Sobre Túnez


Si son grandes fanáticos de Star Wars podrán recordar que gran parte de las escenas del planeta de “Tatooine” fueron grabadas en este país, de hecho, George Lucas -creador de Star Wars- se inspiró en la ciudad desértica de “Tataouine” para darle nombre a ese planeta ficticio. Túnez es un país árabe en el continente africano, con gran influencia francesa y alemana.

La República Tunecina -nombre oficial-, es el país más pequeño del Magreb con una superficie de 163.610 km2, la cual está comprendida en un 40% por tierras desérticas (Desierto del Sahara). Está ubicada al norte del continente africano, limita al oeste con Argelia y el sureste con Libia; su línea costera se extiende desde el norte hasta el este y limita con el Mar Mediterráneo. El 40% de su territorio está conformado por el desierto del Sahara, pero aun así el resto de su territorio está perfectamente adecuado para la agricultura.

En Túnez viven alrededor de 11 millones de personas, en su mayoría ubicados en la zonas urbanas buscando tierras fértiles. El 98% de la población es de origen árabe y el 2% restante está compuesto, en su mayoría, por inmigrantes europeos. Su idioma oficial es el árabe, pero al tratarse de una nación que previamente fue una colonia francesa, el francés es considerado un segundo idioma oficial y es el más utilizado en el ámbito comercial.

En general, los tunecinos son personas reservadas pero cálidas y cordiales. Túnez es considerado uno de los países más liberales del espectro musulmán. En cuanto a religión, es un país mayoritariamente musulmán, pero se respeta la práctica de otras religiones por parte de expatriados que llegan a vivir a sus tierras. En cuanto a los derechos de la mujer, también es uno de los países árabes más “avanzados”; hace poco tiempo prohibieron la poligamia y los matrimonios con mujeres menores de 17 años, además de otorgarles el derecho de rechazar un compromiso.

Túnez es el único país del llamado “despertar árabe” donde se consolida una democracia. Su sistema político es una República Semipresidencial; su presidente es Beji Caïd Essebsi y su Jefe de Gobierno es Youssef Chaed. Esta particular forma de gobierno -entre los países árabes- ha hecho que Túnez sea, en ocasiones, blanco de críticas por parte del resto de las naciones árabes que son mucho más extremistas en el plano político y social.

Túnez está “encerrado” por dos formaciones geográficas importantes: al norte por la cordillera del Atlas y al sur por el desierto del Sahara. Su clima es mayormente mediterráneo y templado hacia las zonas montañosas del norte; los inviernos son suaves y un poco lluviosos, y sus veranos, calurosos y secos.

Túnez es un país que ha registrado crecimiento económico en los últimos años y sus números de poder adquisitivo y desarrollo humano, se acercan a los índices de países desarrollados. El problema más grande que enfrenta Túnez es la seguridad. Por ser un país árabe de naturaleza liberal, se ha convertido en un blanco de grupos islámicos extremistas y el gobierno trabaja constantemente para reforzar la seguridad de la nación.

Su crecimiento económico se ha logrado gracias a la modernización de la industria de la agricultura, responsable del 15% del empleo de la población tunecina. En cuanto a exportaciones, su industria textil compite a niveles internacionales con China, un gran competidor para cualquier economía. Por otro lado, los servicios -como el turismo y la tecnología de la comunicación- generan empleos para la mayoría de la población y sirven también como oportunidades para aquellos profesionales extranjeros que deseen hacer vida en Túnez.

Un clima agradable, paisajes de película, una sociedad abierta a las culturas externas y un punto estratégico de contacto con Europa, hacen de Túnez un excelente lugar de destino para aquellos interesados en aventurarse al continente africano.