Hola Freakinblack.
Es algo que te aconsejo pensar mucho. Venezuela fue siempre un país de acogida de inmigrantes (yo soy uno, por ejemplo), pero en los últimos tiempos se ha convertido en un país de emigrantes. Que mas de un millón y medio de venezolanos (el 95% de ellos profesionales muy calificados) hayan emigrado en los últimos tres años tiene que tener una causa muy importante.
No te voy a tocar el tema político para no herir susceptibilidades (aunque es el motor principal del problema venezolano) te voy a contar el diario vivir para que tengas un panorama mas claro. El dinero que tú puedas cobrar por tu trabajo es una monstruosidad comparado a los ingresos normales de un venezolano, tal vez eso te lleva a pensar que podrás acceder a las mejores cosas y entonces estarías bien. El problema no es sólo tener dinero, el problema es conseguir lo que puedas necesitar. La escasez de alimentos y medicinas no es publicidad, es cruda realidad. No creas que al igual que en España vas a ir a un automercado y conseguirás todo lo que necesites porque tú vas con dinero. Olvídate de eso! Acá las cosas se compran donde se consigan y cuando se consigan. Alguna verdura en un sitio, otras deberás recorrer muchos lugares para coseguirlas, lo mismo con el aceite, el azúcar, los cereales, los insumos de uso personal tipo crema dental, desodorantes, shampú, etc, etc. Ves un producto en un sitio y lo compras, luego recorres 3 o 4 mas para ver si consigues otra cosa, y así sucesivamente. Ese es el día a día. Y ruega que tú o cualquiera de tu familia no se enferme, porque si vas a una clínica privada (aparte de que son muy caras) te vas a encontrar que de pronto no les funcionan algunos equipos médicos porque se dañaron y no hay repuestos para repararlos, o no tienen oxígeno y un larguísimo etc. Eso para no mencionarte si caes en un hospital, porque debes llevar desde el algodón hasta una inyectadora porque no las hay.
El tema de la educación de los niños tampoco es fácil. El gobierno está politizando la educación y hasta los colegios privados han tenido que degradar su calidad y politizar sus clases. Los cupos no están garantizados, como allá, Deberás recorrer colegio tras colegio.
Pero todavía falta algo que ustedes, en España, desconocen. La inseguridad. En ninguna parte de Venezuela puedes andar de noche sin riesgo a un atraco o a una muerte violenta. Te matan para robarte un par de zapatos, y no es que te los pidan, no, te matan y te los quitan. 28.000 asesinatos el año pasado (sólo el 3,5% fueron resueltos o investigados) Los secuestros son el pan de cada día, y no pienses que acá puedes confiar en la policía como en España, la policía es descomunalmente corrupta y la primera que te va a atracar.
También debes tener en cuenta que acá no hay libertad de cambio de moneda. Eso está prohibido y controlado por el Estado. Si los 1000 euros te los envían, por ejemplo por Western Union, no pienses que los vas a cobrar a 10.000 bolívares como está el euro hoy día en el mercado negro, el gobierno te los convierte a un 20% de eso. Quiere decir que de un sueldo de 10 millones de bolívares (como sería el tuyo en mercado negro) pasarás a tener sólo 2 millones, y la canasta alimentaria (es decir, sólo comer) para una familia de 4 personas está en 1,3 millones. Es decir, comerías normalmente, pero se te haría difícil para tener una buena calidad de vida, buenos colegios para los chamos, carro (lo único barato es la gasolina, pero los seguros son astronómicos), vivienda, paseos, etc. La solución económica está en que te paguen de forma tal que tú puedas cambiar los euros en el mercado negro, que siempre una vuelta se consigue.
Si estás dispuesta a arriesgar tu vida y la de tu familia, si te gusta la aventura de recorrer varios sitios para conseguir alimentos o muchas farmacias por medicinas, si estás acostumbrada a no tener energía eléctrica de pronto todo un día, o tener que hacer una cola desde las 4 de la mañana para comprar una bombona de gas, Venezuela es tu destino. Un país maravilloso con una gente espectacular, una tierra que la hice mía y la amo, pero la han destruido.
Tú lo decides, si te sirvo de algo (aprovecha antes que me vaya) no dudes en consultarme o pedírmelo que con todo gusto te oriento o ayudo. Lo digo de corazón.