Sobre Kosovo


Un nuevo país europeo, Kosovo se declaró independiente de Serbia el 17 de Febrero de 2008 – una decada despues del conflicto de Kosovo de 1998, cuando la rebelión secesionista encabezada por los albaneses seguida de una brutal represión de Serbia que se convirtió en una crisis internacional.

Hasta 2008 las Naciones Unidas administraban Kosovo. Ahora, es un país parlamentario que es reconocido diplomaticamente y reconocido como un país independiente por la mayoría de miembros de las Naciones Unidas, y por 23 de 28 miembros de la Unión Europea. También es un posible candidato potencial para ser miembro de la UE.

Desde el comienzo del siglo XXI, la población ha estado compuesta por aproximadamente un 90% de albaneses y menos de un 10% de serbios (concentrados en el norte de Kosovo, particularmente en Mitrovicë y Shtërpcë en la frontera macedonia). La población restante está compuesta por bosnios (musulmanes bosnios), turcos, gorani, croatas, montenegrinos y personas tradicionalmente itinerantes.

Como resultado de su composición etnica, más de un millón ochocientos Kosovares siguen el Islam, a pesar de que esta gran nación musulmana no tienen una religión oficial, y sus ciudadanos son libres en sus prácticas religiosas. Albanes y Serbio son sus lenguas oficiales, pero de acuerdo a la constitución del 2008, Turco, bosnio y romaní también tienen estatus oficial en ciertos municipios. La variedad de albanés que se habla en Kosovo se conoce comúnmente como kosovarce, pero el albanés estándar se usa en los medios y la comunicación escrita.

Después de años de tensas relaciones entre la minoría serbia y la mayoría de los habitantes de Albania, se considera seguro viajar aquí ahora. Y los viajes son muy recomendables en este hermoso país sin salida al mar que se considera uno de los pocos destinos fuera de lo común en Europa.

Situado en el corazón de los Balcanes, Kosovo cuenta con un clima continental moderado que hace que sea agradable explorar sus encantadoras y antiguas ciudades de montaña, como el pintoresco Prizren y sus monasterios serbios abovedados del siglo XIII, como el antiguo monasterio de Visoki Dečani. También hay increíbles oportunidades de senderismo en la región de Rugova, y el país es sin duda un paraíso para los amantes de la naturaleza, ya que los bosques cubren casi la mitad de la tierra, y los osos pardos, linces euroasiáticos, gatos monteses y lobos grises habitan las regiones fronterizas montañosas.

Kosovo es un país de ingresos medianos bajos que ha experimentado un sólido crecimiento económico en la última década. De hecho, es uno de los cuatro únicos países de Europa que puede jactarse de haber experimentado un crecimiento cada año desde el comienzo de la crisis financiera mundial en 2008.

Sin embargo, aunque el crecimiento económico de Kosovo ha superado a sus vecinos de los Balcanes Occidentales, no ha reducido significativamente sus altas tasas de desempleo, y sigue siendo el tercer país más pobre de Europa. Muchos de sus ciudadanos dependen en gran medida de las remesas para mejorar su nivel de vida, y el país ha recibido una gran cantidad de ayuda de la comunidad internacional, especialmente de la UE y la OTAN, que han proporcionado a muchos expatriados oportunidades de empleo en la región.

El sector de servicios representa el más grande de la economía, y la agricultura sigue siendo relativamente fuerte. El sector financiero en Kosovo está dominado por un sector bancario rentable, que abre oportunidades para los profesionales extranjeros en las instituciones financieras internacionales (IFI).

Según el Banco Mundial, la estrategia de crecimiento de Kosovo debe centrarse en crear un entorno más propicio para el desarrollo del sector privado. Siempre que el país logre establecer un entorno político estable y un clima empresarial mejor, existe la posibilidad de oportunidades de inversión más productivas, especialmente en el sector energético, que podrían hacer que el país más pequeño de los Balcanes sea muy atractivo para los expatriados en el futuro cercano.