuerdos de colaboración, las colaboraciones remuneradas y determinadas retribuciones en especie.
Influencers y creadores de contenido: ¿cómo expatriarse sin tener problemas con Hacienda?
Para expatriarse con tranquilidad, hay que entender que la creación de contenido y la influencia son actividades profesionales en toda regla. No se trata, por tanto, de instalarse en el extranjero como un simple turista cuando esa actividad genera ingresos.
Entender en qué consiste tu actividad
Muchos creadores de contenido todavía ignoran que las autoridades tributarias los consideran profesionales. Algunos se ven simplemente como particulares que comparten su pasión, sus consejos o su día a día en el extranjero. Otros creen que hay que alcanzar cierto número de seguidores para tener que tributar. En realidad, lo que cuenta sobre todo es la existencia de una actividad que genera ingresos. Toda actividad remunerada debe declararse.
Definir bien tu estatuto jurídico
Para estar en regla con Hacienda, lo primero es aclarar la situación profesional: ¿se trabaja como autónomo? ¿Se es asalariado de una agencia o una empresa? ¿Se cuenta con una sociedad? El estatuto elegido debe ser compatible con una expatriación y con la normativa del país de acogida.
La economía de la influencia también ha dado lugar a nuevas profesiones: agentes de influencers, agencias especializadas, productoras de contenido, consultores de imagen o de marketing digital.
Revisar tus contratos y tus ingresos
Antes de marcharse al extranjero, resulta imprescindible hacer un inventario de todos los contratos y fuentes de ingresos. Los contratos deben ser conformes a la ley, estar por escrito, fechados y firmados. Los importes de las remuneraciones tienen que aparecer con claridad.
Las retribuciones en especie, ya sean regalos, productos obsequiados, estancias patrocinadas o invitaciones, también deben tenerse en cuenta cuando están vinculadas a una actividad promocional. A los creadores de contenido les conviene mantener una lista actualizada de sus colaboradores, marcas y colaboraciones.
Darse de alta ante las autoridades fiscales
Para evitar una inspección con regularización, los influencers y creadores de contenido deben declarar su actividad ante las autoridades competentes de su país de residencia fiscal. Según los casos, también pueden mantener obligaciones fiscales en su país de origen. Las reglas se complican a menudo cuando los ingresos proceden de varios países o plataformas. El propio concepto de residencia fiscal puede variar en función de los convenios fiscales internacionales. Dada la complejidad del tema, sigue siendo muy recomendable recurrir a un asesor especializado en fiscalidad internacional.
Fuentes:
- RTL Info - Près de 3 « influenceurs » sur 4 dans le viseur du fisc : de nombreux revenus ne sont pas déclarés, dont des cadeaux
- La Micro by Flo - Loi Influenceurs 2023 : nouvelles règles du jeu pour les influenceurs en France
- I Am Expat - German authorities crack down on influencer tax evasion
- Anwalt.de - Les influenceurs visés par l'administration fiscale allemande: quelques pièges fiscaux pour les influenceurs
- Connexion Emploi - Les Influenceurs en Allemagne : Combien peuvent-ils vraiment gagner ?
- HCR Law - Influencers and content creators: check your tax obligations
- N-26 - Here's how to pay your taxes as an influencer
- European Consumer Centre France - Influencers: obligations and responsibilities in Europe



















