
Si estás planeando mudarte a Bali, aquí encontrarás información esencial para una adaptación tranquila y exitosa a tu nuevo entorno: primeras compras, alojamiento, clima, costo de vida, transporte, universidades, vivienda, etc.
Instalarse en Bali
Al llegar, el aeropuerto internacional de Bali, Ngurah Rai, te dará una primera muestra de lo que te espera en la isla de los Dioses: un país bullicioso y caluroso, pero acogedor y siempre con una sonrisa. En cualquier caso, con unos pocos ajustes y gracias a nuestros consejos e información práctica, te sentirás como en casa en tu nuevo entorno.
Con aproximadamente 16,4 millones de turistas que visitan Bali cada año, el tráfico puede volverse caótico, con una cantidad interminable de coches, bicis y autobuses circulando en todo momento. A esto se suman las ceremonias que obligan a cortar carreteras, lo que genera un efecto dominó en otras partes de la isla.
Con el tiempo, aprenderás a moverte por Bali con soltura usando los distintos medios de transporte disponibles: los taxis, numerosos y fáciles de encontrar tanto en la calle como a través de aplicaciones como Gojek o Grab, así como el alquiler de bicicletas y motos.
La cultura balinesa es rica y vibrante. Los alegres sonidos del ambiente, el calor y una explosión de color te recibirán nada más aterrizar en el aeropuerto. Aprovecha para sumergirte de lleno en ese mundo de esculturas exóticas que adornan cada rincón de los edificios y en los vivos colores de los canang (ofrendas florales) que decoran las calles.
El clima en Bali
En Bali, una isla tropical que hace honor a su nombre, el sol es protagonista durante todo el año, con una temperatura media anual de 31°C. La temporada de lluvias va de octubre a abril, con una humedad elevada y breves chubascos por las tardes.
La vida cotidiana en Bali
Como destino turístico de primer orden, Bali tiene todo lo que un extranjero puede necesitar, incluidas opciones de alojamiento para todos los bolsillos. Mientras buscas dónde instalarte, una pensión o un hotel pueden ser una buena solución provisional. En cuanto al presupuesto, puedes esperar pagar hasta 12 USD por noche en un albergue y hasta 100 USD en un hotel de gama más alta.
Para poder comunicarte por teléfono y conectarte a internet, solo tienes que comprar una tarjeta SIM en el aeropuerto o en cualquiera de los numerosos minimercados (Indomaret, Alfa Mart, Minimart y Circle K) repartidos por toda la isla. Por cierto, estos pequeños establecimientos son muy habituales y cierran a las 11 de la noche, ¡o incluso están abiertos las 24 horas del día! Encontrarás una selección bastante completa de productos, desde artículos básicos hasta productos de limpieza, y es probable que acabes conociéndolos bien en tu barrio. Algunos mercados más grandes, como Pepito, también ofrecen productos frescos: huevos, verduras, fruta, carne, tarjetas de recarga de teléfono, puntos de pago de facturas y mucho más. Si prefieres hacer todas las compras en un solo sitio, acércate a un gran hipermercado como Grand Lucky, Carrefour o Hypermart, donde encontrarás tanto productos locales como importados.
El agua del grifo en Bali no es apta para el consumo, por lo que la mayoría de los hogares compran agua potable en garrafas para el uso diario. Para cocinar se utiliza gas envasado en bombonas.
Otro reto del día a día en Bali es la velocidad de la conexión a internet. La mayoría de villas, alojamientos y cafeterías ya ofrecen Wi-Fi, y la velocidad ha mejorado considerablemente en los últimos años, equiparándose a la de otros países del sudeste asiático como Tailandia, Malasia o Singapur. Si tu trabajo exige una conexión estable y rápida, los espacios de coworking son una excelente opción: te ofrecen un lugar de trabajo cómodo y fiable. Espacios como Hub Bali en Legian o Jimbaran Hub en Jimbaran cuentan con suscripciones flexibles en modalidad diaria, semanal o mensual. Puedes consultar online el estado, los precios y el horario del espacio que más te interese.
Los cortes de luz y agua son frecuentes y suelen producirse sin previo aviso. Por eso, muchas viviendas cuentan con sus propios depósitos de agua.
El coste de vida en Bali
En cuanto al coste de vida en Bali, hay que desterrar el mito de que es barato. Dicho esto, sigue siendo posible ahorrar comiendo en pequeños restaurantes locales (warung) y alojándose en un kos (habitación compartida). Si optas por un estilo de vida occidental, el precio dependerá mucho de la zona, y ten en cuenta que las áreas con mayor presencia de expatriados tienden a ser más caras. En cualquier caso, por un apartamento de un dormitorio en Bali puedes esperar pagar entre 700 y 1 100 USD al mes, frente a los 3 800 USD mensuales, sin contar suministros ni mantenimiento, que puede costar una villa con piscina. Además, en ese caso el alquiler suele pagarse por adelantado de forma anual en el momento de ocupar el inmueble.
En cuanto a la alimentación, en Canggu una comida completa oscila entre los 15 y los 25 USD. Si apuestas por la cocina local, el precio puede bajar hasta los 3 USD. Para una noche en beach clubs de lujo como Potato Head u Omnia, prepárate para gastar entre 150 y 200 USD.
Si no quieres pasarte del presupuesto, los mercados nocturnos de Bali son una opción inmejorable. Además de ser un auténtico espectáculo cultural, ofrecen cenas a precios muy razonables.
Son el lugar ideal para descubrir una gran variedad de platos locales mientras te sumerges en el auténtico modo de vida balinés.
Entender la forma de vida balinesa
Si vienes de un país moderno donde todo va a mil por hora, el ritmo de vida balinés te pedirá una pequeña adaptación. Allí las cosas van a otro paso y parecen tener un significado diferente. De hecho, la percepción del tiempo es muy distinta en Bali, ya que está enraizada en la filosofía Tri Hita Karana, basada en las tres causas del bienestar. Los balineses creen que, para llevar una vida próspera, el ser humano debe vivir en armonía con Dios, con los demás, con la naturaleza y con el entorno.
En el día a día, los balineses disfrutan tomándose las cosas con calma y sincronizándose con la naturaleza que los rodea. La sensación de urgencia no forma parte de su rutina, al igual que ocurre en la naturaleza, que sigue su propio ritmo. Este entorno es perfecto si tu proyecto como expatriado en Bali contempla un buen equilibrio entre vida profesional y personal.
La religión en Bali
La forma de vida balinesa difiere notablemente de la del resto de islas de Indonesia. Mientras que la mayoría de los indonesios son musulmanes, el 90% de los balineses profesa el hinduismo. Como descubrirás, el hinduismo balinés tiene sus propias particularidades. Aunque en la isla se veneran los dioses principales de la cosmogonía hindú, los balineses también creen en antiguas deidades animistas y celebran sus propias festividades. El resultado es una mezcla muy colorida de hinduismo y creencias ancestrales. Encontrarás, por ejemplo, los canang: pequeñas ofrendas elaboradas con flores de colores que se depositan cada mañana, al mediodía y al atardecer frente a cada casa, tienda, templo y camino.
Los días de ceremonia, la actividad religiosa se multiplica: los trabajadores piden el día libre y se cortan carreteras, lo que agrava aún más el ya denso tráfico. Así que no te desesperes y disfruta del espectáculo. Verás a agentes de la policía municipal vestidos con sarongs en blanco y negro, cuya misión es mantener el orden y dirigir la circulación.
En Bali, el Banjar es la unidad comunitaria que rige normalmente la vida de un pueblo y constituye, de hecho, la forma más pequeña de gobierno local en la isla. Es al Banjar al que se pagan, por ejemplo, las contribuciones comunitarias destinadas a mejorar el bienestar general. No te sorprendas si te piden participar también en las ceremonias más importantes. Como expatriado en Bali, es fundamental que muestres respeto hacia los actos religiosos locales y las costumbres del lugar, ya que la religión y la familia son pilares esenciales y muy sensibles en la cultura balinesa. Por poner un ejemplo, los actos de indecencia pueden acarrear la deportación inmediata del país.
Saludos y presentaciones en Bali
Haz como los balineses: ¡sonríe! La sonrisa sirve para saludar, mostrar respeto y dar reconocimiento. De la misma manera, pedirás tu bebida con una sonrisa y saludarás a tu vecino cuando salga a trabajar por la mañana. En realidad, este simple gesto es la mejor manera de construir relaciones en Bali.
El otro punto clave es el respeto a los mayores. Arraigado en la cultura indonesia, el respeto a las personas de edad es más importante que su posición social. Por ello, sé siempre cortés, habla con calma y utiliza los prefijos honoríficos correspondientes.
Los prefijos más habituales son:
- Señor: Pak (para hombres mayores)
- Señora: Ibu / Bu (para dirigirse a mujeres mayores o casadas)
- Señorita: Mba o Mbo en lengua balinesa (para dirigirse a mujeres jóvenes y solteras; si no sabes si una mujer está casada o no, lo más seguro es tratarla de Ibu)
- Joven: Mas o Bli en lengua balinesa
Respeto y tolerancia en Bali
En la medida de lo posible, habla en voz baja y evita elevar el tono. A los balineses, como al resto de indonesios, les incomoda profundamente la confrontación en público, y si surge algún desacuerdo o conflicto, lo más adecuado es resolverlo en privado con la persona implicada. Es lo que se conoce como el concepto de "salvar las apariencias".
En general, los balineses tienen una gran tolerancia hacia los extranjeros, fruto del contacto diario con turistas, pero en tu proceso de integración como expatriado, observa lo que hacen quienes te rodean o simplemente pregunta. Por ejemplo, si no estás seguro de si debes quitarte los zapatos antes de entrar a un templo, a casa de alguien o a una tienda, no dudes en preguntar: "Maaf, apakah saya harus lepas sepatu" ("Disculpa, ¿debo quitarme los zapatos?"). Con esa pregunta, al menos demuestras tu intención de ser respetuoso con sus costumbres.
Entre las normas que deben respetarse en todo momento, hay una especialmente importante que tiene que ver con la cabeza. Considerada una parte sagrada del cuerpo, la cabeza (sobre todo la de los niños) no debe tocarse jamás.
En el extremo opuesto, los pies se consideran sucios. Recuerda siempre quitarte el calzado antes de entrar a una casa o a un templo, pues se cree que los zapatos traen consigo energía negativa. Además, dado que los pies se consideran impuros, apuntar con ellos hacia la persona que tienes delante, especialmente si es mayor que tú, se considera una falta de respeto.
Otro aspecto fundamental es que los balineses conforman una sociedad muy comunitaria, y es habitual que las familias convivan en grandes recintos donde todos conocen la vida de los demás.
Temas de conversación en Bali
Al conocer a alguien nuevo, los balineses suelen hacer preguntas que en Occidente podrían parecer entrometidas:
- ¿De dónde eres?
- ¿Cuál es tu religión?
- ¿Estás casado o casada?
- ¿Dónde está tu pareja? (si estás casado o casada).
- ¿Cuántos hijos tienes?
- ¿En qué trabajas?
Aunque pueda parecer una invasión de la intimidad y del espacio personal, en realidad es una forma de interesarse por alguien y romper el hielo con un desconocido.
Si prefieres construir relaciones sin compartir demasiada información personal, puedes responder con tranquilidad y de forma escueta:
- Soy de xxxxxx.
- Soy cristiano o cristiana, aunque seas ateo o atea, ya que la religión es un tema delicado en Indonesia. Para tu información, Indonesia reconoce seis religiones oficiales: el islam, el cristianismo (en el que se incluyen tanto católicos como protestantes), el budismo, el confucianismo y el hinduismo.
- Estoy casado o casada, pero mi pareja no está conmigo en Bali.
- Trabajo en un hotel, incluso si no deseas revelar el nombre de tu empleador.
Respuestas breves como estas suelen ser más que suficientes para satisfacer a tu interlocutor.
Además, este tipo de respuestas facilitarán que tu interlocutor pueda integrarte en su círculo sin ningún tipo de prejuicio.
Nos esforzamos para que la información proporcionada sea precisa y actualizada. Sin embargo, si observas errores, no dudes en comunicárnoslo dejando un comentario abajo.







