Sobre Marruecos


De ser un país de emigrantes, pasó a ser uno de inmigración. La puerta de entrada al continente africano por el norte, un país con una altísima influencia europea y el sistema político más estable de la región. Eso es Marruecos, hogar de la dinastía Alauí, una de las dinastías más antiguas del mundo contemporáneo, y de una tradición culinaria de renombre mundial.

El Reino de Marruecos, como se le conoce oficialmente, se encuentra al norte del continente africano en una región llamada el “Magreb”, que significa “lugar por donde se pone el sol”. Limita al norte con Ceuta (España) y el Estrecho de Gibraltar, al sur con Mauritania, al este con Argelia (cuya frontera se encuentra cerrada desde 1994) y al oeste con el océano Atlántico. Ocupa un territorio total de 446.550 km2 y tiene 35.330.305 habitantes (según censo oficial del año 2017), de los cuales la gran mayoría son musulmanes.

El idioma oficial en el Reino de Marruecos, a pesar de ser una país africano, es el árabe; también se habla, según la región, el francés y el español. Suena muy curioso que en un país africano, con cultura árabe, se hable español, pero esto se debe a que antiguamente el territorio del Sahara Occidental pertenecía a España y tuvo una influencia importante en la región.

Marruecos ha logrado a lo largo de los años distanciarse efectivamente de un territorio que, históricamente, ha sido el campo de batalla de miles de disputas sociales y religiosas. Desde 1994 cerró su frontera con Argelia por diferencias políticas e ideológicas, y desde 1974 se encuentra en disputa con Mauritania por la región del Sahara Occidental.

Considerado como una Monarquía Constitucional, Marruecos es el 6to país con el PIB más alto del continente africano, con una economía que se basa mayoritariamente en la exportación de productos textiles, agrícolas y de la industria química. Como dato curioso, su principal actividad económica es la agricultura. Ésta representa sólo el 20% del PIB pero emplea al 40% por de la población.

Gracias a la estabilidad de la que han gozado en los últimos años, Marruecos se ha convertido en un importante aliado comercial para Francia y España, además de un destino turístico casi obligado para los habitantes de dichos países, impulsando tanto el turismo, como la inmigración.

Oficialmente la capital del Reino de Marruecos es Rabat, una ciudad costera que ha mantenido su riqueza cultural a través de los años y es el hogar del Rey Mohammed VI de Marruecos, el décimo octavo monarca de la dinastía Alauí. Rabat es considerada la capital administrativa y política de Marruecos.

Otra ciudad muy importante, y probablemente de la que más has escuchado, es Marrakech. Es uno de los centros turísticos y económicos más importantes del reino. Su crecimiento ha sido tal, que la industria hotelera de la región se ha visto potenciada, siendo ésta una de las principales fuentes de trabajo para extranjeros enviados por empresas hoteleras transnacionales.

Por otro lado, Casablanca se ha posicionado como la “ciudad del futuro” de Marruecos. Con notables rascacielos y modernos centros corporativos para importantes empresas, esta ciudad es considerada como el centro económico y comercial de Marruecos. Además es la ciudad más grande y el principal puerto del reino, con una población de 6.949.805 habitantes.

El clima en Marruecos se divide básicamente en 3 regiones: su línea costera (la más grande en África), el interior del continente y el Sahara Occidental. Ciudades como Tánger, Casablanca y Rabat, gozan de un clima costero con temperaturas que oscilan entre los 15ºC y los 25ºC. Más hacia el territorio continental, en ciudades como Fez y Marrakech, las temperaturas pueden disminuir hasta 10ºC en invierno. En el área del Sahara Occidental el clima es típico de desierto árido.

Si bien la economía marroquí ha reportado crecimiento sostenido desde la última década, éste no ha sido suficiente para reducir la tasa de desempleo del país. El principal obstáculo con el que se encuentra Marruecos para mejorar su economía, son los intermitentes periodos de sequía que se registran anualmente, afectando directamente a su industria agrícola, la principal fuente de trabajo en el reino. Aun así, Marruecos ha logrado crecer gracias a otras industrias pujantes como el turismo.