Sobre Malasia


Malasia se ha convertido en un destino muy atractivo tanto para profesionales, familias y jubilados debido en gran parte a las iniciativas establecidas por las autoridades para atraer a una fuerza de trabajo extranjera. Adicionalmente, sus principales ciudades se están desarrollando rápidamente y ofrecen todas las comodidades modernas, escuelas internacionales, buena atención médica y un nivel de vida generalmente alto.

Al mismo tiempo, su diversidad social y geográfica atrae a aquellos con una inclinación por la arquitectura, la comida, la cultura y la exploración. También es un centro de viajes del sudeste asiático donde se habla inglés y una gran cantidad de aerolíneas de bajo costo lo convierten en una base económica y conveniente.

Su ubicación tropical solo sirve para aumentar el atractivo de Malasia para los extranjeros, pues trata de un clima cálido y húmedo durante todo el año, con temperaturas que oscilan entre los 21ºC y los 32ºC en la mayoría de los lugares, aunque es considerablemente más frío en las tierras altas.

Las diferentes partes del país tienen estaciones húmedas y secas que se alternan, con los patrones de lluvia que varían entre 2.000 y 2.500 mm por año.

El país está dividido en dos partes distintas: Malasia Peninsular, que se encuentra al sur de Tailandia y el este de Malasia, que se encuentra en la isla de Borneo. Ambas regiones están separadas por el mar del sur de China y comparten fronteras terrestres con Tailandia, Brunei e Indonesia. Malasia Peninsular actualmente está conectada a Singapur a través del Estrecho de Johor por dos puentes, pero también hay planes para desarrollar un sistema transfronterizo de Transporte Masivo Rápido (MRT) para mejorar la conexión.

En cuanto a diversidad natural, Malasia es un verdadero crisol: Cuenta con 13 estados y tres territorios federales que abarcan una variedad de paisajes, incluyendo exuberantes selvas tropicales, playas vírgenes y ciudades cosmopolitas. También cuenta con cuatro sitios que son Patrimonio Mundial de la UNESCO (dos culturales, dos naturales): el Patrimonio Arqueológico del Valle de Lenggong, el Parque Nacional Gunung Mulu, el Parque Kinabalu y las ciudades históricas del Estrecho de Malaca, que son George Town y Melaka.

Las ciudades más grandes de Malasia son: Kuala Lumpur (su capital), Georgetown (ubicada en la isla Penang y Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO), Ipoh y Johor Bahru. Según las estimaciones recientes de las Naciones Unidas, la población es de alrededor de 31 millones de habitantes, el 77% de los cuales reside en centros urbanos.

En cuanto a la distribución étnica, los tres principales grupos dominantes son los malayos (representan más del 50% de la población), chinos (forman alrededor del 25%) e indios (ocupan cerca del 10%), mientras que el resto son tribus autóctonas. La fusión de estas culturas hace de un país fascinante y una sociedad multicultural.

Cada grupo étnico que vive en Malasia tiene su propio idioma y también se hablan diferentes dialectos regionales. Se cree que todavía se practican 134 lenguas vivas en todo el país. Sin embargo, bahasa malaysia, a menudo referido como malayo, ha sido el idioma oficial del país desde 1968 y es el más comúnmente hablado debido a que la mayoría de la población es de esa etnia.

Muchas personas también hablan inglés, ya que es obligatorio en la escuela y se considera que sigue siendo el idioma de negocios, a pesar de su declive desde que Malasia se independizó de los británicos. Asimismo, debido a la variedad de influencias, los malasios tienden a mezclar idiomas mientras hablan, al punto que muchos lugareños también adoptan una versión de inglés denominada "manglish", que es una fusión de varios idiomas que se hablan en el país, con el inglés como base.

La producción de materiales de recursos naturales en bruto, como el caucho y el estaño solían ser la base económica de Malasia, pero desde la década de 1970 el país ha desarrollado una economía bien diversificada y se ha convertido en un importante exportador de electrodomésticos y componentes, así como también como aceite de palma y gas natural.

Malasia es uno de los 13 países que ha registrado un crecimiento promedio de más del 7% anual durante 25 años y las perspectivas económicas del país siguen siendo favorables, gracias a una mejora en el comercio mundial.

El gobierno malasio tiene sus objetivos económicos claros: En 2015, el primer ministro dio a conocer un plan de cinco años para unirse a las filas de los países de "altos ingresos" para 2020. En el Índice Anual de Jubilación 2017, Malasia ha sido clasificada como el sexto mejor lugar del mundo para jubilarse y fue el único país de Asia que se ubicó entre los 10 mejores. Además, su sistema de transporte público inigualable, ciudades limpias y modernas, islas idílicas, comida de clase y bajo costo de vida fueron citados como algunas de las razones para este ranking.

Igualmente, como resultado del progreso del país en los campos de la tecnología de la información y la comunicación, la ciencia y el turismo, así como sus incentivos fiscales en diferentes sectores para fomentar las inversiones, Malasia se ha convertido en un centro atractivo para empresarios locales y extranjeros, lo que redunda en el crecimiento local.

Las oportunidades de empleo y un costo de vida relativamente bajo en Malasia atraen a muchos profesionales extranjeros, especialmente a la capital de Kuala Lumpur. Como los malasios son en gran parte bien educados y aptos para muchos roles, existen restricciones en ciertos sectores cuando se trata de contratar extranjeros.

Todavía hay escasez de mano de obra en algunos campos debido al rápido crecimiento, lo que representa oportunidades en las áreas económicas nacionales clave del país. Sin embargo, si un ciudadano extranjero desea ingresar al mercado laboral debe cumplir con un criterio estricto para obtener el derecho al trabajo en Malasia: solo se consideran profesionales altamente calificados, calificados o experimentados.