Tu primer día en Lima empieza en el aeropuerto Jorge Chávez, uno de los más transitados de América del Sur, y ya tienes que tomar una decisión: ¿bus oficial, taxi autorizado o aplicación de transporte? La pregunta importa porque moverse por Perú no funciona igual en todas partes. Lima y el Callao cuentan con una red formal gestionada por una autoridad metropolitana propia, con metro, líneas de Bus Rapid Transit y aplicaciones de transporte que muestran el precio antes de confirmar el viaje. Fuera de la capital, la oferta es mucho más variada y el nivel de formalización desciende considerablemente. Lo concreto que distingue a Perú de otros destinos es precisamente esa brecha: la experiencia de transporte en Miraflores y la de una ciudad andina mediana son radicalmente distintas, y conviene entender ambas desde el primer momento.
Lima y Callao concentran la infraestructura de transporte formal más desarrollada del país. Ambas ciudades cuentan con la Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao (ATU), el único organismo metropolitano de transporte del Perú, que gestiona el metro, el sistema de autobuses de tránsito rápido y los corredores complementarios. Fuera de la capital, las ciudades dependen de autobuses interurbanos, taxis y servicios informales cuya fiabilidad varía mucho de un lugar a otro.
El Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) impulsa una reforma nacional para modernizar el transporte urbano en todas las ciudades del país: integrar rutas, ordenar servicios y mejorar la seguridad vial. Fuera de Lima, esta reforma es un proceso en marcha más que una red plenamente operativa. En la capital, la renovación es visible: más de 700 autobuses modernos entraron en servicio como alimentadores de los sistemas masivos, y se activó el Carril Bus Rosado, un carril reservado entre Lima y Callao exclusivo para autobuses autorizados, cústeres, combis y taxis, con exclusión de los colectivos. Para garantizar la continuidad de los servicios en Lima y Callao, el Gobierno emitió el Decreto de Urgencia N.° 006-2026, que protege el funcionamiento del régimen especial de transporte público de pasajeros por vía terrestre en ambas ciudades.
La Línea 1 del Metro de Lima y Callao recorre 34,6 km en vía elevada con 26 estaciones, conectando Villa El Salvador, al sur, con Bayóvar, al noreste. Con más de 600 000 pasajeros al día, es la columna vertebral de la red ferroviaria de Lima. Opera de lunes a sábado entre las 5h00 y las 22h00, y los domingos entre las 5h30 y las 22h00. En hora punta los trenes pasan cada 3 minutos; fuera de hora punta el intervalo se amplía a unos 6 minutos en días laborables y hasta 15 minutos los domingos y festivos a primera hora.
La tarifa del adulto en Línea 1 es de 1,50 PEN (aproximadamente 0,38 EUR) por viaje. Para viajar necesitas la Tarjeta adulto, una tarjeta de valor almacenado que se adquiere en las taquillas de las estaciones por 5,00 PEN (aproximadamente 1,30 EUR) y se recarga con crédito para los desplazamientos.
La Línea 2 del Metro de Lima y Callao es una línea subterránea cuya primera sección operativa conecta Evitamiento/Óvalo Santa Anita, Colectora Industrial, Hermilio Valdizán y Mercado Santa Anita. Esta sección corresponde a la fase inicial de una ruta transversal más larga que está en construcción. La Línea 2 opera todos los días del año, de las 6h00 a las 23h00. Desde julio de 2026, el uso de la Tarjeta Interoperable de Transporte (TIT) es obligatorio en esta línea; no se acepta efectivo. La TIT se adquiere en las taquillas y máquinas expendedoras automáticas de las cinco estaciones operativas.
Bueno saberlo: La misma tarjeta TIT está siendo probada en rutas de autobús público regular de Lima y Callao, con el objetivo de extender un único soporte de pago a toda la red de transporte formal de la ciudad.
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Autobuses en Perú
La red de autobuses urbanos de Lima y Callao gira en torno al Metropolitano, el sistema de tránsito rápido (BRT) de la ciudad, y al Corredor Rojo, la red de corredores complementarios gestionados por ATU. Estos son servicios formales con pago mediante tarjeta, distintos de los antiguos minibuses informales que todavía circulan por la ciudad. La incorporación de más de 700 autobuses nuevos al parque de Lima y Callao amplía la cobertura de alimentación hacia las líneas troncales del metro y el Metropolitano.
En el Corredor Rojo, ATU ofrece una tarifa integrada promocional de 2,43 PEN (aproximadamente 0,63 EUR) que cubre el desplazamiento en dos servicios del corredor mediante un único pago en las paradas de transferencia autorizadas. Esta tarifa reduce el coste de los trayectos con trasbordo dentro de la red del corredor.
Para los desplazamientos interurbanos, tres operadoras cubren las principales ciudades del país. Oltursa conecta Arequipa, Cusco, Chiclayo, Trujillo, Piura, Tacna y otros destinos, y ofrece climatización, aseos a bordo, entretenimiento y seguimiento GPS. Cruz del Sur es un operador consolidado con venta de billetes online. Transportes Línea se especializa en Lima y el norte del país, con más de 60 puntos de venta. Las tres permiten reservar online. La ruta Lima-Cusco ilustra bien la escala del transporte interurbano en el Perú: el trayecto dura aproximadamente entre 21 y 24 horas en autobús nocturno, con salidas desde Lima por la tarde y llegada a Cusco al día siguiente. Los precios de salida rondan los 140 PEN (aproximadamente 36 EUR) para un servicio con asiento reclinable.
Antes de reservar cualquier viaje interurbano, descarga la aplicación Viaje Seguro, desarrollada por Sutran para el MTC. Muestra georeferenciados los terminales y estaciones de ruta autorizados en todo el país: hay 724 en total, con mayor concentración en Lima (107), Piura (86), Áncash (79), Arequipa (48) y Huánuco (45). Usar terminales y operadoras autorizadas reduce notablemente el riesgo en rutas largas.
Trenes en Perú
El tren de pasajeros en el Perú funciona en corredores concesionados específicos, no como una red nacional integrada. PeruRail e Inca Rail operan la ruta Cusco-Aguas Calientes (Machu Picchu), mientras que el Ferrocarril Central Andino cubre el corredor de la sierra central. El transporte ferroviario urbano en Lima corresponde al Metro de Lima y Callao. No existe ningún servicio de alta velocidad en el Perú.
Para la ruta de Machu Picchu es imprescindible reservar con antelación a través del sitio web de PeruRail o mediante la aplicación PeruRail eTicket, disponible en Android e iOS. La aplicación muestra el billete virtual y el recibo de pago, sin necesidad de imprimir ningún documento.
Los estudiantes matriculados en instituciones de educación superior peruanas tienen derecho al medio pasaje en los servicios aplicables, bajo la Ley 26271, que limita la tarifa estudiantil al 50% del precio regular como máximo. Para acogerse a este beneficio es necesario presentar el carné universitario vigente emitido por la SUNEDU.
Ferries en Perú
En la Amazonía peruana, el Consorcio Fluvial del Amazonas (CONFLUAM), bajo la marca FERRY Amazonas, opera un servicio regular de transporte fluvial de pasajeros que conecta Iquitos con Indiana, Pebas, San Pablo y Caballococha a lo largo del Bajo Amazonas. La tarifa estándar es de 250 PEN (aproximadamente 60 EUR). Los horarios y la compra de billetes están disponibles en confluam.pe. Para quienes se establezcan en Iquitos o en otras localidades de la región amazónica, el transporte fluvial es una vía de comunicación cotidiana, dado que la ciudad no tiene acceso por carretera al resto del país.
Billetes y tarjetas de transporte en Perú
Lima y Callao operan actualmente con tres soportes de pago distintos que se solapan entre sí. La tarjeta Metropolitano y la Lima Pass se usan en el Metropolitano BRT y los corredores complementarios. La Tarjeta adulto es el soporte de valor almacenado para la Línea 1 del metro. La TIT, ya obligatoria en la Línea 2 desde julio de 2026 y en prueba piloto en autobuses regulares, es el soporte hacia el que converge la red. El objetivo declarado de las autoridades es un sistema de tarjeta única para todos los modos, pero la integración completa todavía está en curso.
Las tarjetas Metropolitano y Lima Pass se pueden recargar virtualmente mediante los monederos móviles Yape y Plin, sin necesidad de hacer cola en una estación. Tras una recarga virtual, el saldo debe activarse tocando la tarjeta en uno de los 65 tótems de validación distribuidos entre las 43 estaciones troncales del Metropolitano antes de poder utilizarlo para viajar. Adquirir la tarjeta cuesta 4,50 PEN (aproximadamente 1,17 EUR); la misma tarifa aplica si necesitas reponerla por pérdida o deterioro.
Los estudiantes de educación superior matriculados en una institución peruana pueden obtener una tarjeta preferencial de medio pasaje para el Metropolitano, los corredores complementarios y las tarifas del Corredor Rojo, que les da acceso a la mitad del precio regular. El trámite se realiza a través de ATU. Los autobuses nuevos que se incorporan a la flota de Lima y Callao incluyen sistemas de cobro por monedero digital, y el pago en efectivo en los servicios formales se está suprimiendo progresivamente.
Taxis en Perú
Los taxis en Lima y Callao no tienen taxímetro. La tarifa se acuerda antes de subir, así que confirma siempre el precio antes de entrar al vehículo. En los servicios por aplicación, la tarifa se muestra antes de confirmar el viaje. Para los taxis en calle, ATU recomienda verificar que el vehículo esté autorizado antes de subir.
Un taxi autorizado en Lima y Callao se reconoce por el letrero de taxi en el techo (en el caso de los independientes), las bandas retroreflectivas en ambos laterales traseros, la placa con banda amarilla, al menos cuatro puertas y un máximo de ocho plazas. Puedes verificar la autorización del vehículo introduciendo la matrícula en la herramienta Consulta de Vehículos Autorizados de ATU, y la del conductor mediante su DNI en el sistema Consulta de Credencial, ambos disponibles en gob.pe/atu.
El pago puede hacerse en efectivo, que sigue siendo habitual, o mediante la transferencia QR o por número de teléfono de Yape, que muchos conductores de taxi y de plataformas en Lima aceptan. Los servicios por aplicación admiten pago con tarjeta o monedero digital dentro de la aplicación, según el conductor y la plataforma. Las operaciones de fiscalización de ATU en Lima y Callao detectan regularmente vehículos que prestan servicio de taxi o colectivo sin autorización, así como conductores sin brevete en vigor; usar una aplicación o verificar la autorización del taxi antes de subir es la forma más sencilla de evitar estos riesgos.
Aplicaciones de transporte en Perú
Cuatro plataformas de transporte por aplicación operan en Lima: Uber, Cabify, DiDi e inDrive. Son la opción más práctica para el uso cotidiano porque muestran la tarifa antes de confirmar el viaje y permiten el pago sin efectivo. Uber, Cabify y DiDi aplican tarifa dinámica: el precio sube en momentos de alta demanda, tráfico intenso, lluvia, congestión aeroportuaria o eventos multitudinarios. InDrive funciona de forma diferente: el pasajero propone un precio y los conductores cercanos aceptan o contraofrecen, lo que hace las tarifas más previsibles cuando la demanda es alta. Comparar precios en varias aplicaciones antes de confirmar el viaje es una práctica habitual entre los residentes de Lima en horas punta.
El pago con tarjeta dentro de la aplicación está disponible en las cuatro plataformas. El efectivo también se acepta en algunos viajes, especialmente en inDrive y en algunos conductores de Cabify y DiDi, según la ciudad y las preferencias del conductor. Comprueba las opciones de pago al configurar la aplicación para no llevarte sorpresas.
Para la navegación diaria, Google Maps cubre bien Lima y las principales ciudades del Perú. Para los precios del combustible, descarga la aplicación gratuita Facilito de Osinergmin, que muestra los precios actuales de combustible, GLP y electricidad en las gasolineras formales de todo el país. Para los viajes interurbanos, usa la aplicación Viaje Seguro del MTC/Sutran, que localiza los terminales y estaciones de ruta autorizados. Y para los trenes a Machu Picchu, la aplicación PeruRail eTicket gestiona la compra y muestra el billete virtual.
Conducir en Perú
Tener coche propio no es imprescindible en los distritos centrales y costeros de Lima, como Miraflores, San Isidro, Barranco y Surco, donde el metro, el Metropolitano, los corredores y las aplicaciones de transporte cubren la mayoría de los desplazamientos. Un coche resulta más útil para familias que viven en distritos periféricos, para quienes tienen responsabilidades laborales fuera de Lima, para escapadas frecuentes a la playa o la montaña, o para quienes se instalan en una ciudad donde el transporte público está menos formalizado que en la capital.
Conducir en Lima implica operativos de control de tráfico habituales, restricciones de circulación temporales en el Centro Histórico, obras y desvíos por eventos. El municipio de Lima restringe y restablece periódicamente el acceso de vehículos en el Centro Histórico, por lo que conviene consultar las condiciones antes de circular por las zonas centrales. En cuanto al combustible, en el Perú se vende por galón estadounidense (galón de 3,785 litros), no por litro. El precio medio mayorista en Lima es de 15,12 PEN por galón de Gasohol Regular (aproximadamente 3,89 EUR) y de 16,18 PEN por galón de Gasohol Premium (aproximadamente 4,16 EUR), aunque los precios varían por estación y cambian con frecuencia.
El estacionamiento varía mucho según el distrito y puede complicarse durante eventos municipales y operativos de gestión del tráfico. En el centro de Lima es preferible verificar las normas de aparcamiento del distrito y la disponibilidad de plazas en el edificio en lugar de contar con el aparcamiento en vía pública. Para más información sobre licencias de conducir, adquisición de vehículos y normas de circulación, consulta el artículo específico sobre conducir en el Perú.
Ciclismo en Perú
La infraestructura ciclista en Lima y Callao está en expansión, aunque todavía no forma una red continua. Las comunicaciones oficiales del MTC reconocen que los carriles existentes necesitan un diseño más seguro y accesible. El punto de apoyo más concreto para el ciclista que combina bicicleta y transporte colectivo son los cicloparqueaderos habilitados en tres estaciones del Metropolitano: Matellini, Plaza de Flores y Naranjal, con capacidad para más de 170 bicicletas. Estas instalaciones permiten llegar en bicicleta a la estación, aparcarla y continuar el trayecto en el Metropolitano.
La normativa peruana exige a los ciclistas en vía pública llevar siempre el casco abrochado. Por la noche es obligatorio usar ropa retroreflectante. Cuando existe ciclovía, hay que usarla; donde no la hay, se puede circular por el lado derecho de la calzada conforme al reglamento de transporte en bicicleta. La convivencia entre conductores y ciclistas sigue siendo un tema activo de formación vial en Lima, lo que significa que ambos colectivos están adaptándose a las normas de circulación compartida.
Moverse a pie en Perú
Miraflores y Barranco, en Lima, son los barrios más cómodos para desplazarse a pie: servicios concentrados, el malecón costero, restaurantes y acceso a transporte formal en las calles comerciales principales, aunque en los cruces de las grandes avenidas hay que extremar la precaución. El Centro Histórico de Cusco, en torno a la Plaza de Armas y el barrio de San Blas, es compacto y navegable a pie, con los principales atractivos al alcance, si bien hay que tener en cuenta los desniveles pronunciados, la altitud de 3 400 metros sobre el nivel del mar, el empedrado irregular y la afluencia de visitantes en temporada alta. El centro histórico de Arequipa concentra también servicios y espacios cívicos en un perímetro reducido, aunque conviene contar con el sol intenso a mediodía y los cruces con tráfico denso. En Trujillo, las plazas y los servicios del centro colonial están próximos entre sí; fuera del centro, la calidad del alumbrado y las condiciones de seguridad dependen más de la zona.
La infraestructura peatonal es irregular en todo el Perú. Las mejoras son más consistentes en los corredores de transporte formal de Lima y Callao, donde los nuevos autobuses incorporan requisitos de accesibilidad. En calles ordinarias, el estado de las aceras, los rebajes de bordillo y la calidad de los pasos de peatones varía por distrito y debe evaluarse localmente, especialmente para personas con movilidad reducida.
Las condiciones para caminar también cambian con las estaciones. En Lima costera, los meses de invierno traen la garúa, una neblina marina persistente que mantiene el cielo gris y las superficies húmedas sin llegar a ser una lluvia propiamente dicha. En las ciudades andinas, la temporada de lluvias, que se extiende aproximadamente de noviembre a marzo, hace los suelos resbaladizos y puede provocar inundaciones. El CENEPRED (Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres) publica escenarios de riesgo actualizados. Los avisos de viaje de las autoridades exteriores identifican zonas de mayor riesgo fuera de los barrios residenciales y turísticos consolidados. Para los desplazamientos cotidianos en Lima y otras ciudades principales, la práctica habitual es elegir rutas por zonas comerciales conocidas, evitar exhibir el teléfono o objetos de valor, y comprobar antes de salir si hay manifestaciones o bloqueos.
Mototaxis en Perú
Los mototaxis son un servicio de transporte de pasajeros oficialmente reconocido para trayectos cortos, y operan principalmente en ciudades pequeñas, pueblos y zonas periurbanas fuera de Lima. El MTC lleva desde 2025 formalizando progresivamente el sector: las evaluaciones médicas y psicológicas para los conductores de mototaxi siguen siendo obligatorias hasta el 31 de diciembre de 2026, y el ministerio mantiene consultas con la Confederación de Transportistas de Vehículos Menores del Perú sobre el reglamento nacional de mototaxis.
Las tarifas de los mototaxis no están reguladas a nivel nacional y se negocian antes de subir. Como norma general en el Perú, el precio del transporte en taxi y en servicios de acuerdo local se fija libremente entre conductor y pasajero: confirma siempre la tarifa antes de iniciar el trayecto. En aeropuertos y terminales de autobús puede haber tarifas reguladas por normativa local; fuera de esos puntos, la negociación es la práctica habitual.
El Aeropuerto Internacional Jorge Chávez (LIM), en el Callao, es el principal hub internacional y doméstico del país, y el punto de entrada de la mayoría de los residentes extranjeros que llegan al Perú. Registró 6,36 millones de pasajeros en el primer trimestre, entre ellos 2,68 millones internacionales y 3,68 millones domésticos. Sirve de punto de conexión para los vuelos domésticos a Cusco, Arequipa, Trujillo y otras ciudades. Los pasajeros que conectan entre vuelos domésticos en Jorge Chávez ya no pagan la tarifa TUUA de conexión doméstica, una medida que beneficia a cerca de un millón de pasajeros al año.
La opción más asequible para llegar a Miraflores desde el aeropuerto es el Airport Express Lima, el servicio oficial de autobús del aeropuerto. Conecta directamente con cuatro paradas en Miraflores: Larcomar/Marriott, centro de información turística de Av. Larco, Parque Kennedy y Hotel Boulevard. La tarifa regular es de 20 PEN por persona (aproximadamente 5,20 EUR); cuando viajan dos o más pasajeros juntos se aplica una tarifa de grupo de 15 PEN por persona (aproximadamente 3,90 EUR). Es posible reservar con antelación online en ambos sentidos. El aeropuerto también ofrece el servicio de autobús público AeroDirecto como opción económica para llegar a la nueva terminal.
En las zonas de llegadas, tanto nacional como internacional, hay mostradores de taxi autorizados. El personal del aeropuerto dirige a pasajeros y conductores hacia una zona de estacionamiento exclusivo dentro de la terminal. Los taxis de mostrador autorizados tienen tarifas para los destinos más habituales de entre 70 y 100 PEN (aproximadamente 18-26 EUR), que se pactan en el mostrador sin taxímetro. Las aplicaciones de transporte Uber, Cabify, DiDi e inDrive también operan recogidas en el aeropuerto, desde una zona de recogida designada dentro de la terminal, no en los mostradores de taxi. Las tarifas en estas aplicaciones en horas de baja demanda hacia Miraflores oscilan entre 40 y 70 PEN (aproximadamente 10-18 EUR), aunque la tarifa dinámica puede acercar los precios a los de los taxis de mostrador en momentos de congestión. Para traslados premium con reserva previa, el aeropuerto dispone del servicio Taxi Remisse VIP en vehículos ejecutivos.
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Preguntas frecuentes
Depende de dónde te encuentres. En Lima y Callao, lo más práctico es combinar la red formal: el Metro Línea 1 para desplazamientos norte-sur, el Metropolitano y los corredores complementarios para cruzar la ciudad, y aplicaciones como Uber, Cabify, DiDi o inDrive para trayectos puerta a puerta. Evita los taxis de calle sin verificar su autorización; comprueba los datos del vehículo y del conductor mediante las herramientas de la Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao (ATU) o utiliza directamente una aplicación donde el precio se muestra antes de confirmar el viaje. Para viajes entre ciudades, reserva con antelación en operadoras autorizadas como Oltursa, Cruz del Sur o Transportes Linea. En ciudades más pequeñas y zonas periféricas, los mototaxis cubren los trayectos cortos.
En Lima y Callao, la red formal (Metro, Metropolitano y corredores autorizados) es la opción más fiable; el gobierno emitió un decreto de urgencia específicamente para garantizar la continuidad operativa de estos servicios. Los autobuses informales y el transporte de calle son menos predecibles. Fuera de Lima, la fiabilidad varía mucho según la ciudad y el operador; utilizar empresas interurbanas autorizadas y consultar la aplicación Viaje Seguro antes de embarcar reduce considerablemente el riesgo en rutas largas.
El Metro Línea 1 cuesta 1,50 PEN por viaje (aproximadamente 0,38 EUR). Los trayectos en autobús del Corredor Rojo con tarifa integrada cuestan 2,43 PEN (aproximadamente 0,63 EUR). Las tarjetas del Metropolitano y Lima Pass tienen un precio de adquisición de 4,50 PEN (aproximadamente 1,16 EUR). Los autobuses interurbanos en la ruta Lima-Cusco parten desde unos 140 PEN (aproximadamente 36 EUR) por un asiento reclinable en servicio nocturno. El ferry fluvial en la ruta Iquitos-Caballococha tiene una tarifa estándar de 250 PEN (aproximadamente 60 EUR).
En Lima, las aplicaciones de transporte (Uber, Cabify, DiDi e inDrive) están ampliamente disponibles y son la opción más segura: el precio se muestra antes de confirmar y el pago puede hacerse desde la propia aplicación. Los taxis de calle existen, pero no tienen taxímetro y no todos están autorizados; verifica siempre la autorización del vehículo y del conductor mediante las herramientas de la ATU, o usa directamente una aplicación. El pago mediante QR de Yape es una alternativa al efectivo que muchos conductores de Lima aceptan sin problema.
Desde el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, el servicio Airport Express Lima conecta directamente con cuatro paradas en Miraflores por 20 PEN (aproximadamente 5 EUR) por persona, o 15 PEN (aproximadamente 4 EUR) por persona cuando viajan dos o más pasajeros juntos. Los mostradores de taxis autorizados en la zona de llegadas cobran entre 70 y 100 PEN (aproximadamente 18-26 EUR) a destinos céntricos. Las aplicaciones de transporte recogen pasajeros en una zona designada dentro de la terminal y suelen ofrecer tarifas de entre 40 y 70 PEN (aproximadamente 10-18 EUR) a Miraflores en horas de baja demanda, aunque la tarifa dinámica puede elevar el precio en horas punta.
No en los distritos céntricos y costeros de Lima (Miraflores, Barranco, San Isidro, Surco), donde el Metro, el Metropolitano, los corredores y las aplicaciones de transporte cubren la mayoría de los desplazamientos. Un coche resulta más útil para familias en distritos periféricos, personas con responsabilidades laborales en varias provincias o quienes se instalen fuera de Lima, donde la cobertura de transporte público es más limitada. Conducir en Lima implica tráfico denso, restricciones periódicas de circulación y dificultades para aparcar; muchos residentes en zonas céntricas encuentran más práctico usar aplicaciones de transporte que mantener un vehículo propio.
En el Metro Línea 2, la Tarjeta Interoperable de Transporte (TIT) es obligatoria; no se acepta efectivo. En el Metropolitano y los corredores complementarios, hay que usar las tarjetas de valor almacenado Metropolitano o Lima Pass, que se pueden recargar virtualmente con Yape o Plin. Los nuevos autobuses que se incorporan a la flota de Lima incluyen sistemas de cobro con billetera digital. En las rutas de autobús más antiguas todavía se acepta efectivo, pero la red avanza de forma progresiva hacia el pago exclusivo con tarjeta.
Para transporte bajo demanda: Uber, Cabify, DiDi e inDrive operan en Lima. Para recargas de tarjeta: Yape y Plin permiten recargar virtualmente las tarjetas del Metropolitano y Lima Pass. Para consultar precios de combustible: la aplicación Facilito, de Osinergmin, muestra los precios actualizados en estaciones de servicio de todo el país. Para viajar en autobús interurbano con seguridad: Viaje Seguro, del Ministerio de Transportes y Comunicaciones, lista los terminales y estaciones de ruta autorizados en todo Perú. Para reservar billetes de tren: la aplicación PeruRail eTicket, disponible para Android e iOS, gestiona los billetes para Machu Picchu y otras rutas de PeruRail.
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Asistente editorial/Redactora de contenido en Expat.com. Tengo un profundo interés por las culturas y tradiciones extranjeras y espero escuchar tus experiencias en el extranjero.